Real Oviedo 1-0 Real Zaragoza

El Real Zaragoza sale de Oviedo sin premio y en grave de peligro (1-0)

Problemas y miedo en el Real Zaragoza tras salir de Oviedo con una nueva derrota, donde la expulsión de Toni Moya a falta de 20 minutos fue decisiva.
El Real Zaragoza no pudo puntuar en su visita al Tartiere. Foto: LaLiga
photo_camera El Real Zaragoza no pudo puntuar en su visita al Tartiere. Foto: LaLiga

Problemas para el Real Zaragoza, que se queda sin premio en su visita al Real Oviedo y en peligro importante. Un gol de Alemao a los 85 minutos de juego tras una extraña expulsión a Toni Moya dinamitaron cualquier opción de puntuar para elevar el nerviosismo y supuso el 1-0 definitivo. Son 46 puntos los que cosechan los blanquillos, cinco más que los equipos de la quema a falta de nueve por jugarse. Hay que ganar ya.

El Real Zaragoza seguía apostando por un esquema con el que protegerse atrás. Cristian regresaba a la meta y, con él, los tres centrales: Mouriño, Jair y Francés. Fran Gámez y Zedadka ocupaban los carriles. Jaume Grau y Toni Moya se ubicaban en el centro del campo, con Maikel Mesa algo más adelantado. Arriba, Liso e Iván Azón. Del Oviedo, Colombatto o Alemao eran los más destacados.

Merecía la pena destacar el ambientazo que se vivía en el Carlos Tartiere. La ilusión de pelear por el playoff era un aliciente que se sumaba a la hora, el día y el rival. Porque el duelo ante el Real Zaragoza siempre es un atractivo en cualquier categoría.

Sobre el terreno de juego, la primera apuesta del cuadro zaragocista era más que evidente. Ni se iba a pelear la pelota al Real Oviedo ni se iba a jugar directo al ataque, sino que se trataba de esperar y buscar, pelotazo mediante, una contra. Un método nada despreciable si daba efecto.

Con esa idea, el conjunto blanquillo no tenía la posesión ni la iniciativa. Pero sí las ocasiones más claras. Un balón largo de Francés que se llevó Azón propició la primera de los blanquillos vestidos de rojo, con un centro del delantero que enganchó mal Liso. A poco que se pudiese calificar como bien, hubiese supuesto el primero aragonés.

También probó Zedadka sin éxito (más de una vez en el primer asalto), y poco a poco, el Real Zaragoza empezaba a crecerse. Con un Cristian solvente, acertado e, incluso, brillante en una acción anulada por fuera de juego de Dani Calvo, los de Víctor Fernández tenían poco que temer. Si, además, la zaga – condicionada, eso sí, por amarillas de Jair y Mouriño – solventaba problemas, había argumentos para ir al ataque.

Poco a poco, los maños cambiaron el pelotazo por la pelota en Carlos Tartiere. Se levantó bien el equipo zaragocista, que empezaba a crecer en ánimo y en fútbol. A los 20 minutos le disputaba el cuero a los locales y se acercaba a la meta de Leo Román. Prueba de ello son los once saques de esquina que se botaron en el primer asalto. Aunque a decir verdad, solo un pase de la muerte despejado por la zaga del Real Oviedo llevó verdadero peligro.

Tampoco había que confiarse, porque arriba, los de Carrión tenían dinamita. Cristian intervino con acierto en dos ocasiones más – estas bien válidas – para repeler y blocar. Bien superado el examen. Y con poco más que añadir, se llegaba al final de un primer asalto de acercamientos más que ocasiones, pero con un Real Zaragoza entero, capaz y solvente.

SEGUNDA PARTE CONDICIONADA

Mejoraba el Oviedo en la segunda mitad, y por ello, se veía un regreso a la filosofía de contra previo patadón. Maikel en el filo 60 fue un clarísimo ejemplo, recogiendo un balón con que culminó muy mal y no daba pie a la eficacia del método. Tampoco estaba el Oviedo mostrando grandes virtudes y el partido se atascaba.

No contaba nadie con la extraña jugada que se vería instantes después, donde Toni Moya fue expulsado de un momento a otro sin quedar claro el motivo. Tampoco protestó mucho el centrocampista, que se marchaba del encuentro porque sí, sin motivo aparente. En un duelo crucial, los maños carecían de un solo especialista en el doble pivote.

El Real Oviedo olió sangre, pero no parecía un león. Algún centro al área despejado fácilmente por la zaga o atrapados por Cristian. Por parte del Real Zaragoza, nada más que morir al palo de defenderse. El punto era lo máximo a lo que se podía aspirar.

Y en esta tesitura, llegó lo esperado. De esos centros laterales sin aparente peligro, tras un error defensivo, una falta de atención o como se quiera denominar, llegó el gol. El balón cayó en un Alemao demasiado solo, capaz de ajustar el remate dentro del área cuando corría el minuto 85 y subir el 1-0 al marcador.

Ahí se acabaron las opciones. Pudo llegar el segundo del Oviedo, pero no del Real Zaragoza. Volvió a jugar Bakis cuando el descuento galopaba y poco más que destacar sobre el terreno de juego. De fuera, tristemente, hay que hacer un serio análisis. Porque tras la derrota, con nueve puntos por jugarse, el descenso está a cinco. Más vale ganar ya, porque el problema puede tornarse en mayúsculo.

FICHA TÉCNICA

Real Oviedo: Leo Román; Viti, Luengo, Dani Calvo, Pomares (Borja Bastón, min 76’); Paulino (Cazorla, min 46’), Seoane (Lucas Ahijado, min 69’), Colombatto, Borja (Dubasin, min 62’); Masca (Sebas Moyano, min 62’), Alemao.

Real Zaragoza: Cristian; Fran Gámez (Marcos Cuenca, min 87’), Mouriño, Jair (Bakis, min 90’), Francés, Zedadka (Lecoeuche, min 87’); Jaume Grau, Toni Moya; Maikel Mesa; Liso (Germán Valera, min 63’), Iván Azón (Sergi Enrich, min 63’).

Árbitro: Ais Reig. Amonestó a Mouriño (min 4’), Paulino (min 10’), Jair (min 38’). Expulsó a Toni Moya (min 73’) por doble amonestación.

Goles: 1-0, Alemao (min 85’).