Bakis, Valera y Aguado reviven un Real Zaragoza – Andorra con cambio de bando

Los tres futbolistas formaron parte del Andorra la pasada campaña y fueron titulares ante el Real Zaragoza en La Romareda. Bakis vio puerta ante los maños en la victoria que cosecharon por 0-2.
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photo_camera Sinan Bakis supo lo que es anotar en La Romareda con el Andorra. Foto: LaLiga

Sinan Bakis, Germán Valera y Marc Aguado, tres insignias de aquel “mercado champagne” (como denominó el propio Real Zaragoza a su actuación veraniega) se encuentran con la visita de su exequipo. En los tres casos es el Andorra, conjunto llamado a visitar La Romareda este viernes, quien les brindó cobijo la temporada pasada. Allí, en la escuadra del Principado, brillaron lo suficiente como para ilusionar al zaragocismo con su aterrizaje, y La Romareda los sufrió en forma de rivales. De hecho, el delantero vio portería ante los maños en ese 0-2 que provocó el incendio del Municipal y los otros dos contribuyeron siendo titulares.

Media temporada después puede decirse que, por ahora, en ningún caso han sido los futbolistas de referencia que se esperaba. Quizá un poco Valera, pero en este momento se encuentra lesionado. Seguro que no ha sido la temporada Bakis, mientras que Aguado, único de los tres fuera de la enfermería, debe dar un paso adelante. Muy lejos están estos dos últimos de las ilusiones que se había hecho la capital aragonesa y del rendimiento ofrecido en tierras andorranas.

Un ejemplo claro es el partido que disputaron en La Romareda los tres. Aguado, Valera y Bakis fueron titulares en el auténtico baño que pegaron al conjunto zaragocista en su feudo. Bakis adelantó al Andorra de cabeza, y su segundo gol se lo anularon por fuera de juego. Carlos Martínez hizo el 0-2 definitivo en un duelo donde Marc fue pieza clave para Éder Sarabia, todavía actual entrenador en el Principado. Y Valera ese año dejó un gran sabor de boca, aunque precisamente el día en La Romareda no fue el suyo, siendo sustituido en el 65.

El Real Zaragoza ese día presentó una extraña alineación, con Petrovic casi como un central más entre Francés y Lluís. Larrazábal ocupó el lateral derecho y Fuentes el izquierdo, además de Molina en el pivote y Vada en banda. Un once plagado de experimentos que desembocó en un caos total. Fue prácticamente el fin de la era Carcedo, que dirigió una semana después el duelo frente al Alavés, saldado con derrota, y salió de la capital aragonesa.

MAYOR NECESIDAD

A pesar de que, en principio, el puesto del actual entrenador, Julio Velázquez, no está en juego, la necesidad de ganar es todavía mayor. Al Real Zaragoza le urge hacerlo para tomar oxígeno, y más teniendo en cuenta que el objetivo sigue siendo acabar la temporada entre los seis primeros. De esta forma, ganar este viernes se hace imprescindible ante un Andorra que fue la casa de Aguado, Valera y Bakis. En principio, solo podrá jugar el primero ante su ex, que se encuentra en horas bajas y recién entrado en puestos de descenso.