El Servet, “pionero” en reducir plazos y riesgo de las operaciones en la aorta torácica

Con esta técnica ya no es necesario un preoperatorio o la colocación de un 'bypass', entre otras ventajas
La operación tuvo lugar el mes pasado. Foto: Gobierno de Aragón
photo_camera La operación tuvo lugar el mes pasado. Foto: Gobierno de Aragón

Implante de prótesis endovascular supraaórtica. Puede sonar marciano fuera del lenguaje médico pero es la novedad “pionera” del Hospital Miguel Servet de Zaragoza que reduce tanto plazos como riesgo en las operaciones de pacientes con aneurismas torácicas. El pasado 16 de abril, el centro acogió la primera intervención de este tipo en España, que dentro del territorio nacional también se da en Asturias. Con el uso de este mecanismo, por el que se introducen vías a través de las ingles o el brazo, no es necesario recurrir a la cirugía abierta. El primer paciente entró al quirófano un martes y recibió el alta el viernes después de una revisión sin necesidad pasar por el preoperatorio o la colocación de un ‘bypass’.

Lo han detallado en rueda de prensa la subdirectora Médica de Servicios Quirúrgicos del Servet, Blanca Izquierdo; la jefa de Servicio de Angiología y Cirugía Vascular, Ana Cristina Marzo; el médico adjunto especialista en esta rama, José Antonio Lechón Sanz; y la anestesista de la Unidad de Reanimación, Natividad Quesada. Desde ahora, si bien el Servet lleva años tratando este tipo de patologías, “se ofrecen una serie de mejoras”, según ha dicho Marzo, de las que se beneficiarán entre cinco y diez pacientes cada año.

La complejidad de la primera operación residía en la inflamación de la aorta torácica descendente, que lleva la sangre hacia el brazo izquierdo y se encuentra “muy próxima a la subclavia”, lo que a su vez impedía utilizar otros métodos. Gracias al implante, la zona se mantuvo irrigada con sangre durante todo el proceso, esto reduce la posibilidad de sufrir una paraplejia, daño en el sistema nervioso o infecciones. Así, esta nueva técnica ahorró al paciente someterse a dos intervenciones previas, y por tanto dos anestesias con sus respectivos ingresos. Sí pasó después una revisión, que no tuvo ninguna particularidad en comparación con otras prótesis.

Imagen de la operación, que se saldó con éxito
Imagen de la operación, que se saldó con éxito

Existen otros supuestos en los que se podría aplicar el implante, si bien son “mucho menores”, como los heridos en accidentes de tráfico. Otra ventaja es la posibilidad de adaptarlo a cada usuario en lugar de diseñarlo a medida. “La técnica es poco agresiva”, ha sintetizado José Antonio Lechón, y se lleva usando “varios años” en puntos como los Estados Unidos y, en el caso de Europa, Italia. Fue precisamente ahí, y más concretamente en Verona, donde recibieron formación los médicos asturianos y aragoneses. Ahora, como ha señalado Blanca Izquierdo, se muestran “abiertos” a recibir interesados de otras comunidades.

El implante recibe el nombre técnico de “GORE TAG TBE”. En la intervención del mes pasado participó un equipo “con holgada experiencia en el tratamiento de la aorta torácica”. Al margen de Ana Cristina Marzo y José Antonio Lechón, estuvieron presentes las anestesistas de la sección del grupo de Cardiotorácica Belén Hernando y María Puértolas y el equipo de enfermería formado por María Jesús Cabezón Pérez, Cristina Serrano Beritens y María Jesús Hernández Villamayor.