Un buen Real Zaragoza con corazón y sin gol suma un punto que no vale (0-0)

Un buen Real Zaragoza con corazón y sin gol suma un punto que no vale ante el Real Oviedo (0-0)
Seoane falla ante Rebollo en La Romareda
photo_camera El Real Zaragoza no consiguió acabar con su mala racha ante el Real Oviedo. Foto: LaLiga

Querer ganar y no poder hacerlo es la definición de un Real Zaragoza que suma una jornada más sin cortar su mala racha. El conjunto zaragocista lo intentó de todas las formas posibles ante el Real Oviedo, y hasta celebró un gol que anuló el VAR, pero el 0-0 se instauró hasta el final en el marcador. El arquero Leo Román fue el mejor de los carbayones, muy significativo de un partido en el que hubo de todo, menos acierto de cara a portería. El punto en La Romareda no le vale a Fran Escribá.

Partían los dos conjuntos con todo el armamento disponible. Rebollo bajo palos; línea de cuatro formada por Borge, Francés, Jair y Lecoeuche de derecha a izquierda. Los asentados Jaume Grau y Marc Aguado se ubicaban en el doble pivote, mientras que Maikel Mesa regresaría al enganche. Germán y Mollejo ocuparían las bandas y, arriba, Iván Azón la punta de ataque. Cazorla, Seoane o el exzaragocista y capitán del Real Oviedo Borja Bastón eran los hombres más peligrosos del cuadro asturiano.

Frío en La Romareda y muchas ganas de entrar en calor de una afición que merecía una victoria. Para ser un lunes de noviembre a las 21.00 horas, el ambiente no era malo. Y tras el arranque, el primero en intentarlo era el incombustible Mollejo a centro de Maikel Mesa, que condujo muy bien hasta hacer rematar al extremo. Pero el Oviedo quería mostrar sus armas al compás de Cazorla, que abría para que Viti la pusiese sin que rematase Moyano.

Una amarilla para Costas y poco más en esos primeros diez minutos de tantear al rival. Hasta el 14, cuando Lecoeuche la ponía perfecta, Iván Azón no acertaba a rematar y Francés se plantaba en el área pequeña para reventar el balón y que se fuese a las nubes. Una pena, porque era muy clara. El Real Zaragoza comenzaba a dibujarse, con un Maikel Mesa muy presente en el juego ofensivo y recibiendo cómodamente. De sus botas salió un pase en el 20 para que Azón rematase flojo a las manos de Leo Román que otra cosa hubiese sido si se lo hubiese creído.

Otra más de Azón a centro de Lecoeuche y otra más que perdonaba el Real Zaragoza antes de que fuese el Real Oviedo quien no empujase la más clara del partido. Porque Rebollo cometía un fallo garrafal para que Seoane la enviase al palo y Bastón no acertase después. Sobrevolaron los nervios a continuación, porque justo cuando mejor estaban los maños, el Real Oviedo fallaba la más clara de todas. Esta vez supo resolver lo que hasta ahora había terminado en gol y el 0-0 reinaba en el electrónico pasada la media hora de juego.

Continuó a lo suyo el Real Zaragoza, con Azón – cómo no - y Valera monopolizando el ataque en dos ocasiones, justo antes de llegar al 35, aunque sin acierto en sus remates. De ahí al 45 se quedó en poca cosa y el 0-0 reinando en el marcador de La Romareda. El conjunto maño había dejado buenas sensaciones en juego, pero no las llevó a la portería rival. Así se llegaba al descanso de un partido donde la más clara fue para el Oviedo, pero hubo más de los blanquillos.

SEGUNDA PARTE DE ADRENALINA

Fran Escribá apostaba por el mismo once de cara al segundo asalto. Le gustaba lo que veía, y Mollejo confirmó esa idea con un remate nada más comenzar que se quedó a centímetros del palo. También tenía que emplearse a fondo Borge para parar a Sebas Moyano y Costas evitando el gol de Germán. El Real Zaragoza comenzaba a adueñarse del partido, metiendo en su área a un Oviedo que aguantaba con sufrimiento.

Sin embargo, una vez más, los visitantes no carecían de argumentos. Y en jugadas aisladas, conectaban con sus rematadores, más de una vez dando sustos a costa de sus centrales. En estas, Fran Escribá cambiaba el rumbo con Manu Vallejo, Francho y Enrich, que ocupaban el lugar de Mollejo, Maikel Mesa y Marc Aguado. La primera impresión no era buena, porque Seoane remataba en el área pequeña y se marchaba por milímetros fuera de la meta defendida por Rebollo. Por cierto, una vez más jugando con fuego y regalando un balón en la frontal del área a Seoane, que entre el perdón y un control nefasto no adelantó a los suyos.

Se ponía bonito el choque, de infarto para el zaragocismo, con protagonistas varios. Colomabatto era el siguiente en perdonar, justo antes de que Manu Vallejo que se fuese de dos dentro del área y probaba a Leo Román en el entorno del 70. Se entraba en los últimos 20 minutos con el partido de lado a lado, frenético y con ocasiones para ambas escuadras.

Impresionaba que, en la contra del momento en que estaba a punto de rematar Enrich a pase de Borge, Alemao se plantaba solo con Jair por delante antes de encontrarse a Rebollo. Y que en esa misma vuelta, Lecoeuche envenenase un centro lateral hasta hacer que Leo Román se inventase la parada del día. Todo entre unos minutos 75 y 80 donde La Romareda apretaba para que los tres puntos cayesen de su lado.

Una Romareda que celebró el gol en el 87 del Real Zaragoza. Francés la peinaba perfecta para que Azón rematase al fondo de la red, estallase el Municipal, y se viese en el VAR que había fuera de juego. Ese bajón añadido al duelo con una descomunal carga física, terminaron con el 0-0 en el marcador. El Real Zaragoza fue todo corazón, pero falta gol y eso se paga muy caro en el fútbol. Buen partido de un cuadro maño que no consigue cortar la mala racha.

FICHA TÉCNICA

Real Zaragoza: Rebollo; Borge, Francés, Jair, Lecoeuche; Grau, Aguado (Francho, min 64); Valera (Bermejo, min 84), Maikel Mesa (Enrich, min 64), Mollejo (Manu Vallejo, min 64); Azón.

Real Oviedo: Leo Román; Luengo (Lucas, min 45), Dani Calvo, Costas, Abel Bretones; Viti, Colombatto, Cazorla (Camarasa, min 63), Sebas Moyano; Seoane (Paulino, min 74), Borja Bastón (Alemao, min 63).

Árbitro: Moreno Aragón. Amonestó a Costas (min 9’), Mollejo (min 59’),

Goles: -

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