El Huesca sobrevive en Gijón para salir del descenso más de tres meses después (0-0)

Los oscenses llevaban en los puestos de peligro desde el 1 de octubre. Foto: LaLiga
photo_camera Los oscenses llevaban en los puestos de peligro desde el 1 de octubre. Foto: LaLiga

La venta fallida del club, el descontento de la afición con los precios de la Copa o las dificultades para fichar en este mercado de invierno han llenado la actualidad de la Sociedad Deportiva Huesca durante el parón navideño. Lo que demuestra el partido de este domingo es que quizá, sobre el césped, en lo estrictamente deportivo, los oscenses tienen motivos para creer en la salvación. Aunque empatados a puntos con el Andorra, salen del descenso por diferencia general de goles después de empatar a cero en El Molinón frente al Sporting. Precisamente, el rival que los hundió en esos puestos en la jornada ocho, el 1 de octubre del año pasado. Desde entonces han transcurrido tres meses, un cambio en el banquillo y muchas oportunidades perdidas.

Tampoco ha sido el mejor encuentro de la era de Antonio Hidalgo. Los postes, hasta tres de los locales, les han ayudado a salir airosos de uno de los estadios más complicados de la categoría y por momentos la posibilidad del 0-1 ha sobrevolado una plaza que continúa invicta en Liga.

Primer partido del año para el Huesca pero mismos protagonistas que en el último de 2023. A falta de refuerzos, un once que casi se recita de memoria para medirse a un Sporting que no ganaba desde finales de noviembre. Como era de esperar, los locales, inmersos en la pelea por el ascenso directo, tomaron la iniciativa aunque sin peligro en los primeros minutos. El primer aviso serio llegó con un disparo al palo de Campuzano después de recibir solo dentro del área un pase de Roque Mesa, que ya había estrellado un balón en el larguero. Espoleados y con los oscenses encerrados en su campo, Hassan buscó el gol justo después con un disparo al lateral de la red. Guion claro a excepción de un tímido cabezazo de Obeng.

A la media hora, de nuevo Campuzano. Esta vez, era Álvaro y no el poste quien evitaba el primero a bocajarro. La falta de acierto de unos y otros y las interrupciones por problemas físicos marcaron el tramo final de la primera mitad, poco agradable para el espectador neutral. Un ritmo casi de siesta que pedía a gritos la llamada a vestuarios. Solo el Sporting, con varios saques de esquina y un disparo de Roque Mesa a la escuadra, se atrevió a agitar por momentos esa rutina. Quedaba todo por decidir en los segundos 45 minutos, aunque el resultado le valía al Huesca, al menos, para tocar la salvación.

SEGUNDA PARTE

Tras la reanudación, Hidalgo sorprendía quitando a Obeng por Juanjo Nieto. Apenas sin tiempo para asentarse sobre el césped, el cuadro sportinguista avisó por segunda vez. Otero clavaba un disparo en la cruceta, el tercer poste de los locales, que apuntaban a repetir la tónica de la primera mitad. El técnico sevillano volvía a mover el banquillo dando entrada a Kento por Kortajarena. Justo después, un fallo de Yáñez propició la ocasión más clara de los suyos pero que no logró convertir Hugo Vallejo. Los siguientes en intentarlo fueron Sielva, con un tiro al palo desde la frontal, y Villarrasa después de una jugada de Joaquín. Eran los mejores minutos del conjunto altoaragonés en el partido.

El encuentro tomaba otro color, cuando el empate ya no vale y ambos tienen que soltarse. También había tiempo para los reveses, ya que Javi Martínez no podía continuar por problemas musculares. Entraba en su lugar Mier. Vallejo, sustituido por Lombardo, era víctima también de ese desgaste.

Con las tres ventanas de cambios agotadas, el Huesca trató de amarrar el resultado contra un Sporting volcado y haciendo gala de fondo de armario. No sin sustos, y es que un fuera de juego de Djuka evitó pitar penalti a favor de los asturianos por mano de Villarrasa en una acción muy desafortunada tras chocar contra Loureiro, su propio compañero. El empate ha terminado siendo un buen botín para los de Hidalgo, sobre todo por la primera mitad, pero el premio pudo ser mayor si Joaquín hubiera acertado a definir contra Yáñez en el descuento.