Julio Velázquez encuentra su once

El técnico ha apostado por los mismos once efectivos para los choques ante Leganés y Espanyol. Fotografía: LaLiga.
photo_camera El técnico ha apostado por los mismos once efectivos para los choques ante Leganés y Espanyol. Fotografía: LaLiga.

Tras una primera mitad de temporada zaragocista en la que lo más asiduo ha sido ver distintos sistemas, jugadores cambiados de puesto y una inestabilidad en la que la titularidad bailaba en la cuerda floja, Julio Velázquez ha encontrado su once ideal. En estos dos últimos duelos ante el Leganés y el Espanyol, el técnico ha apostado por los mismos efectivos para combatir a dos de los huesos más duros de roer de toda la Segunda División.

Rebollo en la portería ante la ausencia de Cristian; Francés, Jair y Mouriño en la defensa de tres centrales; Valera y Gámez como carrileros; Aguado, Moya y Francho en el medio del campo acompañado por Mesa, por detrás del delantero. Finalmente, Velázquez le ha otorgado la punta de ataque a Mollejo, que vista su clara facilidad para encontrar el gol y las bajas en ataque se hace merecedor de ser la referencia ofensiva en este sistema.

Gran parte de la "culpa" de que Velázquez haya alineado en estas dos últimas citas a estos hombres tiene que ver con el nuevo sistema propuesto tras la derrota en Albacete, cuando el técnico, con apenas cuatro días como entrenador del club del león, salió con una 4-3-3 que no le convenció nada. Tras esto, el Real Zaragoza pasó a jugar con tres centrales, dibujo con el que ha podido crecer desde atrás, aportando seguridad defensiva al estar los tres defensas muy pegados, y ofreciendo un modelo moldeable en ataque con unos carrileros que llegan hasta línea de fondo para poner centros. Formación muy inteligente ante la falta de extremos y la escasez de laterales izquierdos, con Nieto y Lecoeuche fuera de combate.

Los tres centrales podrían parecer que dotan al sistema de un claro carácter defensivo, pero nada más lejos de la realidad. Con este modelo, el Real Zaragoza ha logrado marcar dos tantos en dos citas tras acumular hasta cuatro duelos sin haber visto puerta, concretamente desde la jornada 13 ante Burgos, cuando el equipo empató a uno. Esto es un síntoma muy positivo para un conjunto que en estos dos últimos encuentros ha logrado tener más claridad en ataque, llegar más veces con peligro real e incluso gozar de más ocasiones que el rival. Tanto ante el Espanyol como frente al Leganés, el club del león disparó un total de 10 disparos a portería, más que sus rivales que lograron 8 y 5 respectivamente.

Con todo esto, todo indica que Julio Velázquez ha encontrado su once. Cierto que ha sido muy condicionado por las numerosas bajas que sufre el equipo en el lateral izquierdo y en el puesto de punta. Cristian, Bakis, Nieto, Lecoeuche e Iván Azón continúan lesionados y esto no hace sino obligar al entrenador a agitar la coctelera de nombres para lograr tener la mejor química posible, aspecto que en estas dos últimas citas ha sabido escoger con astucia. Especialmente por la calidad de los rivales, pues tanto Espanyol como Leganés son dos de los pesos más pesados de la categoría y se han superado dando una imagen muy pulcra. Por el momento, solamente queda esperar a ver cómo evoluciona el equipo ante el penúltimo clasificado, el Amorebieta, con quien se enfrenta este domingo, a partir de las 18.30 horas a domicilio.