La acusación del alcalde de Magallón recurre la falta de vejaciones

El juicio de faltas por unas supuestas vejaciones contra el alcalde de Magallón ha quedado aplazado. Y es que la abogada de la mujer que le acusa de realizarle llamadas eróticas va a interponer este miércoles un recurso. Ahora, la causa la estudiará la Audiencia de Zaragoza y, si no la acepta, volverá a no considerarse un delito.

Zaragoza.- La abogada de la mujer a la que supuestamente el alcalde de Magallón realizó una serie de llamadas eróticas, Carmen Tobías, presentará este miércoles un recurso de apelación a la falta de vejaciones que califica el Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza que asumió el caso.

En un principio el juicio por esta causa contra el primer edil socialista de Magallón, Víctor Chueca, por unas supuestas llamadas telefónicas de contenido erótico contra una vecina de la localidad cercana estaba señalado para el 17 de noviembre, pero ahora, con este recurso de apelación, ha quedado aplazado.

Ahora, Tobías pretende que la Audiencia Provincial de Zaragoza estime que la actitud que presuntamente cometió Chueca no sea de una falta, sino de cuatro delitos: malversación de caudales públicos por utilizar el teléfono del Ayuntamiento, una utilización indebida de datos, uno contra la libertad sexual y otro por amenazas. En el caso que no lo acepte volvería a señalarse una vista oral por faltas.

Según fuentes del caso, la mujer, vecina de Fuendejalón (Zaragoza), recibió una veintena de llamadas procedentes de un número de teléfono desconocido. Ante el contenido de las mismas decidió grabar una de ellas diciéndole a la persona que estaba al otro lado de la línea que le estaba grabando.

Y es que la víctima, que prefiere permanecer en el anonimato por expreso deseo, decidió interponer una denuncia ante la Policía Nacional justo ese mismo día en el que se produjo el último contacto telefónico, en octubre de 2010. El caso lo comenzó a investigar la Policía Judicial que requirió a la compañía telefónica el origen de ese número localizándolo en el Consistorio de la localidad zaragozana de Magallón.

El primer edil vio por primera vez a la mujer en 2009, cuando la afectada fue en ese año al Consistorio para informar de que en Fuendejalón habían organizado un mercado de ropa solidario y para ofrecer sus datos.