Diagnóstico acertado de Julio Velázquez: "Nos pegamos un tiro en los pies"

Hablar de “tiro en el pie” viene siendo la tónica habitual del Real Zaragoza en esta temporada
Julio Velázquez en el banquillo del Real Zaragoza
photo_camera El Real Zaragoza volvió a desperdiciar una ventaja importante ante el Levante

Hablar de “tiro en el pie” viene siendo la tónica habitual del Real Zaragoza en esta temporada. Después de irse 2-0 al descanso, el cuadro aragonés se dejó empatar con dos zarpazos tan dolorosos como perfectamente evitables. Fabricio anotó en una jugada donde se pegó una carrera de 70 metros casi sin obstáculos y, ocho minutos después, Brugui remató sin oposición de cabeza para el empate definitivo. Cuestión sorprendente siendo de los futbolistas con menos estatura del equipo, concretamente 1,74 metros.

Tras el partido, el míster, Julio Velázquez, reconoció estar “muy enfadado”. “Nos pegamos un tiro en los pies sin ningún tipo de sentido y en una acción absurda. Cuestan mucho las cosas, hemos minimizado el potencial del Levante, hemos expuesto nuestras virtudes y hemos empatado de forma absurda”, resumió el entrenador del Real Zaragoza. Así fue, porque incluso en la primera parte, que terminó 2-0 a favor, no estaba tan bien el conjunto maño como sí estuvo en los primeros minutos del segundo asalto. Ahí llegó el 2-1, bien analizado nuevamente por el técnico.

“Era una situación de dos contra uno a favor. En un córner buscas la manera de encontrar rematadores manteniendo el equilibrio y estábamos ajustados. Solo había que cortar el avance y punto, pero no lo hemos hecho”, analizó en el gol de Fabricio. El Real Zaragoza había estado correcto hasta que entró en “minutos de nerviosismo, ansiedad y estar tocados a nivel anímico”. Eso lo aprovechó el Levante, al filo de verse ya desquiciado, para dejarlo nuevamente en tablas. Esta vez, ocho minutos después y en un remate de cabeza de Brugué. Solo Carlos Álvarez con sus 1,68 de estatura era más pequeño.

Como positivo, “el equipo, ante un palo importante, ha tenido capacidad de rehacerse, de ser dominador y meter al Levante en su área”. Eso fue una buena noticia, porque tras el empate, en La Romareda ya se masticaba una derrota del Real Zaragoza. Es lo que sucedió frente al Eibar y lo que, parecía, podía ocurrir de nuevo. Pero no, el equipo de Velázquez volvió a ser reconocible y estuvo más cerca el tercero zaragocista que el del Levante, también satisfecho por el punto.

Hay matices de todo tipo. Negativos, el miedo a ganar; positivos, que ese punto ante un teórico candidato a las alturas da sensación de derrota. “Para ganar partidos hay errores que no se pueden permitir”, resumió el entrenador del Real Zaragoza. Así que, deportivamente, el cuadro aragonés finaliza la primera vuelta en un más que mediocre puesto 14, pero con la sensación de poder recuperar la senda del triunfo y levantar la cabeza.