Mirandés - Real Zaragoza

Triunfo o amargura

El cuadro zaragocista necesita ganar de forma urgente para no incrementar su caída y hacerla extremadamente peligrosa.
El Real Zaragoza necesita ganar y sumar de tres inmediatamente
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Todo o nada. Triunfo o amargura. Aire o asfixia en un Real Zaragoza que no puede permitirse otro resultado distinto al éxito. El cuadro aragonés solo mira a Anduva para sumar la primera victoria de esta cuarta etapa de Víctor Fernández al frente. Es imprescindible hacerlo frente a un rival directo en la pelea por la permanencia, con apenas un punto menos en el casillero. El duelo adquiere tintes dramáticos para el equipo que salga derrotado o para los dos si ninguno consigue el triunfo. No vale el empate por mucho que Francho y Mollejo se hayan sumado ahora a la casi eterna nómina de bajas en el plantel.

A lo largo de la semana, el cuadro aragonés ha ido tapando la inmensa crisis deportiva en la que se encuentra atrapado. Entre lanzamientos de camisetas del catálogo de Adidas con el escudo del Real Zaragoza, La Romareda e historias similares, se ha conseguido el objetivo de dejar el fútbol y los resultados de lado. El zaragocismo ha picado, ha caído en el juego, pero la cruda realidad vuelve a imponerse. Toca ganar de forma inmediata para evitar que los puestos de descenso queden a tiro. Ni siquiera el empate es un resultado válido para un conjunto zaragocista que puede quedar con el agua al cuello.

En este momento, después de sumar apenas un punto de los últimos 18 disputados, la necesidad es extrema. Si el conjunto maño no se encuentra todavía con los puestos que conllevan el descenso en los talones es porque los últimos clasificados han sido incapaces de ganar. Actualmente, el Real Zaragoza está ubicado en la posición número 15 de la clasificación con 37 puntos, siete por encima del descenso y esperando que no aprieten. Más vale que Albacete, Villarreal B y Alcorcón no espabilen de aquí a final de temporada.

Precisamente el Mirandés, próximo rival de los aragoneses, se encuentra inmediatamente por debajo. Después de 31 partidos, los de Lisci han logrado cosechar 36 puntos en su casillero, una cifra que les ubica también en la pelea por no descender. En juego para los de Anduva está pasar al Real Zaragoza y tener a su favor la diferencia de goles, porque en la ida vencieron 0-1. Por cierto, segundo botín preciado que puede haber en juego por lo que pueda pasar al término de la jornada 42. Y más si ambos conjuntos mantienen una dinámica de puntuación que, de no cambiar, les puede llevar al abismo.

Se acerca un día clave para un Real Zaragoza que pocas veces ha llegado a estas alturas de campeonato con un bagaje de puntuación tan escaso. Es, incluso, todavía menor que el de Fran Escribá hace un año, cuando se alcanzaban los 38. Y mucho menos que la segunda temporada de JIM, cuando se proponían pañoladas, y el equipo sumaba 42 puntos a pesar de tener límite salarial de descenso.

Esta campaña, Víctor Fernández ha llegado para ser el chaleco antibalas de la entidad, y lo ha conseguido. Parece olvidado que se está ante una de las peores temporadas de la historia del club. Pero no conviene comprobar si la paciencia de la grada es infinita, así que ha llegado el momento de dar la vuelta a la crisis de resultados. Jornada 32 de Segunda División y una única misión en el Real Zaragoza: ganar al Mirandés.