El Real Zaragoza paga la empanada a precio de oro

Los goles al comienzo de cada una de las partes lastran al Real Zaragoza en la carrera por la permanencia, único objetivo actual del club.
El Real Zaragoza necesita cortar la sangría final para dejar de sufrir. Foto: LaLiga
photo_camera El Burgos aprovechó los fallos del Real Zaragoza para llevarse oro de La Romareda. Foto: LaLiga

Víctor Fernández hizo un certero análisis del problema del Real Zaragoza tras caer derrotado ante el Burgos: “Nos faltó salir con sangre en los ojos”. Efectivamente, el cuadro aragonés salió desubicado, desconcertado, con aparente falta de ambición, como si no le fuese la temporada en ello. Empanado, definitivamente. Y la condena fue clara ante el Burgos, cayendo goleado.

Hasta en cuatro ocasiones Víctor Fernández hizo referencia a ese problema. “No hemos salido con la actitud de una final”, “no hemos salido al campo con la predisposición que exige jugar una final” o “no hemos mostrado sangre en los ojos de que querer ganar por encima de todo”. Para concluir con “esperaba una respuesta diferente del grupo”.

La radiografía de Víctor Fernández es muy clara, acertada y evidente. Es cristalina no solo en el resultado, 1-3, sino en la forma de encajar el segundo gol. El Real Zaragoza sacó de centro y, 25 segundos después del pitido inicial en el segundo asalto, recibía el 1-2. El desconcierto tuvo precio de oro.

No se podía fallar en un partido clave y se falló. Esa es la cruda realidad de un Real Zaragoza que necesita cuatro puntos más con cuatro partidos por delante y ha saldado ya el cupo de fallos. El desconcierto es un problema que no puede repetirse, pero que se ha dado últimamente. Si no se solventa, es fácil sufrir hasta el final.

RACHA DE DESCONCIERTOS

El gol que marcó el Burgos al filo del pitido inicial fue el último peaje de saltar dormido al terreno de juego, pero ni mucho menos el último. Sin ir más lejos, la última jornada en La Romareda, ante el Elche, recibió el 0-1 a los ocho minutos de la segunda mitad. Y contra el Levante, justo hace un mes, se encajó el 1-0 a los tres minutos de partido. Culmina el problema un ex, Javi Puado, que dio la victoria a los suyos con el 0-1 a los siete.

Es decir, el Real Zaragoza padece un problema grave en la forma de salir al terreno de juego. Encajar tantos goles al inicio de la primera o la segunda mitad denota desconcierto colectivo, falta de atención a la hora de saltar al terreno de juego. Y es sinónimo de problemas.

PALIATIVOS EN EL DESCUENTO

Por otra parte, también es cierto que el Real Zaragoza sabe aplicar paliativos en los tiempos de descuento. Este domingo, Jaume Grau anotó el empate pasado el 45 de la primera mitad, aunque sirvió de poco. Y el pasado fin de semana, Maikel Mesa rescató un punto en el descuento de Butarque.

También en el descuento de la primera mitad, el canario puso por delante a los maños tras empatar en el 36 contra el Huesca. Y ante el Tenerife, Azón puso el 2-1 en el 45 de la primera mitad. Es decir, el Real Zaragoza, al menos, da la sensación de recomponerse, aunque no haya sido así ante el Burgos.

En esta tesitura, el cuadro aragonés aspira a sumar cuatro puntos más en lo que resta de campeonato para mantenerse en LaLiga Hypermotion.