INFORME DEL INE

Aragón superó el año pasado las 1.000 mujeres víctimas de violencia de género

El dato ascendió hasta las 1.078 en una tendencia al alza constante desde 2020, con un repunte nacional del 12% 
Manifestación contra la violencia de género en Zaragoza. Foto: Archivo
photo_camera Manifestación contra la violencia de género en Zaragoza. Foto: Archivo

Aragón superó en 2023 el millar de mujeres víctimas de violencia de género por primera vez desde que se tiene constancia en el Instituto Nacional de Estadística. Hasta 1.078 fueron objeto de esta lacra, el grueso (672) en la franja de 25 a 44 años, la que más crece. El estudio contabiliza aquellas sobre las que pesan órdenes de protección o medidas cautelares, una cifra que en 2022 fue de 913. Desde 2020, los casos han subido de forma ininterrumpida y hoy la región supera en 200 personas el pico previo a la pandemia, cuando se registraron 878 víctimas en 2019. Desde 2011, los últimos datos del INE, nunca se ha bajado de la barrera de las 700 anuales.

Por edad, 20 fueron menores, 152 en el grupo de 18 a 24; las ya citadas 672 de 25 a 44; 208 de 45 a 64 y 26 a partir de los 65 años. En 226 ocasiones, el delito incoado lo cometió el cónyuge, 233 el exnovio, 195 una pareja de hecho, 190 el novio, 177 expareja de hecho, 56 excónyuge y en once ocasiones estaban en proceso de separación.

Según la Estadística de Violencia Doméstica y de Género, el denunciado más recurrente por edad el año pasado fue el hombre de entre 25 y 44 (645). Se tramitaron doce diligencias contra menores, 90 de 18 a 24, 301 entre los 45 y 64 años y 33 a partir de los 65. Por lugar de nacimiento, 711 procedían de países europeos, 540 de España, 163 de los 27 estados miembros de la Unión Europea (y otros ocho con la configuración previa a 2020), 143 del continente africano, 208 americanos y 19 asiáticos.

En total, se notificaron 1.295 infracciones, con dos homicidios. Así, Aragón registró 695 delitos de lesiones y 264 de torturas. Fueron recurrentes también las amenazas (195), coacciones (66), los quebrantamientos de condena (52) o las agresiones sexuales (nueve). Se denunciaron incluso dos allanamientos de morada o tres casos de abusos y agresiones en menores de 16 años. Por ello, se incoaron 3.405 cautelares penales, y entre ellas 1.058 prohibiciones de acercamiento o 1.056 de comunicación. Esto se tradujo en 1.051 sentencias firmes y 5.880 penas y medidas.

El perfil de los condenados coincide por edad con el de las víctimas. De nuevo, apunta a las franjas de de 25 a 44 años (622 personas) y 45 a 64, con 308. Del resto, uno fue menor y 21 tenían 65 años o más.

CRECE TAMBIÉN LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

El año pasado, también creció la violencia doméstica de las 186 víctimas hasta las 220. 146 fueron mujeres y los 72 restantes hombres. A diferencia de la de género, el sector más afectado (66) tenía entre 45 y 64 años y hasta 54 eran menores. De 18 a 24 hubo 23; 45 de 25 a 44 y 32 a partir de los 65. Estas cifras se saldaron con 174 personas denunciadas, mientras que contaban a la vez con la condición de víctima.

En la mayoría de los casos (84), la violencia se desencadenó desde un padre o madre, por delante de los hijos (67), otros parientes (58), hermanos (quince), nietos (siete) y abuelos (cinco). Fueron condenadas 199 personas (136 hombres y 63 mujeres), 101 entre las edades de 25 y 44.

Respecto al conjunto del país, el número de mujeres que sufrieron violencia de género aumentó un 12,1% para situarse en las 36.528, 1,7 por cada 1.000 si se tienen en cuenta las de catorce o más años. Con la violencia doméstica, el porcentaje creció en doce puntos.