Edgar Badía, un antes y un después de la victoria ante el Sporting

El arquero del Real Zaragoza intervino para evitar el empate en el minuto 62, cuando mejor estaba el Sporting, justo antes del 2-0.
El Real Zaragoza se dio un festín donde Badía también fue protagonista. Foto: LaLiga
photo_camera El Real Zaragoza se dio un festín donde Badía también fue protagonista. Foto: LaLiga

Una de las jugadas que marcó un antes y un después en la victoria del Real Zaragoza ante el Sporting de Gijón fue en el minuto 62 de juego. Con el equipo tocado tras la marcha de Guti, absolutamente roto, y apenas un tanto de ventaja, el cuadro asturiano se encontraba en sus mejores minutos. Centró Hassan, la aguantó Otero y la dejó de cara para Cote, que le pegó con todo dirección al fondo de las mallas. Ahí iba con fuerza y seguridad hasta que apareció el héroe Edgar Badía para repeler el disparo y que, tras pegar en el larguero, se marchase.

Si ese balón hubiese entrado, quién sabe qué hubiese sucedido. Pero la victoria apuntaba a complicarse mucho para el Real Zaragoza por el estado de ánimo en que se encontraba el equipo. Coincidió con la marcha de Guti los escasos momentos en que el Sporting estuvo relativamente cerca del gol. Y apenas tres minutos después del paradón, Maikel Mesa robó un balón en el área a Róber Pier para plantarse solo ante Yáñez y definir a la perfección. Ahí estuvo el 2-0 y el duelo quedó definitivamente resuelto, a falta de la puntilla de Francho en otro error del Sporting.

La parada de Edgar Badía fue la clave para poder sentenciar. Bien es cierto que, un instante antes, también se pudo decidir si la entrada sobre Raúl Guti hubiese acabado en penalti, como debería haber sido. Sin embargo, la realidad llevó a poner el foco del resultado en un arquero que está dando puntos. La portería se había convertido en un problema serio y las dudas eran lógicas. El círculo vicioso no cerraba, el runrún crecía con las dudas y las dudas con el runrún. Así que Edgar Badía llegó para poner fin a esa tesitura problemática para el Real Zaragoza.

El Real Zaragoza deja la meta blindada con la llegada del arquero, y más ahora que, parece, se acerca la vuelta de Cristian Álvarez al grupo. De momento, su dueño es el fichaje invernal, y raro sería que algo le hiciese cambiar de parecer al entrenador del cuadro aragonés. Porque ahora mismo, está liderando e grupo de jugadores más en forma de un equipo capaz de devolver la ilusión a su gente. Badía es el principal y alegre culpable.