Uno de cada cinco puestos de Guardia Civil en Aragón está sin cubrir

La mayor falta de efectivos se encuentra en Teruel, donde, el pasado mes de septiembre, un 24% de los puestos estaba sin cubrir, lo que se traduce en 189 agentes
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photo_camera El Gobierno de Aragón reclamó por carta al Ministerio mayor protección por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

Uno de cada cinco puestos de la Guardia Civil en Aragón no se ha logrado cubrir y permanece desierto en la actualidad, lo que se traduce en hasta 656 vacantes a lo largo del territorio. La mayor falta de efectivos se encuentra en Teruel, donde, el pasado mes de septiembre, un 24% de los puestos estaba sin cubrir, lo que se traduce en 189 agentes. Mientras, en Huesca están vacantes 249 puestos, el 21% del total, y en Zaragoza hay 218 agentes menos de los que se debería, el 13,7%.

Así lo ha denunciado la consejera de Presidencia, Interior y Cultura, Tomasa Hernández, durante su visita de este jueves a la comarca del Jiloca, donde ha querido conocer de primera mano los problemas de inseguridad que se están produciendo en la zona en los últimos meses por la falta de seguridad. En el Ayuntamiento de Monreal del Campo se ha reunido con el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Joaquín Juste, y los alcaldes Mario Latorre y Miguel Ángel Navarro, primer edil de Villafranca del Campo. Todos han compartido su preocupación por este problema tras conocer los datos ofrecidos por el Gobierno central.

La consejera ha incidido en que en los últimos tres años el catálogo de activos en Teruel ha aumentado un 2,2%, pero la cifra de efectivos disponibles ha disminuido un 10,4%. “Se ofertan más puestos, pero el número de agentes disponibles sigue descendiendo porque los destinos del medio rural en las zonas despobladas no son atractivos y, pese a la evidencia, el Gobierno sigue sin hacer nada para solucionarlo”, ha expresado la consejera.

Debido a la preocupación del Gobierno de Aragón por la situación en el medio rural, “desde el departamento ya hemos remitido dos cartas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska”, ha recordado la titular de Presidencia. La primera de ellas se envió en diciembre junto a Galicia, Comunidad Valenciana y Andalucía, reclamando más efectivos para las unidades de Policía Adscrita, que se encargan de servicios como la protección de víctimas de violencia sobre la mujer, de menores, la competencia en el control de juego, la protección del medio ambiente o la lucha contra los incendios forestales.

En Aragón, los problemas se centran fundamentalmente en el déficit de efectivos. En estos momentos faltan 41 policías de los 150 que tiene adjudicados la unidad adscrita.

La segunda carta, enviada la pasada semana, reclama al ministerio mayor protección por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "ante la continuada reducción de efectivos de la Guardia Civil en el territorio", que afecta de forma directa a la atención que se presta a los habitantes de esas zonas. El esfuerzo de los agentes en las zonas más despobladas "no se ve acompañado de una decisión firme y definitiva desde el Ministerio del Interior", ha lamentado la consejera.

"Faltan agentes y este problema puede suponer un aumento de la delincuencia y la sensación de inseguridad en la población", ha aseverado, para exigir al Gobierno central diligencia para adoptar medidas y lleguen las soluciones.

LA VISIÓN DESDE TERUEL

El presidente de la DPT, Joaquín Juste, ha recordado las virtudes de la provincia de Teruel: “vivimos bien y queremos seguir haciéndolo. Por eso queremos seguridad, soluciones que nos permitan mantener la gran fortaleza que tiene nuestra provincia. Me pregunto cómo funcionaría una empresa a la que le falta un cuarto de la plantilla. Es lo que pasa aquí con la Guardia Civil, falta casi un 25%, y es lo que reclamamos, que nos den las soluciones necesarias”.

Juste ha recordado que en el presupuesto de la DPT “hemos aprobado convenios por 270.00 euros con la Guardia Civil para intentar adecuar las viviendas de los cuarteles y así favorecer que los agentes vengan a nuestros municipios y se queden aquí”, ha explicado el presidente, que ha admitido que hay que hacerlo “entre todos” pero, sobre todo, “el Gobierno central, que es el que debe cubrir esas plazas inmediatamente”.

“Hacen todo lo que pueden, pero es que les faltan un 25% de efectivos”, ha dicho Juste en referencia a los agentes de la Guardia Civil, a quienes ha reconocido un enorme esfuerzo. “En Mosqueruela, por ejemplo, solo hay un guardia, que se tiene que desplazar todos los días a Cantavieja con sus compañeros para empezar el servicio. Si con una pareja de guardias tienes que atender 24 pueblos, vas a uno. Y eso quiere decir que 24 quedan desprotegidos”.

El alcalde de Villafranca del Campo, Miguel Ángel Navarro, ha explicado un caso sucedido recientemente en su municipio. “Entraron de noche un fin de semana a la farmacia, cuando estaba cerrada. No hubo daños personales, pero nos volvió el sentimiento que se repite durante determinadas temporadas que hay oleadas de robos. Queremos que acabe esa sensación de inseguridad. Entre los pueblos nos cubrimos los vecinos, pero no es suficiente. Necesitamos la plantilla de la Guardia Civil completa al 100%”.

Coincidiendo con el robo en Villafranca en las fechas previas a Navidad, se produjeron otros en localidades cercanas: “Hubo en Santa Eulalia o en Cella, por ejemplo. Vienen, hacen sus fechorías y se van. Son oleadas para las que necesitamos una solución”, ha expresado Navarro.

LA SITUACIÓN EN HUESCA

La situación tampoco es favorable en la provincia de Huesca. En Grañén, la plantilla debería tener 8 efectivos (1 sargento, 1 cabo y 6 guardias), pero solo hay una plaza cubierta y esta se encuentra desplazada a Huesca. La situación es parecida en Belver de Cinca, Alcolea, Zaidín, Candasnos, Fraga o Seira, entre otros. Además, la provincia oscense ha quedado fuera del Plan Temporal para incrementar la presencia de la Guardia Civil en el medio rural. Han entrado Burgos, Segovia, Soria, Guadalajara, Cuenca, Teruel, Zaragoza y La Rioja, pero no Huesca, que tiene unas carencias similares.