Amador, enfermo de VIH: "Tomaba 14 pastillas y ahora 1, antes el SIDA se veía como la peste"

Hoy se ha rendido un homenaje en el Parque Bruil a las víctimas del VIH
photo_camera Hoy se ha rendido un homenaje en el Parque Bruil a las víctimas del VIH

Su historia con el SIDA empezó muchos años atrás, concretamente 35. En ese momento, Amador Fernández recibió la dura noticia de estar infectado con el virus y entonces comenzó la pesadilla. "Al principio fue muy difícil porque no tenías ni idea de lo que era. Tenías miedo y la medicación con las pastillas fue horrible. Me pasaba la vida en el hospital ingresado por neumonías y de todo. Fue muy complicado", explicaba el enfermo en este Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. Por todos los que como él todavía siguen luchando y por los que murieron a causa de la enfermedad, el Parque Bruil ha acogido un homenaje en el que se han compartido diferentes historias de vida y testimonios por parte del Grupo de Teatro Caídos del Zielo, el Ayuntamiento de Zaragoza y la asociación OMSIDA.

Tras años de miedos, dudas y dolor, hoy a Amador la sonrisa se le ensancha en el rostro al decir que se encuentra "súper bien". "Después de haber estado ingresado tantas veces y padecer de todo durante años ahora llevo una vida completamente normal. Antes tomaba 14 pastillas y ahora tan solo una. Para mí esto es ahora una enfermedad crónica que no me incapacita. Cuando me lo diagnosticaron el SIDA se veía como la peste, nos marginaban…Afortunadamente las cosas han cambiado", agradecía.

Si Amador tuviese que dar un consejo o una advertencia sobre la enfermedad (que se transmite en un altísimo porcentaje a través de relaciones sexuales sin protección), lo tiene claro: "Que la gente se cuide, que esto no es un juego y se pasa muy mal. Que no hagan el tonto y que siempre usen protección".

Y es que según José Ángel Gilabert, educador de OMSIDA, son las prácticas de riesgo sexual sin protección las que hacen que los pacientes contraigan en la mayoría de los casos la enfermedad. En Aragón se detectaron el año pasado 91 nuevos casos de la enfermedad y aunque no hay una "población diana", más de lo mitad de los afectados son mayores de 50 años "sobre todo hombres que mantienen relaciones sexuales sin protección con otros hombres", ha explicado Gilabert.

Ese rechazo y marginación a los enfermos de SIDA del que hablaba Amador era mucho mayor en los 80 "pero eso no significa que haya desaparecido", reconocía Gilabert. "Todavía hoy el estigma social es mucho más doloroso para los enfermos que la propia enfermedad en sí. La población lo hace por puro desconocimiento y desinformación acerca de lo que conlleva el VIH". Hoy, gracias al avance de los tratamientos, los pacientes pueden llevar una vida "completamente normal". Estos hacen que la carga viral sea indetectable por lo que el virus está controlado y no se transmite por lo que se pueden mantener hasta relaciones sexuales sin preservativo sin riesgo al contagio".

Durante este Día Mundial de la Lucha contra el Sida habrá diferentes mesas informativas repartidas por Zaragoza con objetivo de sensibilizar a la ciudadanía sobre la enfermedad y también se entregarán premios a jóvenes que han plasmado el VIH a través de arte. Precisamente a los jóvenes es a quien quiere dirigirse el Ayuntamiento de Zaragoza debido a "la alta tolerancia que tienen a la hora de practicar relaciones sexuales sin protección", como ha reconocido la consejera de Políticas Sociales del Consistorio, Marián Oros.

Así, ha recordado que en Zaragoza existen dos centros a los que los jóvenes pueden acudir para tratar estos temas. Uno de ellos es el de Salud Joven Amparo Poch en el que se dan charlas de salud sexual afectiva y la importancia de mantener relaciones sanas y emocionales. El otro, el CMAPA en el que se tratan diferentes adicciones, también al sexo. "En este día tan importante lo que queremos es rendir homenaje a las víctimas y agradecer que ahora no sea una enfermedad tan mortal como lo era en los 80. También tenemos que seguir luchando para romper con esos estigmas", ha culminado la consejera.