Real Zaragoza 1-2 F.C. Cartagena

Bofetada de realidad contra diez (1-2)

El Cartagena conquista La Romareda con diez y deja muy tocado al Real Zaragoza, que disparó 20 veces sin éxito.
El Real Zaragoza fue incapaz de sumar ante un Cartagena con diez. Foto: LaLiga
photo_camera El Real Zaragoza fue incapaz de sumar ante un Cartagena con diez. Foto: LaLiga

Bochorno de proporciones mayúsculas en La Romareda de un Real Zaragoza que sucumbió ante un Cartagena con diez desde el minuto 44. Auténtico desastre de un equipo que hasta hace unos días aún mantenía la teoría del playoff y de la ilusión, algo que, por ahora, mejor ni nombrar. Porque el cuadro aragonés fue un quiero y no puedo, un asedio con pistolas de agua que la mayor parte del tiempo ni siquiera llegaron a mojar. Una bofetada de realidad que explica lo que es en este momento el cuadro blanquillo: un equipo incapaz.

Partía el Real Zaragoza con Edgar Badía en la portería. Zedadka era la principal novedad en la asentada línea de cinco, completada por los clásicos Mouriño, Lluís López, Francés y Mollejo. Trivote clásico con Toni Moya, Marc Aguado y Francho, mientras que Maikel Mesa y Azón eran los hombres más adelantados. Destacaba el exzaragocista Tomás Alarcón en las filas del Cartagena, donde Darío Poveda estaba llamado a ser el hombre más importante.

Así que el Real Zaragoza comenzó mejor que habitualmente, pero poco pícaro al resolver. Francho por partida doble dio un pase de la muerte escorado a la derecha, pero en las dos ocasiones, Azón no logró enganchar el cuero. Se intuían los juegos de los dos equipos. Los de Velázquez, echados al ataque, listos para abrir a banda en tres cuartos y buscar al 9 o a Mesa; el Cartagena, a por una contra y el error. Una metodología que funcionó a la perfección en el minuto 11. En ese instante, Andy se llevó un balón por banda, centró a la perfección y puso el 0-1 en La Romareda.

Al jarro de agua fría se le sumó la protesta por los horarios y el Real Zaragoza, entre tanto barullo, pareció espabilar. Pero sus centros todavía eran blanditos, por más que un par de Mollejo se envenenasen y llevasen a Lizoain a despejar. Entretanto, Alarcón dejaba su sitio por Álamo al sufrir una lesión en el hombro. Se acababan para entonces los ex en las filas albinegras y comenzaba, a su vez, un esperpento de acciones blanquillas que parecían no acabar.

Los pases de Moya tenían la nada como lugar habitual de destino; los de Mollejo y Francés, el saque de puerta. Igual que los disparos de Iván Azón, del que nadie duda su entrega, pero sí su condición de titular para el equipo aragonés cuando siempre ha rendido mejor partiendo desde el banquillo. Por su parte, el público protestaba todo en un duelo que empezaba a caldearse de forma importante. En estas, Mesa vio amarilla por criticar el adelanto de la barrera en una falta, algo que encendió todavía más a la grada, pero que no parecía ayudar a los suyos.

El Cartagena tenía más peligro por sí mismo que por los aprietos del cuadro aragonés. Esa era la sensación constante, porque el Real Zaragoza no era capaz de hilar jugadas o filtrar pases. Todo moría en llegar a tres cuartos – cuando se llegaba – y centrar, generalmente mal. Pero carecía de imaginación. De chispa, en definitiva. Nada nuevo. Pero pronto, en el culmen de la indignación hacia Caparrós Hernández, Jairo golpeaba con el brazo y sin el balón en juego a Mouriño. Manotazo en toda la cara que revisaría el VAR para que este el de Cartagena viese la tarjeta roja.

Todo lo que se había puesto cuesta arriba, ahora debía ser un camino más sencillo. El Cartagena se había quedado con uno menos y, tras cinco de añadido con algo más de inquina para el Real Zaragoza, se llegaba al descanso. Toda una primera parte para dar la vuelta, para remontar, para conseguir un triunfo que dejase a dos del playoff.

SEGUNDA PARTE CON BOCHORNO

Velázquez metía madera para el segundo asalto. Valera y Bakis ocupaban el sitio de Mouriño y Azón. Prueba de ello es que, en la primera combinación entre el 12 y Mesa casi logran el empate. No fue tampoco a la segunda ni a la tercera, cuando Mollejo afinaba más la puntería y sus remates se acercaban a la meta de Lizoain. El último fue un cabezazo perfecto en el 50, pero este quería coronarse por todo lo alto en La Romareda, siendo Maikel su víctima al minuto 60. Para fastidio de un zaragocismo en tensión.

Así que el míster optó por la desesperada, con Enrich y Vallejo en lugar de Zedadka y Francho. Pero lo primero que sucedió Ortuño casi marca el segundo. Nuevamente, el fútbol es impredecible, y en la vuelta de esa jugada, llegaría el merecido empate, con un Francés que supo batir a Lizoain en el 75. La Romareda, entregada a la causa, vibraba, posiblemente más por agarrarse a un clavo ardiendo que por lo visto en el campo. No por ello dejaba de resultar extraña la reacción de la grada, que enloqueció hasta el punto de parecer que se encontraba superando la mayor de las adversidades y no empatando ante un Cartagena con diez.

Sin embargo, siempre hay un pozo en el que caer. Después de intentarlo con balas de fogueo todo el partido, sacó las suyas el Cartagena, colista hace tres meses, que fueron mucho más eficaces que las aragonesas. Así que el bochorno, ya evitado por Badía en el 85 ante Arnau y porque Ortuño la envió escasos centímetros fuera, llegó antes del descuento. Fontán, en una jugada con rechaces por doquier, se encontró con el balón en el área y remató al fondo de la portería. Con diez, el Cartagena – que ya la tuvo dos veces más – se llevaba el encuentro.

El análisis es bastante claro. Si al Cartagena no se le hace un solo gol en superioridad desde el final de la primera parte hasta el minuto 75, poco más hay que añadir. Si, además, tiene que ser el defensa central del equipo, crecen los problemas. Si tiras 20 veces y van seis a puerta, la carencia de gol es desoladora. Así que el desastre llegó a La Romareda en forma de sopapo murciano, que con diez conquistó el Municipal y dejó a los maños con cara de tonto.

FICHA TÉCNICA

Real Zaragoza: Edgar Badía; Zedadka (Sergi Enrich, min 70’), Mouriño (Valera, min 46’), Lluís López, Francés, Mollejo; Francho (Manu Vallejo, min 70’), Marc Aguado, Toni Moya; Maikel Mesa, Iván Azón (Bakis, min 46’).

F.C. Cartagena: Lizoain; Diego (Arnau Ortiz, min 55’), Alcalá, Olivas, Fontán; Alarcón (Jony Álamo, min 20’; Arnau, min 55’; Verdú, min 80’), Musto, Andy; Calero, Darío Poveda (Ortuño, min 55’), Jairo.

Árbitro: Caparrós Hernández. Amonestó a Alarcón (min 17’), Maikel Mesa (min 41’), Arnau Ortiz (min 58’), Arnau (min 67’), Zedadka (min 69), Aguado (min 78’). Expulsó con roja directa a Jairo (min 44’) y a Calero (entrenador, min 77’)

Goles: 0-1, Darío Poveda (min 11’); 1-1 Francés (min 75’); 1-2 Fontán (min 89’).