Archivada la causa contra el director de la perrera acusado de maltrato animal

El juez ha decretado el sobreseimiento de la causa contra el anterior gestor de la perrera, acusado de maltrato animal. Sin embargo, ante la posibilidad de un recurso por parte de las protectoras de animales denunciantes, el Consistorio ha anunciado que no descarta personarse en el caso y depurar posibles responsabilidades.

Zaragoza.- El Ayuntamiento de Zaragoza, tras conocerse el auto de sobreseimiento emitido por el Juzgado nº 12 respecto del procedimiento judicial iniciado ante la Fiscalía contra el anterior gestor del Centro de Protección Animal, ha ratificado su “más firme compromiso con el estricto cumplimiento de la legalidad en el sacrificio de animales en el Centro de Protección Animal, gestionado mediante concesión pública del Instituto Municipal de la Salud Pública”. Por ello, no descarta personarse si se reabre la causa para depurar posibles responsabilidades derivadas.

En este sentido, el Ayuntamiento manifiesta públicamente su absoluto rechazo a prácticas de sacrificio de animales mediante frío o congelación, y sin ningún tipo de sedación previa. En un comunicado afirman que son prácticas erradicadas en España desde hace años, por prohibición expresa de directivas europeas y de la propia legislación nacional, y recogidas expresamente como prohibidas en el actual contrato de concesión del Centro.

Asimismo, al tratarse de un auto recurrible, el Ayuntamiento no descarta la posibilidad de personarse como parte en el caso, si los denunciantes presentan un recurso y posteriormente se produce la imputación del anterior gestor del centro.

Por último, se ha trasladado a los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento toda la información referida al caso, para estudiar y, si fuera necesario, depurar, las posibles responsabilidad derivadas por incumplimiento del contrato, ya que el pliego de condiciones técnicas establecía que el método de sacrificio de animales se llevaría a cabo “eutanásicamente, mediante sedante y paralizante respiratorio o cualquier otro que la práctica clínica muestre como más eficaz para reducir el sufrimiento de los animales”.