Cristian Álvarez: "Cuando el niño muere, el futbolista se acaba; mi niño está bien despierto"

El portero del Real Zaragoza Cristian Álvarez está de vuelta y La Romareda respira con más tranquilidad en un fin de temporada complicado.
Cristian Álvarez, tras su titularidad con el Real Zaragoza, ha comparecido en sala de prensa
photo_camera Cristian Álvarez, tras su titularidad con el Real Zaragoza, ha comparecido en sala de prensa

Que pare el zaragocismo, porque al habla está Cristian Álvarez. El arquero y capitán del Real Zaragoza volvió a comparecer tras su primera titularidad después de seis meses. No fue soñada, pero sí la mejor noticia de la derrota el domingo. Ahora bien, todavía es más tranquilizador su mensaje de ilusión por seguir defendiendo la meta de La Romareda. “Cuando el niño muere, el futbolista se acaba; mi niño está bien despierto”, ha asegurado.

La alegría de Cristian es la alegría del zaragocismo. Su figura forma parte de la historia reciente en una entidad que ahora padece, pero que se tranquiliza al escuchar al portero.

Sobre su vuelta, señaló que no vivió “el regreso soñado”, pero después de seis meses terminó el partido físicamente “muy bien, impecable, sin inconvenientes”. Y esta semana la ha arrancado “fortísimo, cargado otra vez de ilusión” en los entrenamientos del Real Zaragoza.

Desde la primera lesión de Cristian Álvarez hasta esta titularidad – con permiso de la vuelta con recaída en casa ante el Eibar – han pasado más de ocho meses. Y con ellos, “muchísimos estados anímicos”. Desde la ilusión hasta el sufrimiento desde la barrera por los apuros que han tenido en vilo al zaragocismo. Algo que “no es fácil”.

“Es la primera vez que estoy inactivo tanto tiempo… he sentido muchas cosas... pero me dejo también un aprendizaje grande para mi vida, para mi carrera, lo que me quede. En los momentos difíciles, muchas veces con el tiempo queda el aprendizaje más grande”, ha asegurado.

ILUSIÓN POR BANDERA

A estas alturas, Cristian no se plantea un futuro lejano. “Llevo un mes entrenando, mi objetivo era volver a sentirme portero y futbolista en el campo, porque no se deja de serlo nunca. Necesitaba volver a tener sensaciones, entender tras una larga inactividad que estoy bien. Es como me encuentro ahora y el objetivo a corto plazo”, ha sostenido.

Lo que Cristian Álvarez mantiene es la ilusión. Casi la lleva por bandera y es “la misma de siempre”. “Una persona muy querida me decía que, cuando el niño muere, el futbolista se acaba, y mi niño está bien despierto adentro”, ha insistido.

Y eso que, reconoce, cuando sacó pecho de su juventud, vivió la peor temporada de su carrera. Pero ahí hay otro aprendizaje. Lo que le lleva, por tanto, a mantenerse en la idea de vivir cada día.

EL PROBLEMA DE LA RECAÍDA

Si no ha sido fácil para Cristian el carrusel de emociones, menos lo ha sido el recaer. Su deseo de volver le jugó malas pasadas en dos ocasiones. A él y a todo el Real Zaragoza y su gente, ansiosos por ver volver al arquero en La Romareda.

“Nunca había tenido y es muy complicado, ahí me llevo aprendizaje. A los 38 años no tuve la serenidad de esperar una semana mas para estar mejor”, ha señalado en su rueda de prensa.

Eso sí, no se le pasó por la cabeza una retirada antes de tiempo. “No pensé en retirarme”, ha sostenido con rotundidad. Es más, no lo ve como algo próximo. “Lo tengo que vivir día a día, semana a semana. De esa manera igual termino jugando hasta los 42. O hasta los 40, pero de esa forma”, ha especulado.

En cualquier caso, ya llegará. En el ahora, el zaragocismo se ve feliz. No todos los días se recupera a Cristian ni se le escucha siempre. Centrado en disfrutar del día a día, el arquero parece que se consolida en la meta del Real Zaragoza hasta final de temporada.