Recorre los dólmenes de Huesca, sus históricos pueblos y senderos con estas dos rutas

Si sois de los que os gusta disfrutar del paisaje aragonés en primavera, en este artículo os dejamos dos rutas de dólmenes en Huesca cuyos pueblos albergan diferentes historias. Y es que el inventario arqueológico del Gobierno de Aragón recogió en 2022 más de setenta monumentos megalíticos construidos desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce
dolmen-tella
photo_camera Dolmen de Tella. Foto: Turismo de Aragón

La primavera es una de las mejores épocas para disfrutar del paisaje aragonés. Y no es poco el disfrute, Aragón es tierra de dólmenes. El inventario arqueológico del Gobierno de Aragón recogió en 2022 más de setenta monumentos megalíticos construidos desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce, y aquí puedes encontrar dos rutas de dólmenes en Huesca cuyos pueblos albergan diferentes historias.

RUTA POR EL VALLE DE TENA

Si nos adentramos en el municipio de Tella, a 700 metros antes de llegar al pueblo embrujado, nos topamos con el dolmen de Tella, también conocido como Piedra de Vasar o Losa de la Campa. Dentro de este dolmen de forma rectangular, compuesto de una losa que hace de cubierta y seis losas en forma vertical, se han encontrado restos de un cráneo y dientes, por lo que se piensa que tuvo uso funerario.

patrimonio-cultural-de-aragonn
El dolmen de Tella es también conocido como Piedra de Vasar o Losa de la Campa. Foto: Patrimonio Cultural de Aragón

Cuenta la leyenda que esta zona pirenaica era zona de brujas, aquelarres y hechizos. De hecho, se dice que las tres ermitas del pueblo, que merece la pena visitar, forman un anillo de fuerzas que protege a los habitantes de lo esotérico. No obstante, la leyenda está lejos de la realidad, ya que se trata de un pueblo bastante pintoresco que cuenta con una de las mejores vistas del Sobrarbe. Además, encontrar este dolmen es muy sencillo, ya que dispone de un cartel explicativo cerca de un aparcamiento (con zona de picnic) situado en la carretera que va dirección a Tella.

El segundo dolmen que se puede encontrar en esta ruta es el dolmen de Santa Elena, situado en el Valle de Tena – en la localidad de Biescas-. Este megalito se trata de una reconstrucción de los años setenta, ya que a raíz de la Guerra Civil, el conjunto que contaba con dos dólmenes fue destruido.

Ambos dólmenes tienen una larga historia. El primero - formado por un túmulo y dos losas sobre las que descansa la cubierta - servía para enterrar a los difuntos y depositar sus agujares. No obstante, debido a que este dolmen fue ocupado y saqueado a lo largo del tiempo, los restos humanos encontrados son poco reveladores ya que fueron removidos en diversas ocasiones. Del segundo dolmen se conservan los tres ortostatos que conformaban la cámara que se encuentra abierta.

biescas
El dolmen de Santa Elena está situado en el Valle de Tena. Foto: Turismo de Biescas

Estos megalitos también tienen un acceso fácil, debido a que el entorno tiene paneles informativos y aparcamiento. Asimismo, es recomendable visitar el Fuerte de Santa Elena y la ermita que también recibe el nombre de la patrona de Biescas.

RUTA POR EL VALLE DEL ARAGÓN

En el Valle del Aragón se encuentra el conjunto dolménico de Villanúa. Un recorrido por el dolmen de las Güixas, el de Letranz y el de las Tres Peñas o Diezcapanas en un radio de unos siete kilómetros.

El dolmen de las Güixas es el más completo de los dólmenes de Villanúa y uno de los mejores conservados del Alto Aragón, ya que mantiene su forma rectangular y medida de más de dos metros de largo. Esta construcción se encuentra junto a la cueva de las Güixas, lugar que debe su nombre a que, según cuenta la tradición, era cobijo de brujas y aquelarres. Esta cueva se puede visitar por un precio de 9 euros para adultos y 7,50 euros para niños, mientras que el dolmen se puede visitar gratuitamente.

Dolmen-guixas
El dolmen de las Güixas es el más completo de los dólmenes de Villanúa. Foto: Turismo Villanúa

Si continuamos la ruta, llegamos al dolmen de Letranz. Este se encuentra en la vertiente sur del Collarada, a una distancia de dos kilómetros del pueblo. Este monumento arqueológico se compone de una pequeña cámara formada por cuatro losas, orientada hacia el sureste.

Durante la excavación de este dolmen, se hallaron fragmentos de cerámica moderna y restos óseos, lo cual representa un hallazgo significativo, ya que es el único dolmen de la zona en el que se han encontrado restos en sus excavaciones. Estos descubrimientos evidencian el uso y la ocupación de esta construcción a lo largo de diversos siglos, arrojando luz sobre la historia y la importancia de este sitio arqueológico.

Posteriormente, llegamos al dolmen de las Tres Peñas, situado en la zona denominada Diezcapanas, que en aragonés significa "10 cabañas". Se dice que Diezcapanas servía como refugio para los pastores en épocas pasadas y de él se conserva la cubierta, la cual descansa sobre dos losas verticales...

Y así es como, a través de estas dos rutas, se puede descubrir la historia de estos dólmenes y sus pueblos, que nos recuerdan la importancia de preservar el patrimonio cultural para las generaciones futuras.