Triste punto para un Huesca con actitud y sin fútbol (0-0)

Pugna aérea entre futbolistas de ambos equipos
photo_camera Las defensas se imponían con claridad a los ataques. Foto: S.D. Huesca

La Sociedad Deportiva Huesca lo intentó, dentro de sus posibilidades, pero no estuvo ni siquiera cerca de imponerse al Albacete en El Alcoraz. Eso sí, logró sumar un punto que, pese a que no le saca de pobre, al menos sí que dignifica la actitud de una plantilla que dio todo aunque no le alcanzara para ganar en casa a los manchegos. Un 0-0 que no sirve a ninguno de los dos en lo clasificatorio.

Antonio Hidalgo apostaba por meter a cuatro fuertes atrás, con Loureiro (a la postre MVP del partido jugando a pierna cambiada) y Blasco ocupando los laterales. Además, daba la zona ancha a Kento, Sielva y Javi Martínez, con más libertad, dejando en punta de lanza a Gerard Valentín, Bolívar y Joaquín. Enfrente, un Albacete con con la intención inicial de ceder la posesión al cuadro local, buscando bloque bajo y tratar de robar para salir con velocidad a la contra. Pintaba a duelo táctico y eso, habitualmente, es sinónimo de mala noticia para el espectador.

El primero en intentar romper las cadenas fue el cuadro rival y además por medio de un conocido de la afición oscense. Fue Escriche, tras una rápida decisión individual, pero su posterior golpeo con la zurda lamía el poste izquierdo de la meta de Álvaro Fernández. Era el primer fogonazo pero no el último, ya que empezaba a emerger la figura de Manu Fuster, encontrándose con buena respuesta del arquero altoaragonés. Bastaba decir que por parte de los de Hidalgo lo más peligroso fue ver a Bolívar pegarle al suelo en un disparo manso a las manos de Barragán.

Las acciones de calidad, es cierto que no muchas, venían todas de parte de los manchegos. También el peligro. Se equivocaba Escriche guiando una contra, aunque Carlos Isaac rompía la pelota en un disparo desde el pico del área que Álvaro despejaba con seguridad. Hubo que esperar al 33 para ver despertar al Huesca. Gran envío al espacio de Blasco para la velocidad de Valentín, quien también la ponía muy bien atrás para Javi Martínez pero el tiro estuvo cerca de acabar fuera del Alcoraz. Eso sí, algo se había visto ya.

Empezaban ahí los mejores minutos locales, al menos intentando salir de su letargo, olvidando los miedos y tratando de ser valiente aunque no precipitándose en riesgos. En el 39 le quedaba un buen balón a Valentín, pero su intento de centro-chut no encontraba aliado. Sin escasos motivos para prolongar, el colegiado daba paso a los vestuarios con un justo 0-0 vistos los méritos, escasos, de uno y otro.

SEGUNDA PARTE

Salió a mandar el Albacete en la segunda mitad, intentando que Manu Fuster apareciera mucho más que en la primera. Y llegó la más clara, de largo, hasta el momento del partido. Centro de Escriche blando, con buena dirección pero sin potencia, e Higinio ejecutaba un gran cabezazo que se topaba con una mejor todavía salvada de Álvaro Fernández para evitar el primer tanto visitante. El guardameta, además, tenía que intervenir poco después en la segunda oleada albaceteña que culminaba Riki con un chut demasiado centrado. Empezaban a merecer más los manchegos.

Tal eran así las cosas que Hidalgo agitaba el avispero con la entrada de Javi Mier y Obeng en detrimento de Joaquín y Bolívar. Quiles por Higinio, el cambio en el visitante. Por su parte, los locales, al menos, empezaban a mostrar empuje y a recordar que en una situación tan complicada como la suya sumar un punto no vale de mucho. La siguiente oportunidad llegaría también con sello del Albacete, pero le quedaba la pelota en la pierna menos buena a Jonathan Silva y el resto es historia.

El Huesca logró encadenar varios balones parados, aunque sin encontrar remate claro a pesar de contar con el guante de Sielva al servicio. Lo cierto es que el partido aceleraba y se convertía en un correcalles donde reinaban más los errores que los aciertos. Incluso se calcaban los momentos de los cambios, con triple por parte de los visitantes y, en los de Hidalgo, con Vilarrasa y Lombardo en detrimento de Blasco y Kento, este último demasiado desaparecido. El plan de balonazo a Obeng y desearle suerte en su misión no funcionaba.

Lombardo probaría desde su casa en el 81. Y no anduvo excesivamente lejos de sorprender a Barragán. Era el más activo en la recta final, con Loureiro ya algo fundido después de un partido digno de mención. Con el choque en su punto más entretenido eran las defensas las que se seguían imponiendo a los ataques, con Obeng y Quiles intentándolo todo, topándose eso sí con el buen hacer de Djetei, Glauder y los Pulido.

Fue el Huesca el que puso más en el descuento, yéndose con todo a buscar el tanto que le diera la victoria. Incluso tuvo un balón parado donde los oscenses se volcaban con prácticamente la plenitud de sus efectivos. Pero nada cambiaría el cerocerismo. Otro día más en la oficina para los azulgranas, que siguen sin saber lo que es meter un gol en El Alcoraz desde el mes de septiembre y que no salen de pobres con la igualada. Todo pese a que de actitud, al equipo, poco o nada se le puede reprochar.