Las lágrimas de Fran Gámez que huelen a despedida

El lateral derecho, al término del Real Zaragoza - Racing de Ferrol, se quedó en el centro del campo en soledad y se retiró entre lágrimas.
Fran Gámez entrena con el Real Zaragoza esta temporada
photo_camera Fran Gámez entrena con el Real Zaragoza esta temporada

Acabó el partido del Real Zaragoza contra el Racing de Ferrol y la imagen de Fran Gámez desolado fue conmovedora. Sentado en el centro del campo en soledad, marchándose entre lágrimas y dando un tinte de triste despedida. A poco más de un mes de terminar su contrato no ha sido renovado pese a su voluntad de continuar, y muestra unas lágrimas que presagian su adiós.

El caso de Fran Gámez llega a un punto que no se puede entender. Su rendimiento ha sido intachable en sus tres temporadas vistiendo la elástica aragonesa desde el día que llegó. Por cierto, día en que ensalzó la grandeza del cuadro que le fichaba. “Me ilusionaba mucho decir el día de mañana que jugué en el Real Zaragoza”, aseguró en su presentación.

Un jugador que nunca escondió su deseo de ascender, como ya lo hizo con el Mallorca, y que supo lo que era el Real Zaragoza. Cuestión que, por primera vez en la historia del equipo, parece que no queda claro en muchas áreas del club. Y eso fue capaz de asimilarlo Fran Gámez.

Así que, tras quedarse en el centro del campo solo y marcharse llorando, sus lágrimas huelen a despedida. Habrá que buscar un lateral derecho de garantías para la próxima temporada, y eso que no está clara la categoría. El problema es muy grave en la entidad zaragocista.

LOS NÚMEROS DE LA DECISIÓN

La no renovación de Fran Gámez por parte del Real Zaragoza no se sostiene apelando a las cifras. En su primera campaña repartió siete asistencias, mientras que el año pasado se estrenó como goleador y ofreció otras tres. Este año acumula ya otro gol – golazo como el anterior – y cuatro asistencias más.

Como ejemplo, varios de los jugadores que se han fichado en el “mercado champagne” y en el de invierno por mucho menos. Zedadka, en su misma posición, llegaba tras jugar once partidos en Francia sin participar en ningún gol, y hay que remontarse al año pasado para ver un tanto con su sello. Donde, por cierto, no fue capaz de asistir.

Lecoeuche, en la otra banda, llegó con cuatro asistencias en su casillero y sin goles en la segunda francesa. Y Germán Valera lo hizo con dos tantos y otros dos dados siendo extremo. Ninguno de los hombres de banda del Real Zaragoza han ofrecido el nivel del nacido en Puerto de Sagunto.

LAS LÁGRIMAS DEL ZARAGOCISMO

Aunque, para lágrimas, las de la afición del Real Zaragoza. A tres puntos del descenso cuando apenas faltan dos jornadas por disputarse, la situación es más peligrosa que nunca. El zaragocismo asiste a la que, por ahora, es la peor temporada en 75 años. Toca ganar ya en Santander y pedir muy serias responsabilidades por una gestión nefasta.