La cuarta Copa del Rey del Real Zaragoza cumple 30 años: cuando Cedrún se hizo gigante ante Alejo

El Real Zaragoza conquistaba el 20 de abril de 1994 su cuarta Copa del Rey tras imponerse en la tanda de penaltis, con Cedrún como héroe, al Celta de Vigo 
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photo_camera Cedrún detenía el penalti a Alejo y el Real Zaragoza conquistaba su cuarta Copa del Rey. Foto: TDP

La historia se vive, recuerda y, en los casos positivos, conviene tratar de repetirla. Aunque la del Real Zaragoza se encuentre ahora en sus puntos más bajos, hubo un 20 de abril, en 1994, en el que conquistaba su cuarta Copa del Rey ante el Celta de Vigo. Luego vinieron dos más, pero jamás se olvidará aquella noche, hace ya 30 años, en la que Andoni Cedrún se hizo gigante ante Alejo para acabar levantando el título en el Vicente Calderón en la tanda de penaltis.

Un duelo plagado de clásicos en ambos bandos. Víctor Fernández ya era por entonces el técnico del Real Zaragoza mientras que en el bando rival, el gallego, el director de orquesta era Txetxu Rojo. Entrenador, por cierto, que todavía es el único capaz de llegar a la última jornada con opciones de conquistar la Liga con el conjunto maño. Aparecía como favorito claro en aquel partido el cuadro blanquillo, pero lo cierto es que la igualdad predominó durante los 120 minutos.

El once del Real Zaragoza lo componían Andoni Cedrún en portería: defensa con Alberto Belsué, Fernando Cáceres, Xavi Aguado y Chucho Solana; centro del campo con Aragón, Nayim y Gay; dejando la zona más adelanta del ataque para Higuera, Pardeza y Poyet. Esnáider, sancionado, se la perdería, en la única permuta (por Gay) respecto a la misma alineación que un año después forjaría la leyenda en el Parque de los Príncipes de París al ganar la Recopa al Arsenal en 1995.

En el Celta, también reconocibles un jovencísimo Santi Cañizares en portería, Patxi Salinas en defensa, Engonga en la medular o la dupla atacante formada por Gudelj y Salva. Este último, por cierto, tuvo la más clara del choque con un cabezazo que salvaría de manera milagrosa Cedrún, héroe de aquella noche en el estadio del Atlético de Madrid.

Ya en penaltis, y tras la expulsión de Santi Aragón, anotaron los goles Cáceres, Nayim, Darío Franco (entró llorando, pero entró) y Gay por parte del Real Zaragoza. Por parte del Celta, Andrijasevic, Losada, Dadíe y Gudelj. Hasta que llegaron los definitivos. Alejo se toparía con Cedrún, que sonreía pícaro ante lo que sabía que podía ser una intervención clave. Y la responsabilidad para el Paquete Higuera, que engañaría a Cañizares para ejecutar con maestría la pena máxima y llevar la cuarta Copa del Rey a las vitrinas blanquillas.