Locura en el Gol Sur de La Romareda por el "robo" de asientos

Los miembros de seguridad intentaron frenar a los aficionados, pero fue imposible por la cantidad de abonados que se llevaron su particular recuerdo.
Así ha amanecido una zona del Gol Sur de La Romareda, donde se apreciaban calvas evidentes
photo_camera Así ha amanecido una zona del Gol Sur de La Romareda, donde se apreciaban calvas evidentes

Tras el pitido y la pitada final del Real Zaragoza, unos instantes después del homenaje al Gol Sur de La Romareda donde se escucharon los cánticos contra la penosa temporada, empezó la fiesta de verdad. Los aficionados del Gol Sur arrancaban sus asientos ante unos miembros de seguridad que trataron de evitarlo sin ningún éxito. Familias a golpes, aficionados con destornilladores y huidas asiento en mano pusieron la nota jocosa a un final de campaña desastroso.

Lo que se consiguió frenar en los primeros instantes fue un espejismo. Los miembros de seguridad dieron caza a aquellos primerizos en la idea de lanzarse a por su asiento. A más de uno se le requisó la butaca y salieron del estadio con una mano delante y otra detrás. Poco duró la puerta que se puso al campo.

Instantes después, los aficionados arrancaron las butacas y echaron a correr esquivando a la seguridad privada, que ya vio cómo su misión iba a ser imposible. Lo intentaron, pero terminaron dándose por vencidos ante el efecto contagio que se vivió en el Gol Sur de La Romareda.

Finalmente, el Fondo Sur terminó con una enorme calvicie de asientos. Para el concierto de Bunbury, el 6 de julio, habrá que reponer todos los asientos que desaparecieron tras el Real Zaragoza – Albacete, que por cierto, se saldó con un triste empate.

La cuestión de las butacas no terminó ahí, porque en un primer instante, no se permitió acceder con ellas al tranvía de Zaragoza. Sin embargo, posiblemente no contaron con una multiplicación de esos aficionados que pretendieron acceder al convoy asiento en mano. Por lo que, finalmente, estos resultaron vencedores y lograron un hueco para regresar a su casa.

JALEO EN EL FONDO NORTE

Mientras en el Gol Sur la pelea estaba en llevarse un recuerdo de La Romareda, en el Fondo Norte había otro tipo de jaleo. Los futbolistas se acercaron a despedirse de la grada de animación, y estos les dijeron adiós con gritos de “jugadores mercenarios”. No duró mucho la reprimenda puesto que, como es lógico, se marcharon a los vestuarios, pero se mostró el malestar como sucedió en el homenaje.

Así que los fondos de La Romareda vivieron un final de temporada curioso, sorprendente. El Municipal exigió al final, celebró y se llevó los asientos en un acto que pilló de imprevisto. Punto final así al Gol Sur.