Espanyol 0-0 S.D. Huesca

Dulce premio a la resistencia del Huesca frente al Espanyol (0-0)

Los de Hidalgo saben sufrir para sacar un punto a domicilio frente al Espanyol, inmerso en la pelea por el ascenso directo.
El Huesca es el primer aragonés en disputar su duelo, señalado este sábado en Tenerife
photo_camera El Huesca se plantó a la perfección atrás para sacar un gran punto. Foto: LaLiga

Puntuar en el estadio del Espanyol siempre va a ser bienvenido en la Sociedad Deportiva Huesca, que supo resistir a la perfección las acometidas de un cuadro llamado al ascenso directo. La zaga altoaragonesa desactivó a los hombres más peligrosos del equipo de Ramis para conservar como oro en paño el punto que conlleva el empate a nada. 0-0 al término de los 90 minutos en un duelo de lo más soso, con escasas opciones de gol, pero que a los oscenses les sabe de maravilla porque suman 33 puntos y están tres sobre el descenso.

Partía el cuadro aragonés con Álvaro Fernández en la meta y una línea de cuatro con cambios, donde Loureiro, Blasco, Martos y Vilarrasa querían ser un muro. Faltaba el sancionado Pulido. Las bandas eran para Gerard Valentín y Javi Martínez, y la sala de máquinas la componían Sielva y Kortajarena. Arriba, Hugo Vallejo y Elady en un once sin Samu Obeng. Habría que tener mucho cuidado con la zona ofensiva del Espanyol, donde se veía un peligroso tridente con nombres propios más que conocidos: Salvi, Puado y Braithwaite.

Arrancaba el duelo con un Huesca que se adivinaba atrevido – espejismo inicial que duró poco - para medirse a domicilio a uno de los equipos más poderosos de la categoría. De hecho, la primera era para los de Hidalgo, a costa de un Sielva que botaba un saque de esquina al corazón del área obligando a intervenir a Joan García. Era un duelo de tú a tú, donde al Espanyol se le veían hechuras de equipo grande, pero sin capacidad de acercarse con peligro más allá de algún centro sin rematador. El atrevimiento del Huesca decayó a la primera de cambio, pero siempre quiso demostrar que no iba a renunciar a nada. Así que pronto se plantó bien atrás, sabiendo que la obligación era más local que propia.

El plan del Huesca funcionaba. Y el Espanyol, para ganar, debería fiarlo todo a una genialidad de sus hombres puntales, porque no conseguía ser mejor que el Huesca sobre el césped. A su vez, los oscenses ponían el foco en dejar en fuera de juego – en todos los sentidos - a Braithwaite, Puado, Aguado, Salvi y compañía. Prueba de que todo estaba saliendo al dedillo era la dificultad ya no para crear peligro, sino directamente acercarse a la meta Álvaro. El cuadro altoaragonés se encontraba perfectamente ordenado y los primeros silbidos se empezaban a percibir en una grada poco paciente.

Se llegaba al final del primer asalto con un Huesca empeñado en que pasara entre poco y nada y con el Espanyol metido de lleno en esa tela de araña. Poco importaba para la afición azulgrana que el partido se pudiese calificar de forma generosa como soporífero, porque lo clave era salir vivos del Stage Front Stadium. Esa parte, el conjunto de Hidalgo la estaba superando con nota; solo faltaba crear un poco más arriba, aumentar la mordiente y, quizá, se podía lograr algo más que un empate. Quedaban otros 45 minutos para intentar la sorpresa.

SEGUNDA PARTE PARA RESISTIR

Para evitar nuevos problemas, Ramis apostaba por Lazo en detrimento de Pere Milla: más madera para llevarse un triunfo vital. Tan vital para ellos como para el Huesca, sabedor de que enfrente tenía un equipo que mira alto y no se iba conformar. Pronto llegaría el primer apuro, y el conjunto oscense se salvó gracias a Álvaro con dos acciones clave en el minuto 56 y en el 57. En la primera, Braithwaite dio un susto importante llevándose a trompicones un cuero que salvó en la línea de gol el meta. Y en la jugada siguiente, Álvaro Aguado puso un auténtico caramelo a la cabeza de Cabrera que sacó el meta con una bella parada.

No bajó el listón el Espanyol. Apenas diez minutos más tarde fue Lazo el que, tras un saque de esquina que prolongó Cabrera. Este se la encontró, pero su primer remate lo estampó en Blasco y el segundo fue a las nubes. Empezaba el ejercicio de resistencia más serio, pero había armas para plantar cara y que no fuese a más que a ocasiones de peligro. A favor estaba también un ambiente perjudicial para los locales, donde los pitos a su equipo crecían al no conseguir el asedio y, sobre todo, el gol. Blasco y Loureiro, porque Martos había dejado su sitio a Nieto, estaban siendo piezas clave.

Apenas un par de acercamientos más, resueltos con solvencia, y el Espanyol pareció tirar la toalla ante el muro blaugrana. Los de Hidalgo lograron un punto de oro, el premio a la resistencia de 90 minutos ante jugadores de la talla de Braithwaite, Puado, Salvi o Lazo, que quedaron totalmente desactivados con el ejercicio defensivo del Huesca. El Huesca solventa con nota una de las salidas más complicadas de toda la temporada y consigue dormir tres puntos por encima de los puestos de descenso.

FICHA TÉCNICA

R.C.D. Espanyol: Joan García; El Hilali, Sergi Gómez, Víctor Ruiz, Cabrera; Keidi Bare (Gragera, min 72’), Álvaro Aguado, Pere Milla (Lazo, min 46’), Salvi Sánchez (Jofre, min 72); Puado (Keita Balde, min 84’), Braithwaite.

S.D. Huesca: Álvaro Fernández; Loureiro, Blasco, Martos (Juanjo Nieto, min 70’), Vilarrasa; Gerard Valentín (Carlos Gutiérrez, min 86’), Sielva, Kortajarena (Kento, min 70’), Javi Martínez (Rafa Tresaco, min 86’); Hugo Vallejo (Obeng, min 64’), Elady.

Árbitro: Ais Reig. Amonestó a Gerard Valentín (min 17’), Sergi Gómez (min 33’), Hugo Vallejo (min 63’), Martos (min 65’), Keidi Bare (min 65’), Juanjo Nieto (min 87’)

Sin goles.