El Real Zaragoza sale de la zona de ascenso: cinco puntos de 21 posibles

El balance del Real Zaragoza en Ipurúa es de dos derrotas, un empate y una victoria. Fotografía: LaLiga.
photo_camera El último partido perdido ante el Eibar (2-3) ha dolido demasiado en la clasificación. Fotografía: LaLiga.

Cinco puntos de 21 posibles. Esos son los datos de un Real Zaragoza que no logra levantar cabeza en estas siete últimas jornadas. El triunfo contra el Andorra, en el noveno encuentro liguero, parecía haber alejado los viejos fantasmas, pero la derrota ante Alcorcón (0-2) al partido siguiente y los dos últimos choques, en los que el equipo ha dejado escapar la victoria pese a ponerse por delante por dos tantos, han encendido las alarmas en el club blanquillo. Con razón, pues se ha dicho adiós a los puestos de ascenso y actualmente los pupilos de Escribá van novenos.

El último partido perdido ante el Eibar (2-3) ha dolido demasiado en la clasificación. Antes de jugar este encuentro correspondiente a la duodécima jornada, los pupilos de Escribá se encontraban quintos, dentro de los puestos de ascenso. Un triunfo habría añadido tranquilidad a la hora de instaurarse en esta zona, pero el destino, y los goles vascos, en cuestión de 25 minutos, sesgaron cualquier opción de seguir en la zona noble. Tras esta derrota, el Real Zaragoza se encuentra noveno, nada que ver con el primer puesto en solitario que ostentó durante la racha de cinco victorias consecutivas al inicio. Despertar de este letargo no es una opción. Es una obligación.

De hecho, la diferencia entre el periodo de victorias hasta la jornada cinco incluida contrasta, y mucho, con el actual. Si uno hiciera una tabla desde la jornada seis, primer partido que confirma el fin de la racha, hasta la actual jornada doce, vería que el Real Zaragoza se encontraría en puestos de descenso (decimonoveno), pues solamente ha cosechado un triunfo y dos empates, y ha sufrido cuatro derrotas.

Un total de cinco puntos de 21, que refrendan el mal momento de los blanquillos que necesitan sacar la cabeza fuera del agua y lograr un triunfo. Esto es capital, pues aparte de una mejora en la clasificación, daría sobre todo tranquilidad y confianza.

No hay tiempo que perder. La racha está siendo demasiada negativa y la ley del fútbol acabará por dictar sentencia de no espabilar a tiempo. La próxima oportunidad será fuera de casa, en Burgos, el próximo lunes a las 21.00 horas. Luego llegará el paréntesis de la Copa del Rey, ante el Atzeneta, también a domicilio, para acabar la semana ante el Real Oviedo, el lunes a las 21.00 horas en La Romareda. Dos choques ligueros y uno de Copa que pueden dar alas y cambiar la cara al Real Zaragoza, o dejarlo hundido. Todo dependerá de cómo afronten los encuentros los jugadores de Escribá.