“En cada bocanada hay que pensar en todo lo que se ha hecho para que puedas estar disfrutando de ese puro”

“El tabaco es la planta que convierte los pensamientos en sueños”, según Víctor Hugo. Pero fumar puros va más allá, llegando incluso a ser “un arte”, en palabras de Gonzalo de León. Este hombre, de familia estanquera desde 1915, regenta una de las tiendas más selectas de Zaragoza y nos descubre más detalles sobre el mundo de los puros.

Zaragoza.- Un embriagador olor mezcla entre madera de cedro y puro se percibe nada más entrar en la cava de Tabacos y Cía. Este estanco, situado en el barrio zaragozano del Actur desde el año 2000, ofrece a sus clientes una cuidada selección de los mejores productos relacionados con el mundo del tabaco.

Gonzalo de León, el propietario de este establecimiento, es el último eslabón en una familia de estanqueros casi centenarios. Entre las “joyas” que se pueden adquirir en Tabacos y Cía. no podían faltar los puros, un producto elaborado por las manos del hombre desde su siembra hasta su envasado.

Pregunta.- Hablar de puros supone remontarse hasta Colón y su llegada al continente americano.
Respuesta.- Efectivamente. En su diario de a bordo relató cómo unos nativos inhalaban cierta planta encendida. Sin embargo, se ha pasado de considerarlo medicinal, luego algo “snob” y actualmente se condena su consumo. Ni lo uno ni lo otro, lo importante es saber convivir en armonía.

P.- De la plantación a la boca del fumador el puro pasa por una serie de procesos todos artesanales...
R.- Sí, es de los pocos productos que se hacen todavía cien por cien a mano y con la ayuda incluso de bueyes. El proceso comienza en el semillero, le sigue la dura recolección de la hoja, una a una. Después se traslada a los secaderos en la casa de tabaco y luego se lleva a las fábricas, donde pasa por una serie de procesos larguísimos.

P.- ¿Se puede hablar de cultivo nacional?
R.- En España se cultiva en la zona de Extremadura. En Levante y Cataluña se elaboran los conocidos “perreros” o “caliqueños”. También hay en las Canarias, la zona de Fraga y la provincia de Teruel, pero para consumo propio.

P.- ¿De dónde se abastecen entonces tiendas como la suya?
R.- Los estancos se proveen de los distribuidores oficiales nacionales, que son los importadores de los países fabricantes o zonas tabaqueras como Cuba y República Dominicana, principalmente.

P.- ¿Por qué elegir fumar un puro?
R.- Mientras que los cigarrillos son sólo para fumar, el puro es gourmet, es la culminación del trabajo de cientos de procesos artesanales, un estilo de vida, un placer. Es una obra de arte, y así se debe de considerar hasta su apagado final. En cada bocanada tienes que pensar en todo lo que se ha hecho para que tú puedas estar disfrutando de ese momento.

Estos puros proceden principalmente de Cuba y República Dominicana

Consejos

P.- ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir un puro?
R.- Muchas cosas, depende del gusto del consumidor, si lo prefiere suave o fuerte, del tiempo que dispone para fumar, del momento, de lo que haya comido y bebido, de su estado de ánimo... Yo aconsejo los cigarros puros que tengan cierta grasilla y brillen, porque es sinónimo de salud.

P.- Una compañía de tabaco tenía un slogan que decía: “Regalar tabaco es regalar amistad”.
R.- Totalmente de acuerdo. Normalmente es el fumador particular el que se compra los puros, e incluso pide consejo, pero también se regalan puros. Durante la primera guerra del Golfo Pérsico, Kofi Annan regaló una caja de Habanos a Saddam Husein cuando fue a negociar con éste la paz. Con esto queda todo dicho.

P.- ¿Dónde se conservan los puros hasta su consumo?
R.- Siempre deben de conservase a una humedad del 70 por ciento y una temperatura de 18 grados centígrados. Por eso el cliente sólo puede confiar en estancos que tengan cava de puros o armario profesional para ello. El porqué de esto lo encontramos en que el cigarro hay que fumarlo en las condiciones más parecidas a como se elaboró. Ya en casa se puede utilizar un humidor, y de ese modo podremos abastecernos de cantidades mayores de puros.

P.- ¿Cómo es recomendable transportar los cigarros cuando se viaja para que no se dañen?
R.- Existen humidores pequeños de viaje, es decir, una cajita que contiene una esponja con agua. Dependiendo de la cantidad se puede llevar una purera con humedad.

P.- ¿Es difícil fumar puros?
R.- No, todo el mundo puede hacerlo, aunque hay unos detalles que es importante controlar.

P.- ¿Qué importancia tiene el corte?
R.- Muchísima. El cigarro de calidad hay que cortarlo en la cabeza para poder aspirar el humo, por eso, dependiendo del corte la fumada será diferente: más fuerte, más fácil, etc. El encendido también hay que cuidarlo, ya que puede estropear un puro. Éste tiene que ser regular y conciso, pero sin incendiarlo.

P.- ¿Cómo hay que dejar morir al cigarro puro?
R.- La fumada debería de ser regular hasta el último tercio para valorar y disfrutar del cigarro en su totalidad. Nunca se debe de aplastar. Hay que dejarlo que se vaya durmiendo. Tampoco es conveniente volverlo a encender, porque cambian los sabores y se desvirtúa, aunque se puede hacer.

Puros, cine y hombres

Imagen de la cava al público de la tienda de Gonzalo de León en el barrio del Actur

P.- ¿Fumar puros es “cosa de hombres”?
R.- Es muy triste que en el siglo XXI la mujer no tenga también paridad en este sentido. Desgraciadamente, se sigue viendo como algo raro, pero las reuniones de fumadores están demostrando que cada vez las féminas están más presentes en este mundo. De hecho, las mejores sumilleres y catadoras suelen ser ellas, de quienes podríamos aprender mucho.

P.- ¿Ir a los toros sin el puro es como ir al campo de fútbol sin el bocadillo?
R.- Toro y puro es uno. No se concibe la “fiesta nacional” sin los puros y los abanicos. Tengo clientes que dicen que dejarán de ir a la plaza cuando se prohíba fumar. Esperemos que impere el sentido común y se dejen de modernidades contrarias a nuestras tradiciones milenarias. En el fútbol pasa algo igual, y, de hecho, los días que hay partidos se nota un incremento de las ventas importante.

P.- También existe una vinculación entre los puros y el cine...
R.- Hay películas, especialmente en blanco y negro, que no tendrían sentido sin escenas magistrales con una bocanada de humo, por ejemplo “Casablanca”. En este caso, fumar alcanza la calificación de arte, y es igual que ver un cuadro o una escultura.

P.- ¿Fumar puros es cosa de ricos empresarios o famosos adinerados?
R.- En absoluto, fumar puros hoy día significa tener conocimientos altos de gourmet. Hay personas de entre veinticinco y treinta años interesadas en el mundo del tabaco de calidad, es decir, los cigarrillos puros.

P.- ¿Necesita formación el fumador?
R.- Sería importante formar al fumador profesional para que pudiera ampliar su gama. En el caso de los estanqueros, no se exige formación, pero yo trato de que mis trabajadores asistan anualmente a cursos que imparten empresas tabaqueras en Cuba y República Dominicana.