Un derbi aragonés, partido inaugural del Alcoraz en 1972

El Deportivo Aragón se midió al Huesca en El Alcoraz en el primer partido que celebró el estadio oscense, con una importante ceremonia.
Imagen de archivo del Alcoraz, en Huesca. Foto: S.D. Huesca
photo_camera Imagen de archivo del Alcoraz, en Huesca. Foto: S.D. Huesca

El 16 de enero de 1972 fue un día que quedó para el recuerdo en la S.D. Huesca y en toda la ciudad oscense. No es baladí que arrancase entonces la historia del Alcoraz, territorio a la postre de tardes de celebración, alegría y sentimiento. Ese día, el Deportivo Aragón, filial del Real Zaragoza, era el invitado de honor a la cita para protagonizar un derbi aragonés de Tercera División especial. Porque aquel domingo, frío y lluvioso, se inauguraba el campo que, a la postre, acogería duelos incluso de Primera División. Algo, por supuesto, impensable en esos tiempos, cuando los oscenses eran un rival interesante del fútbol regional. 

El nombre venía como anillo al dedo. Como es lógico, y como bien se explica desde Huesca, debe su nombre a la Batalla de Alcoraz, en plena Reconquista. Tuvo lugar en torno al año 1096, y tras ella, la ciudad de Huesca (entonces, Wasqa, al estar dominada por los musulmanes) fue anexionada al reino de Aragón. La batalla cayó del lado aragonés por la milagrosa aparición de San Jorge, que vestía una gran cruz roja sobre fondo blanco, en la que se basa la actual segunda equipación de la S.D. Huesca

Han pasado 928 años desde la la batalla y 52 años de esa inauguración del Alcoraz en forma de derbi aragonés. Fue un choque de anécdotas y de ilusión. El acto comenzó con la bendición del párroco, don Cándido; también con el saque de honor del entonces presidente, José María Mur; y las palabras del arquitecto, Raimundo Bambó. Así se dio paso al enfrentamiento entre aragoneses, militantes de Tercera División, en un partido marcado por la tromba de agua. El terreno de juego, que aguantó a la perfección, no tuvo más mérito que los asistentes, porque aguantaron como héroes.

Al menos, tuvo final feliz para los locales, porque la ya denominada S.D. Huesca venció el partido. Ya en la segunda parte, los goles de Borbón y Mendiara dejaron sin efecto el tanto de Sigi, otro de los que tienen historia. El futbolista, suplente en la época de los Magníficos, pasó por escuadras como el Recreativo de Huelva, el Elche, el Ilicitano o el Villarreal, todos ellos en Primera y Segunda, hasta volver a Zaragoza. Eso sí, al filial, en Tercera. A quien, posteriormente, terminaría entrenando. Ese día puso el primer gol visitante del Alcoraz, aunque no sirvió para traerse premio a la capital aragonesa.

El Huesca encontró su casa en El Alcoraz tras dejar atrás San Jorge (otro nombre ideal para un estadio de Huesca) en una temporada de máximo nivel. Prueba de ello es que, posteriormente, varios equipos de ese grupo han sido clásicos del fútbol profesional, como Osasuna o Tenerife. Los oscenses lograron mantener ese año la categoría, algo que no pudo hacer el Deportivo Aragón, descendiendo esa misma campaña.

EL PARTIDO EN LA ACTUALIDAD

Mucho ha llovido desde ese día en que Deportivo Aragón y S.D. Huesca protagonizaban el estreno del Alcoraz con un derbi aragonés. La situación es totalmente distinta ahora. Del gigante Real Zaragoza apenas queda el recuerdo mientras pelea por eludir el descenso a Primera RFEF. Algo por lo que también pelea un Huesca asentado en el fútbol profesional, con más perdón que los maños por su escueto recorrido en el fútbol de alto nivel.

Ambos necesitan ganar este fin de semana en un Alcoraz que presenta un aspecto muy distinto al de 1972. Está profesionalizado, preparado para acoger partidos de la máxima categoría, como demostró en sus dos campañas en Primera. En ese escenario esperan ganar los dos aragoneses para evitar mayores.