S.D. Huesca - Real Zaragoza: el orgullo de la afición y mucho más que tres puntos

Este sábado es un día especial para todos los amantes del fútbol en Aragón, por el encuentro entre el Huesca y el Real Zaragoza
Todo listo para el duelo regional entre el Huesca y el Real Zaragoza. Foto: LaLiga Hypermotion.
photo_camera Todo listo para el duelo regional entre el Huesca y el Real Zaragoza. Foto: LaLiga Hypermotion.

Nervios y un nudo en el estómago. La inquietud comienza desde bien temprano de este sábado en los aficionados de la Sociedad Deportiva Huesca y el Real Zaragoza. El 20 de abril llevaba marcado en el calendario desde hace semanas. El día ya ha llegado. No es una gran final, pero como si lo fuera, y el ambiente de la jornada apunta a estar a la altura.

Aunque Hidalgo insistía este viernes en mantener la calma y en que es una semana corriente, la realidad es que la semana ha sido larga para muchos fans que esperan la cita. Una especial. Los motores calientan y las calles de Huesca pronto se llenarán de camisetas azulgranas y blanquillas. Pese a la situación de ambos y el hastío que pueda existir, principalmente en las filas zaragocistas, el sentimiento y el amor por el escudo está hoy por encima de todo.

El Alcoraz se prepara para celebrar a partir de las 21.00 horas el derbi aragonés, posiblemente, uno de los más igualados y de mayor urgencia de los últimos años por el contexto, con ambos al borde del abismo. Luchando por el ascenso o en tierra de nadie han sido la mayoría de los precedentes, pero esta temporada, oscenses y zaragozanos llegan a su enfrentamiento luchando por evitar lo que nadie quiere: la pérdida de categoría. Decimoterceros los del Alto Aragón, decimocuartos los de la capital, los dos con 42 puntos. Dinámicas opuestas, pero en el mismo lugar clasificatorio, a cinco del descenso. La victoria, una obligación para ambos.

Tras dos años consecutivos firmando las tablas a uno en el marcador del Alcoraz, este sábado Huesca y Real Zaragoza aspiran a sumar el triunfo que ponga mucho más de cara la permanencia. El vencedor, si lo hay, se colocaría con 45 puntos, con seis jornadas por disputar, encarrilando favorablemente la recta final. Además, serviría para impedir que un rival directo consiga puntos.

Con ganas de revancha llega el Real Zaragoza, que cayó en la ida 0-2 en La Romareda. Aquel encuentro fue el último con Fran Escribá al frente. No obstante, los maños no saben lo que es ganar a domicilio desde octubre, por lo que el reto para Víctor Fernández es mayúsculo.

LA AFICIÓN, PROTAGONISTA

Las aficiones tomarán la ciudad y serán las grandes protagonistas del día. La previa será de órdago en los alrededores del estadio, donde se anotará el primer gol.

Por parte del equipo visitante, habrá al menos 500 personas, pues se han vendido 413 entradas en la zona visitante, a las que habrá que sumar a aquellos blanquillos que acudan con entradas locales y a la afición que subirá a Huesca a disfrutar del día de fútbol, a pesar de no tener entrada.

Las peñas del Huesca han organizado quedadas y el propio club comunicó que habría animación en el exterior, con música y photocall desde las 18.00 horas. Además, también la entidad informó del recibimiento al equipo a las 19.00 horas.

En los últimos años se ha igualado deportivamente el duelo entre los conjuntos aragoneses, cada partido que se sucede, la rivalidad y el enfrenamiento entre ambas aficiones se incrementa. Una competencia, en su mayoría sana, pero que hace que más allá de los tres puntos, sobre el verde se luche por el orgullo de lucir su escudo y sus colores.

Independientemente del resultado, va a ser una jornada mágica, en la que lo principal será que Aragón disfrute del partido entre sus dos mejores equipos y se una por la satisfacción de pertenecer a la misma región.