La insuficiencia cardíaca, de primera mano: “El tema del corazón te dura toda la vida”

Los afectados señalan como “clave” la prevención si se aprecian problemas cardíacos para no llegar a mayores
photo_camera De los cerca de 100 miembros de la Asociación, alrededor del 70% llevan trasplantes

“No dejes que se apague”. Es el lema escogido por la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón para concienciar sobre el impacto de la insuficiencia cardíaca, una patología que, quienes la han sufrido, describen como silenciosa o que se puede confundir con otras enfermedades. “Los problemas de corazón los tiene mucha gente sin darse cuenta cuando sufre cansancio o no puede dormir porque le falta aire”, ha explicado desde el Hospital Miguel Servet de Zaragoza el presidente de la Asociación Aragonesa de Enfermos y Trasplantados de Corazón, Jorge Carrasco. La clave, asegura, pasa por prevenir con un estilo de vida saludable.

Cuenta Carrasco que sufrió un infarto “gordo”. “Muy gordo”, se sincera, después de que se le taponaran dos arterias. Ocho años después, vive con un desfilbrilador implantado. Importa mantenerse sano pero también “llevar con buen humor los altibajos psicológicos”. Es más fácil gracias a los cerca de 100 miembros de la Asociación, comenta, de los cuales alrededor del 70% llevan trasplantes, la mayoría colocados en el propio Servet. El resultado es un día a día “casi normal”. “El tema del corazón es constante, te dura para toda la vida”, añade.

A sus 68 años, Mari Carmen Aldama “cumple” 19 trasplantada. Todo se desencadenó para ella después de un episodio de cansancio. “Te quedas sin aliento, piensas que te vas a morir pero no, me curaron”, recuerda. La vuelta a la normalidad, o todo lo que se puede acercar, se dibuja con las acciones más normales: “De no poder coger un vaso, a poder”. “También puede ser que yo soy muy alegre, si tienes ánimo y ganas de vivir se sale. “Ilusión” o “alegría” son otras de las palabras que salen de su boca rodeada de enfermeros del hospital y compañeros de la asociación. “Estoy aquí para la gente”, dice, con una sonrisa de oreja a oreja.

LOS SÍNTOMAS

Tanto ella como Carrasco dan cuenta de que la recuperación es posible. Antes, la receta de la prevención pasa por cuestiones como el ejercicio moderado, no consumir alcohol ni fumar y controlar el azúcar o la hipertensión. Trabajo en el día a día, como también a la hora de identificar los síntomas: ganancia de peso rápida (más de un kilo en un día o dos en una semana), menor cantidad de orina, acumulación de líquido en tobillos, pies o abdomen, aumento de la sensación de falte de aire o los problemas a la hora de dormir. Algunos ejemplos son la necesidad de utilizar más almohadas o levantarse de la cama con tos. También pueden encender las alarmas el empeoramiento del cansancio y la actividad habitual diaria.

La coordinadora de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca del Servet, Teresa Blasco, explica que los pacientes pueden llegar a “aclimatarse” a estos síntomas dañinos. Para cuando se manifiestan de forma más evidente, ya es tarde y toca correr a urgencias. “Es importante controlar la cantidad de líquidos que bebes al día, no solo de agua, limitarse aproximadamente al litro y medio”, recomienda, “sobre todo cuando se nota una importante falta de fuerza”.

Asimismo, Blasco resalta la importancia de “vigilar” la tensión arterial. En el caso de la diabetes, ganan especial importancia otras dos claves ya citadas como la dieta y el ejercicio físico. Al año, la unidad que ella dirige atiende a cerca de medio millar de personas “entre consultas externas y la planta”, aunque no todos terminan necesitando un trasplante.