El Huesca vive una montaña rusa de desgracias contra el Levante (2-1)

El primer gol local llegó a los 30 segundos y en menos de media hora el Huesca estaba con diez y con un lesionado. Foto: LaLiga
photo_camera El primer gol local llegó a los 30 segundos y en menos de media hora el Huesca estaba con diez y con un lesionado. Foto: LaLiga

La Sociedad Deportiva Huesca no pudo sacar ningún punto en su visita al Levante y seguirá una jornada más en descenso. El partido se puso cuesta arriba desde la primera jugada para los de Antonio Hidalgo, que en menos de media hora sufrieron la expulsión de Kento y la lesión muscular de Gerard Valentín, dos bajas sensibles de cara al duelo directo contra el Cartagena del jueves, con el que cerrarán el año y en el que habrá en juego más de tres puntos.

El equipo oscense se ha crecido ante la adversidad con el paso de los minutos, mostrando una clara mejoría en actitud, y los nervios del Levante por su mala racha casi le permiten pescar en río revuelto, o que directamente no tenía peces. Al poco del 2-1, Kortajarena tuvo la más clara y Álvaro Fernández sostuvo las acometidas del rival, llamado a estar arriba.

El Huesca partía con la única novedad de Álex Balboa en lugar del lesionado Sielva, respecto a la victoria por la mínima contra el Racing de Ferrol en El Alcoraz. Todo lo contrario que los locales, con muchos cambios después de empatar en El Molinón frente al Sporting de Gijón. Quienes sí han repetido en el once son los exazulgranas Andrés Fernández y Pablo Martínez. Un duelo de objetivos opuestos y dinámicas igualmente irregulares donde empezó golpeando el equipo local.

En apenas 30 segundos, con el Huesca de turista, Algobia remataba un buen centro de Fabricio después de hacerle un traje a Loureiro. A los cuatro minutos, idéntica internada del extremo, que terminó salvando Álvaro Fernández después de un rebote que se colaba en la portería. Con el 12 a la espalda, fue un auténtico dolor de cabeza y capitalizó el monólogo inicial del cuadro granota. A contracorriente, Quintero González expulsaba a Kento por un pisotón accidental sobre la pierna de Álex Valle. De hecho, el japonés estaba en posesión del balón. Tampoco entró el VAR. Los de Hidalgo se quedaban con diez y la media hora para el olvido la culminaba una lesión muscular de Gerard Valentín, de lo más destacado de la plantilla en los últimos meses de competición.

En su lugar entraba Martos, relegado a la suplencia en las últimas jornadas, y ya entonces sacar un punto sonaba a machada. Antes del descanso, quedaban todavía dos avisos y el segundo tanto. En el 37, el árbitro anulaba por fuera de juego el 2-0 de Dani Gómez. Ya en el añadido, después evitar con un paradón el segundo de Algobia, Carlos Álvarez cerraba una primera parte del olvido con un golazo desde lejos.

SEGUNDA PARTE

El partido iba de sustos. En el Ciutat de Valencia, los espectadores seguían en el bar cuando Hugo Vallejo, recién entrado por Joaquín, forzaba un penalti que convertía Obeng engañando a Andrés. Lo cierto es que el primer contacto, un pisotón del defensa, se produce fuera del área, para más debate arbitral. Ni un minuto había pasado desde la reanudación. Poco después, el otro revulsivo, este por Javi Martínez, Kortajarena, desperdiciaba el empate. Los de Hidalgo, aunque tarde y desdibujados en lo táctico por la expulsión, le habían tomado el pulso competitivo al partido. Así, el técnico apostaba por Enzo Lombardo en lugar de Balboa para acercarse al área contraria en los minutos finales.

Contra todo pronóstico tras el cúmulo de desgracias de la primera mitad, el Huesca seguía vivo en el tramo final aunque el balón lo tenía el Levante, que también contaba con más pólvora en el banquillo y así lo dejaba patente Javi Calleja. Bouldini, Brugui o Clemente saltaban al verde. El partido atravesaba minutos de idas y venidas y, entre centros colgados, Pulido reclamó sin éxito un codazo de Capa dentro del área.

El ruido se apoderó de la grada en los últimos minutos aunque los visitantes habían dejado de crear peligro hacía ya tiempo. A la desesperada, Hidalgo daba entrada a Bolívar en lugar de Blasco. Lo siguió intentando sin suerte el cuadro altoaragonés en el descuento, espoleado por los nervios del Levante, pero no bastó.