El Real Zaragoza de las desgracias vuelve a empatar en el 94 (1-1)

Mollejo adelantó al Real Zaragoza, pero Matos, otra vez en el descuento, empató a un Real Zaragoza desgraciado
Matos celebra el gol del empate ante Bermejo
photo_camera El Real Zaragoza volvió a sufrir el empate en el descuento. Foto: LaLiga

El Real Zaragoza es una auténtica desgracia. Una vez más, después de tener el partido absolutamente controlado y de adelantarse en el marcador, su rival empató en el minuto 94. En esta ocasión fue el Burgos quien se aprovechó de este equipo que sigue sufriendo calamidades. Ganar suponía despertar del letargo; no hacerlo consumaba la dinámica que lleva a sumar seis puntos de 24 posibles. El 1-1 es otro jarro de agua fría – el enésimo - en unos minutos finales para echarse a temblar día sí y día también.

Los ojos se ponían en la portería, porque Escribá fulminaba a Poussin y sacaba a la palestra a Rebollo. Tenía papeleta el arquero, pero con Jair y Francés de guardianes todo debía ser más fácil. En las bandas, Borge y Lecoeuche. Doble pivote para Marc Aguado y Jaume Grau, cada vez más consolidados, y Mollejo y Valera de interiores. Arriba, el míster recuperaba a Bakis, que acompañaba a Azón. Por parte del Burgos, Curro Sánchez y Dani Ojeda estaban llamados a ser los más peligrosos en El Plantío.

Tras el tanteo inicial, corría el minuto 7 cuando Appin lograba internarse en el área y probar los nervios de Rebollo, que repelía el centro del burgalés. Después, Aitor Córdoba fallaba en el área pequeña con todo a favor para poner el miedo en un Real Zaragoza que debía despertar. Primeros diez minutos más locales que visitantes, aunque con tiempo para dar la vuelta a la tortilla. O al menos, para igualar fuerzas, cuestión que lograba en el entorno del primer cuarto de hora.

Avanzaba la primera parte con dos equipos que defendían mejor de lo que atacaban. Todo estaba muy igualado en los primeros 20 minutos, donde se palpaba el respeto de ambos y únicamente los jugadores diferenciales parecían llamados al desatasco. Como hizo Germán Valera poniendo un centro perfecto a Mollejo, que remataba de cabeza con todo a favor para obligar a intervenir a Caro y mantener el 0-0. Respondía Matos en el 22, pero su disparo se marchaba más cerca del córner que de la meta defendida por Rebollo.

Rigurosa amarilla para Bakis en el 26, mala salida de Rebollo con un balón muerto que pudo terminar en desgracia y poco más hasta ese minuto 38 que cambiaría el duelo. Lecoeuche centraría sin gran acierto, pero el despeje de la zaga burgalesa iría directo a las botas de un Azón que remataba no una, sino dos veces contra la defensa antes de que llegase el 20 zaragocista. Y sí, acertaría pegando más con el alma que con el empeine al fondo de la meta defendida por Caro. Con ese 0-1, una amarilla para Mollejo por planchazo y protestas locales al considerar que venía una jugada peligrosa, se pondría fin al primer asalto.

Con el Real Zaragoza jugando más bien poco, pero con un Mollejo que desatasca cada vez que la cosa se pone difícil, el 0-1 reinaba en el electrónico. Además del delantero maño podía destacarse a un Lecoeuche que se adueñaba de la banda izquierda y conseguía generar peligro constantemente. Se trataba de aguantar el resultado y, a poder ser, dejar mejores sensaciones en El Plantío, aunque el mérito de irse venciendo al descanso era importante.

SEGUNDA PARTE Y NUEVA DESGRACIA

Bakis se quedaba a la puerta del gol antes de llegar al 50, cuando remataba a la perfección a centro de Valera, pero el balón se iba al palo. Precioso remate del turco, que buscaba desesperadamente el gol sin éxito. Despertaba entonces el Burgos, pero la defensa del Real Zaragoza era muy sólida. Ojeda, Espiau y Fer Niño estaban teniendo muy poco que hacer frente a unos Jair y Francés imperiales. De hecho, Rebollo se plantaba en el minuto 60 sin apenas trabajo.

Con el Burgos empezando el asedio, otra vez Bakis se sacó un latigazo que por poco no terminó en gol. Sucedió en torno al minuto 65, justo antes tomar rumbo al banquillo junto al goleador, Víctor Mollejo; el debutante Vaquero y Manu Vallejo tomarían el testigo. No cambiaría el esquema zaragocista, basado en dejar tocar al Burgos sin peligro e intentar robar para ejecutar una contra. Estaba saliendo a la perfección, porque ni el conjunto maño sufría ni los locales se conseguían acercar. A todo esto, Azón dejaba su puesto a Enrich y Valera a Bermejo.

El partido se rompió entonces, de absoluta ida y vuelta y el Real Zaragoza a lo suyo. Pudo marcar el segundo, pero el colegiado se inventó una falta de Manu Vallejo que evitó el mano a mano de Sergi Enrich y quién sabe si la tranquilidad. En cualquier caso se alargaba un sufrimiento que parecía, y solo parecía, más sentimental que futbolístico. Porque realmente el Burgos no estaba generando peligro suficiente. Pero claro, al conjunto maño siempre le tienen que esperar esos minutos finales fatídicos y para no dormir.

En esos seis minutos de añadido donde el zaragocismo empezaba a sacar pecho por recuperar las hechuras, llegó Matos para saltar todo por los aires. Nuevamente, con un despiste defensivo que dejó al lateral solo para rematar el balón al fondo de la red. Y el Real Zaragoza pasó de tomar aire a continuar su caída a pesar de que, sobre el terreno de juego, fue superior al rival. Algo que de nada sirve si te vuelven a empatar en el 94 y sumas seis puntos de los últimos 24.

FICHA TÉCNICA

Burgos C.F.: Caro; Raúl Navarro, Aitor Córdoba, Sierra, Matos; Atienza (Martín, 76'), Mora (Fer Niño, 54'), Curro, Daniel Ojeda (Gaitán, 75'); Kevin Appin (Alex, 69') y Edu Espiau (Elgezabal, 69').

Real Zaragoza: Rebollo; Borge, Jair, Francés, Lecoeuche; Jaume Grau, Aguado (Lluis López, 88'), Valera (Bermejo, 77'), Mollejo (Vaquero, 66'); Iván Azón (Enrich, 77') y Bakis (Manu Vallejo, 67').

Goles: 0-1 Mollejo, 38'; 1-1 Matos, 90+3'.

Árbitro: Milla Alvendiz. Amonestó a Bakis (26'), Mollejo (45+2'), Matos (81') y Raúl Navarro (90+1').