C.D. Mirandés 0-3 S.D. Huesca

Exhibición del Huesca para reinar bajo la lluvia (0-3)

Los de Antonio Hidalgo golean y se ponen dos por encima del descenso en un momento crucial de la temporada.
Vilarrasa abrió la lata con gol olímpico y se sumaron Elady y Sielva a la goleada del Huesca. Foto: LaLiga
photo_camera Vilarrasa abrió la lata con gol olímpico y se sumaron Elady y Sielva a la goleada del Huesca. Foto: LaLiga

Cuando las cosas salen al dedillo, la alegría se dibuja en las caras y, en este caso, la sonrisa de la Sociedad Deportiva Huesca es de oreja a oreja. El cuadro altoaragonés reinó bajo la lluvia de Anduva imponiéndose 0-3 al Mirandés, logrando un triunfo de oro que lleva a finalizar la jornada 28 con 32 puntos, dos por encima del descenso. Ignasi, Elady y Sielva fueron los artífices de una goleada que invita al optimismo en un momento clave de la temporada.

Saltaba el cuadro oscense a Anduva con Álvaro en portería y línea de cuatro formada por Loureiro, Blasco, Pulido y Vilarrasa. En el doble pivote se ubicaban Sielva y Kortajarena, con Gerard Valentín, Javi Martínez y Elady algo más adelantados. En punta, Samu Obeng trataría de perforar la meta de Ramón Juan. Por parte de los locales, Gabri Martínez y Carlos Martín se alzaban como las principales referencias de un Mirandés muy necesitado.

Comenzó con algo más de fuerza el cuadro local sobre el Huesca, pero la zaga oscense ahí tiene solvencia. De hecho, los de Hidalgo se alzan como uno de los equipos menos goleados de toda la competición. Algo que, inevitablemente, lleva a poner el foco arriba, donde se presentaba hasta el momento el problema más claro. Allí, Obeng peleaba muy solo y generalmente lejos del área. Así que, cumplido el primer cuarto de hora, el saldo para los dos conjuntos era de cero disparos. Cada uno con sus cartas y sin querer dar muchas pistas; el tiempo pasaba, caía la lluvia y, sobre el césped, para entonces nada.

La única jugada que podía destacarse era de Gerard Valentín, que en el minuto 17 robó aprovechando un error en al salida de balón, se adentró en el área y su centro chut se marchaba fuera. Y por parte del Mirandés la siguiente, echando mano de pillería aprovechando la lluvia para formar barullo en el área. Viendo que podía funcionar esa estrategia en Anduva, donde empezaba a caer con fuerza, el cuadro local empezó a atacar por la izquierda. A partir del 20, cada balón se volvía una agonía por los frenazos que sufría a causa del agua, erigiéndose el fuera de juego y el pelotazo como arma defensiva número uno.

Arriba, habría que tirar de balón parado. Y aquí, tras un par de rebotes en un córner botado en el 35, Loureiro se quedaba con el balón en el área pequeña y solo tener que fusilar. Pero la tiró rasa directamente a las piernas de La Gumina, que cubría el primer palo, para fallar la más clara del partido cuando ya se cantaba el gol. Esa sería prácticamente la única peligrosa de la primera mitad y así se fue el choque al descanso. La alegría debería llegar allí.

SEGUNDA PARTE PARA SOLVENTAR

Los mismos protagonistas saltaban al terreno de juego y el cuadro altoaragonés se defendía de las acometidas del Mirandés que quedaban en papel mojado. O en césped mojado, porque la lluvia seguía atosigando Anduva. Sin embargo, llegaría el Huesca para quedarse tan cerca de cantar gol que daba auténtica rabia. Primero, el recién entrado Hugo Vallejo en un mano a mano a pase de Kortajarena que enviaría a las nubes; después, Javi Martínez también culminaría alto completando el repertorio de jugadas claras. Los de Hidalgo no podían dejar pasar más oportunidades para ganar.

En la mente de los aficionados oscenses estaba que iban a acordarse con tristeza de estos fallos. Pero no contaban con un minuto de oro que solventarían Vilarrasa y Elady. El lateral aprovechó un córner para coronarse con un gol olímpico en el minuto 67 y hacer el 0-1. En el 68, Elady sería el más listo aprovechando un fallo defensivo que, rebote en Pablo Ramón de por medio, llevaría al fondo de la red. Se ponían bien las cosas con ese 0-2 ante un rival inoperante. En apenas un momento se pasó de llevarse las manos a la cabeza a celebrar y, después, a sentir una alegría que sabía a triunfo.

El Huesca se dedicó entonces al juego inteligente. A dejar morir el partido, rascar segundos, aprovechar los cambios y dejar perfectamente amarrado el triunfo sin desechar la idea del tercero en una contra… o en un libre directo. Ahí aparecía uno con ganas de unirse a la fiesta, Óscar Sielva. Se veía venir, porque el centrocampista, tras una falta de Tomeo, se armó con la pelota donde más le gusta. Miró, cogió carrerilla, disparó por encima de la barrera y el cuero bajó directamente al fondo de la portería en el minuto 90. 0-3 y para casa.

Solo hubo un rey en el diluvio de Anduva, y ese fue el Huesca, con una efectividad plena y más hambre que su rival. Los de Hidalgo jugaron sus cartas a la perfección para llevarse tres puntos en el partido clave de la temporada y empezar a dejar atrás el descenso. El conjunto oscense puso el broche a la jornada con una goleada que le ubica dos puntos por encima del descenso y le dibuja una sonrisa de oreja a oreja.

FICHA TÉCNICA

C.D. Mirandés: Ramón Juan; Mendes (David Vicente, min 77’), Pablo Ramón, Sergio Barcia (Luna, min 84’), Gómez; Laucher (Tomeo, min 84’), Reina, Ilyas Chaira (Lautaro, min 69’), Carlos Martín, Gabri Martínez; La Gumina (Álvaro Sanz, min 69’).

S.D. Huesca: Álvaro; Loureiro, Blasco, Pulido, Vilarrasa; Sielva, Kortajarena (Kento, min 82’), Gerard Valentín (Juanjo Nieto, min 82’), Javi Martínez, Elady (Balboa, min 91’); Obeng (Hugo Vallejo, min 59’).

Árbitro: Orellana Cid. Amonestó a Ilyas (min 18’), Blasco (min 24’), Gerard Valentín (min 59’), Pablo Ramón (min 83’), Tomeo (min 89’), Pulido (min 96’) y Sielva (min 96).

Goles: 0-1, Vilarrasa (min 67’); 0-2, Elady (min 68); 0-3, Sielva (min 90’).