El Real Zaragoza se mide a un Málaga en apuros

Su mal año está provocando que la afición malaguista señale tanto a jugadores, cuerpo técnico y directivos de la entidad.
Los jugadores del Málaga celebran un gol
photo_camera Los andaluces se encuentran casi desahuciados en Segunda, Foto: Málaga

El Real Zaragoza visitará el próximo lunes La Rosaleda con un ambiente crispado en el club malagueño. No está siendo su mejor año deportivamente, lo que está provocando que la afición malaguista señale tanto a jugadores, cuerpo técnico y directivos de la entidad. Ocupan el antepenúltimo puesto con 22 puntos y se encuentran a ocho puntos para salir del descenso. Una situación muy preocupante del Málaga, que tras cinco años consecutivos en Segunda División, está viviendo su peor crisis, donde peligra su permanencia en la categoría.

Se están viviendo días complicados en la ciudad de la Costa del Sol, y parece que la situación va a peor. La última derrota en Albacete desgastó mucho la unión entre afición y equipo, donde se vieron momentos muy tensos entre los jugadores y los seguidores del Málaga, en los que se reprochaban mutuamente la situación que está atravesando el equipo boquerón. Solo cuatro victorias conseguidas hasta el momento, han dejado a los andaluces con muchas dificultades para salir de la zona baja de la clasificación.

SIN MARGEN DE ERROR

Han pasado tres entrenadores por el conjunto blanquiazul. Ninguno ha sido capaz de dar con la tecla para sacar del pozo al equipo. Pepe Mel logró dar un ápice de luz, pero al final decidieron rescindir su contrato tras no alcanzar las victorias deseadas. No fue el único que abandonó la entidad andaluza. Manolo Gaspar, el que era director deportivo, presentó su dimisión después del cierre de mercado, habiendo elegido él al nuevo entrenador, Sergio Pellicer. Todos estos movimientos también han afectado a la plantilla, que se ha tenido que adaptar a los cambios lo más rápido posible y sin margen de error.

Dos meses sin sumar los tres puntos, acrecientan aún más los nervios en Málaga tras haber pasado el ecuador de la temporada. Cada partido para el conjunto andaluz será una final en la que no podrán cometer apenas errores después de cubrir el cupo de fallos en la mayoría de sus encuentros. Peligrará su permanencia en Segunda División, si no logra sumar más de 45 puntos, que es la puntuación que consiguió el curso pasado y estuvo a un paso de perder la categoría.

Los de Fran Escribá viajarán hasta Málaga donde tendrán que aclimatarse al entorno de cabreo y frustración que está pasando su rival. El conjunto maño también tiene urgencia por llevarse la victoria si no quiere sufrir más de la cuenta, tras la contundente derrota frente al Alavés. Un partido de alta intensidad de dos clubes históricos que no están atravesando su mejor momento, y en el que ambas aficiones pueden entenderse y querrán apoyar a sus equipos a pesar de las circunstancia de cada uno.