El corazón no le vale al Huesca ante el Valladolid (0-1)

Ais Reig en el Huesca - Valladolid
photo_camera Ais Reig generó polémica en el duelo del Huesca frente al Valladolid

Volvió a caer la Sociedad Deportiva Huesca y se mantiene una jornada más en puestos de descenso. Sigue, además, sin ganar en El Alcoraz, asignatura pendiente desde el comienzo de temporada. El cuadro de Antonio Hidalgo no pudo rascar nada positivo ante el Real Valladolid, que entra en ascenso directo y que tuvo que vencer 0-1 de penalti. Los oscenses pudieron presumir de tener mucho corazón, pero no sirvió ante un conjunto del nivel de los de Pucela.

El Huesca volvía al Alcoraz repitiendo defensa de cinco con carriles para Gerard Valentín y Juanjo Nieto, mientras que el eje de la zaga lo componían Pulido, Blasco y Loureiro. Kento, Javi Mier y Javi Martínez se ubicaban en la sala de máquinas, con Joaquín y sobre todo Obeng más adelantados. Había peligro en un Real Valladolid con hombres de primer nivel, tales como Sylla, Iván Sánchez o Víctor Meseguer. Prueba de ello es la pelea con la que llegaba a tierras oscenses, la del ascenso directo.

A pesar de que en los primeros compases era el Real Valladolid quien tomaba la iniciativa, pronto se repondría el Huesca. Primero fue Obeng quien remató alto, mientras que Nieto y Valentín en el 4 combinaron para que el primero pusiese el pase de la muerte sin rematador. Las fuerzas se igualaban a partir de entonces, con un Huesca meticuloso que se preocupaba de tapar las opciones de ataque visitantes. Eso sí, siempre con disputa en el terreno de juego.

La propuesta del Huesca pasaba por presión alta para intentar robar – lo consiguió Joaquín en el 15, aunque sin éxito en la última decisión – y balones a Obeng. Este tenía su pelea con Boyomo que más se parecía a un combate, y al menos en los primeros 20 minutos, se le podría decretar vencedor al defensa vallisoletano. Pero poco de cara a portería por parte de ambos. Un disparo de Javi Martínez y un centro peligroso de Sylla si hubiese habido rematador constituían las jugadas más reseñables. Eso sí, no dejaban de ser poca cosa.

El Alcoraz consiguió celebrar un gol en casa a costa de Sylla, pero un fuera de juego posicional de Javi Mier evitó el 1-0. Era él quien disputó el balón que terminó en gol, así que poco había que hablar en el entorno del minuto 30. Más meritorio fue el jugadón de Joaquín que llegó a continuación, porque recortó perfectamente para quedarse ante Masip y disparar alto. Eso sí, también achicó aguas el Huesca en el 36 tras un fallo de Pulido y con un par de disparos previos que pudieron envenenarse.

Escudero con problemas en el hombro, Sylla en fuera de juego y Javi Mier viendo amarilla por parar una contra fueron los últimos protagonistas en el 45, antes del descanso. No hubo tiempo para más en El Alcoraz tras un disparo de Loureiro en el segundo de añadido. Se había visto a un Huesca atrevido, capaz de tutear al Real Valladolid, inmerso de lleno en la pelea por el ascenso directo. Manteniendo el ritmo en el segundo asalto, el Huesca podía sacar buen petróleo.

SEGUNDA PARTE

Un disparo de Iván Sánchez y otro de Joaquín Muñoz daban la bienvenida a una segunda parte que comenzaba sin cambios en el Huesca. Eso sí, Escudero debía retirarse con problemas en el hombro en el Valladolid. Después de un par de jugadas de peligro llegaba la jugada de la doble desgracia para la Sociedad Deportiva Huesca. Primero porque Gerard Valentín cometía penalti en el 55, y después porque Álvaro Fernández tocaba para parar la ejecución de Monchu en el 57, pero golpeaba en el palo y acertaba en el rechace. Los visitantes habían salido con más intensidad, y de ahí el 0-1 en El Alcoraz.

A partir de entonces, el Huesca volvió a la defensa de cuatro con Vilarrasa y Vallejo, y los altoaragoneses no dejaron de intentarlo. Entre Joaquín y el propio Hugo trataban de abordar al Valladolid, aunque en sin éxito a falta de 20 minutos. Por eso, Hidalgo apostaba por Lombardo y Rafa Tresaco. La más clara llegaba en el 72, porque Joaquín dejaba solo otra vez a Hugo ante Masip, fallando en la definición y sin lograr la igualada. Y eso que estuvo más cerca cuando Juanjo Nieto trataba de despejar y casi la termina metiendo en propia. A un palmo se volvía a quedar el 9 oscense, con peligro constante desde su salida.

El Alcoraz pasaba a ser un campo de batalla. Una ida y vuelta constante que solo terminaba cuando Álvaro o Masip tenían el turno para sacar de puerta. De una ocasión de peligro a otra apenas había un pelotazo, y para ello, Hidalgo aprovechaba la última bala de Bolívar. Se entraba en los últimos cinco minutos con ese ritmo frenético, pero sin un Huesca capaz de ver portería.

En esos últimos cinco minutos y el descuento, el Real Valladolid se dedicó a defender con solvencia, amarrando el resultado y con vistas al ascenso directo. El Huesca derrochó ganas y corazón, pero ahí se quedó todo. Los de Pucela se llevaron los tres puntos del Alcoraz, asignatura que sigue pendiente en las filas de un cuadro oscense que no sale de descenso.