La Audiencia de Zaragoza archiva la causa del incendio de San Gregorio

La Audiencia Provincial de Zaragoza ha archivado la investigación que calcinó 400 hectáreas del campo de maniobras militar de San Gregorio. La sección Sexta de este Tribunal señala que no puede determinar culpables y que critica la falta de cortafuegos y de limpieza de la zona.

Zaragoza.- La causa abierta por el incendio que se declaró en el campo de maniobras de San Gregorio y que calcinó unas 400 hectáreas ha sido archivada por la Audiencia Provincial de Zaragoza.

La sala Sexta de lo Penal de este tribunal señala en un auto que no es posible determinar quién es el culpable de dicho incendio que afectó a monte bajo y a matorral. Asimismo, critica el estado en el que está ese terreno perteneciente al Ejército de Tierra. Todo ello, partiendo de la base que ocurrió en unas horas en las que la situación meteorológica con intenso calor y escasa humedad suponía un ambiente “propicio” para que se iniciara un fuego en la zona de las maniobras.

Los jueces recalcan, a partir del informe realizado por el Seprona de la Guardia Civil, que en el día en el que se produjo se llevaron a cabo dos actuaciones de desactivación con explosiones controladas, lo que “encaja con todas las manifestaciones vertidas” por los imputados en la causa, resultando que la desactivación más próxima se encuentra 480 metros del punto en el que inició el fuego y que la más lejana se produjo a 4,5 kilómetros del lugar.

Además, aseguran que en dicho área no fue hallado ningún artefacto incendiario capaz de producir el fuego con efectos retardados, pero que sí consideran cierto es que toda la zona se encuentra llena de restos de distinta naturaleza, algunos de ellos ni tan siquiera reconocibles por el personal militar que acompañó a los miembros del Instituto Armado.

Pero los jueces no se quedan ahí, sino que consideran que hubo algunas irregularidades en el mantenimiento del campo por parte de las autoridades militares, considerando que podría “servir de base para fundar una responsabilidad patrimonial de esta administración”.

Concretamente, se afirma que las labores de limpieza de cortafuegos que comenzaron el 13 de agosto de 2009 deberían haberse llevado a cabo fuera de la época de peligro fijada por la Comunidad Autónoma y que se extendía hasta el 1 de abril al 15 de octubre. “La realización de desactivados de proyectiles en esa época de peligro en zona forestal y fuera del cortafuegos que rodea la zona caída de proyectiles, con el empleo de explosivos y detonadores, generaba también un riesgo”, añaden los magistrados.

Pero no queda ahí, sino que la Audiencia lamenta que la falta de cortafuegos eficientes fuera del perímetro de la zona permanente de caídas de proyectiles denominada “Puig Amarillo”, ya que si bien los incendios que se inician en su interior son controlados por el cortafuegos perimetral, los iniciados en las zonas limítrofes que avanzaron sin control.

Junto a esto, resalta la “falta efectiva” de retirada de explosivos de restos metálicos procedentes de proyectiles explosionados, así como de distintos proyectiles enteros o con partes activas, que “genera un peligro constante en cuanto a posibilidad de que detonen con el consiguiente peligro también para las personas que transitan por esas zonas”.