Mesa y Azón no fueron suficiente

Celebración de un gol del Real Zaragoza frente al Sporting en El Molinón
photo_camera Azón y Mesa anotaron por segunda vez. Foto: LaLiga

Poco se puede rescatar tras el doloroso 2-2 cosechado en El Molinón por parte del Real Zaragoza. Terminar el choque líderes fue posible hasta el minuto 95, pero el error de Poussin dejó todo en aguas de borraja. Durante los mejores minutos del cuadro aragonés, en todo momento estuvo presente el sello de Maikel Mesa. Recogió los galones que motivaron su fichaje, ejerció de líder sobre el terreno de juego y puso el ritmo. Azón hizo exactamente lo que se le pide, estar donde tiene que estar y acertar en el remate. Segundo gol de ambos para unirse a Mollejo en la tabla.

Porque el cuadro aragonés necesitaba de forma urgente vencer y convencer, algo que, pasados los primeros 20 minutos de juego, pudo hacerse. El Real Zaragoza comenzaba a dejar ráfagas de buen juego que pronto se transformarían en ocasiones. Y que se elevarían a gol al filo del descanso, cuando una genialidad de Maikel Mesa silenciaría casi todo El Molinón. Tuvo exactamente el efecto contrario en esa parcela donde cerca de 700 zaragocistas hacían familia para ver a su equipo vencer, aunque finalmente se quedarían con la miel en los labios.

Fue Azón quien llevó un ratito corto la tranquilidad a los desplazados. El delantero hizo el segundo tanto de la temporada cumpliendo con su papel: estar donde debe estar. Fran Gámez centró perfectamente y remató el balón directo al fondo de la red. Sin embargo, esa euforia con el 0-2 duró apenas un cuarto de hora. El error de Poussin tiró por tierra la segunda diana de dos jugadores llamados a ser clave. La tercera es necesaria para vencer a un Eibar que debe ser la única ocupación de un Real Zaragoza al que se le atragantan los resultados.

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