Torrijo y el balón: los orígenes de Pablo Cortés, un zaragocista antes de nacer

El canterano del Real Zaragoza debutó con el primer equipo ante el Leganés el pasado 27 de abril
Pablo Cortés recuerda sus orígenes en Torrijo. Foto: Real Zaragoza.
photo_camera Pablo Cortés recuerda sus orígenes en Torrijo. Foto: Real Zaragoza.

Pablo Cortés celebraba este 28 de mayo su 20 cumpleaños. Día especial cuanto menos, pero, seguramente el mejor regalo que ha recibido nunca el jugador fue debutar con el equipo de su vida. Con el Real Zaragoza. Víctor Fernández hizo posible el sueño del joven, que se estrenó con el primer equipo en Butarque el pasado 27 de abril. Un sueño para él y para su familia. Especialmente para sus abuelos, culpables de que “Pablete” fuera zaragocista “antes de nacer”.

El Real Zaragoza es grande por su afición, por su gente, por el ADN aragonés. Si ha logrado sobrevivir a años de dificultades ha sido por la cantera, por los que sienten el escudo de verdad. En una de las peores temporadas que se recuerdan, se pueden sacar cosas positivas. La irrupción de Adrián Liso o el debut de otros jóvenes de la casa, como el de Pablo Cortés.

El club sabe de su importancia y comenzó con una serie de vídeos para contar los orígenes y la historia de algunos de ellos. Vídeos de los que emocionan a la afición. Este martes era el centrocampista Pablo Cortés, quien, a través de ella, ponía la piel de gallina a los blanquillos.

EL LUGAR DE SU VIDA

Acompañado de sus abuelos y en su pueblo, Torrijo, el futbolista recuerda los grandes momentos de su infancia. Cortés pasea por las calles de la localidad: “Torrijo es mi vida, es el lugar donde he crecido como persona y como futbolista. Mi pueblo me recuerda a mi infancia, donde he pasado grandes momentos, todos los recuerdos felices de mi vida están aquí. Es el sitio que llevaré siempre en mi corazón”.

Su pueblo lo es todo y la nostalgia le invade al recordar cuando jugaba con la pelota con sus amigos, cuando se llevaba incluso broncas de los vecinos por romper alguna maceta de un balonazo. Torrijo presenció los primeros toques y pases de Pablo, que admitía pasar gran parte del tiempo jugando a fútbol. “Me acuerdo de estar en mi casa, oír por la ventana el ruido del balón en el pabellón. Me ponía la ropa de deporte y bajaba rápido a jugar”, cuenta.

DEBUTAR CON EL REAL ZARAGOZA

Una vida marcada por el balón en los pies. Mucho tiempo invertido y que mereció la pena, sin duda. Ahora, el futbolista de 20 años ha cumplido un sueño. Uno personal, y de su familia. Apreciando las vistas del municipio, su abuelo le confiesa a su “Pablete” su orgullo.

El centrocampista admite su felicidad y que debutar con el conjunto aragonés “fue un momento de gran alegría”. “Es cumplir mi sueño y veros a vosotros felices. El Real Zaragoza es mi club y ojalá pueda seguir aquí mucho tiempo. Ya sabes que yo siempre he sido del Real Zaragoza”, le expresa a su abuelo, quien le corrige: “Tú eres zaragocista desde antes de nacer”.