Azón, Sabin y Mesa abren la lata en la pretemporada zaragocista (3-0)

Azón junto a Pablo Cortés en el verde de la Ciudad Deportiva
photo_camera Iván Azón marcaba el primer tanto y luego recibía un golpe que le obligaba a abandonar el partido

Satisfactoria prueba inicial para el Real Zaragoza en el choque ante el Deportivo Aragón que abría el telón a los encuentros de pretemporada. El primer equipo se imponía por 3-0, aunque lo de menos en estos casos es el resultado. Que los jugadores vayan cogiendo minutos, sensaciones y, por qué no decirlo, empezar a observar a los fichajes era el principal aliciente del día.

El primer once de Escribá de la pretemporada disponía a Cristian en portería; línea de cuatro atrás con Gámez, Francés, Jair y Borge; bandas para Igbekeme y Cortés, dejando doble pivote con Francho y Grau; arriba, Maikel Mesa cayendo a ayudar al centro del campo y Azón en punta. Más 4-2-3-1 que 4-4-2. Empezó el choque, clásico de pretemporada, con dominio del primer equipo pero sin encontrar área ni poner en apuros a Acín, Keita y compañía. De hecho, era el Deportivo Aragón el que tenía dos ocasiones en el 12 y 13, estando a punto de adelantarse en el luminoso.

Eso sí, la calidad se nota. Caramelito de Gámez en un centro medido a Azón que, con lo justo de su bota, batía a Acín para hacer el 1-0 en el 15. Fue de lo poco destacado en la primera media hora, antes del primer parón para hidratarse. Por la izquierda escasa profundidad, que sí llegaba, sin grandes alardes, por la derecha con Gámez. Azón tenía problemas tras un lance con un futbolista del filial, retirándose por precaución antes de llegar incluso al descanso. En principio, por un golpe.

Se estiraba con uno más el equipo dirigido por Larraz, con sendos disparos de Aragüés y Jay bien solventados por Cristian. Y Sabin Merino al césped para ocupar el hueco dejado por Azón. De hecho, haría el segundo tanto. Mala salida de Operé desde atrás, robando Maikel Mesa y cediendo para que Merino batiera con facilidad a Acín, vendido en el mano a mano. 2-0 con el que no se llegaría al intermedio porque habría un tanto más. Contra llevada por el propio Mesa, pared con Cortés quien se la devolvía para que el llegado del Albacete definiera al palo largo con el exterior. 3-0 solvente.

SEGUNDA PARTE

Rebollo; Luna, Lluís, Vaquero y Nieto (con el brazalete) en defensa; doble pivote para Toni Moya (con el 21) y Marc Aguado, con Manu Molina y Baselga ocupando las bandas; arriba, Bakis y Sabin Merino. Tuvo la primera ocasión de la segunda mitad el turco, quien tras recortar a su par con destreza, mandó el zurdazo demasiado alto y desviado. Sin poder sacar conclusiones, siempre precipitadas a estas alturas, ya se podía atisbar que del entendimiento entre Marc Aguado y Toni Moya iba a depender gran parte del fútbol maño.

Bakis debutaba con la camiseta blanquilla tras el descanso

Bakis, muy activo, volvía a probar esta vez con la derecha a Abbad, poniendo en dificultades al portero sin llegar a batirle. También probaría Baselga, tratando de abandonar la banda derecha para hacer daño por dentro, pero de nuevo se topaba con el arquero del Deportivo Aragón. Tras la pausa para hidratación, Juan Sebastián entraría al césped en detrimento de Luna. El único de campo sin jugar de los convocados, Eugeni Valderrama, con pie y medio fuera del equipo.

Tendría la suya el Deportivo Aragón para estrenar el electrónico, pero el disparo de Fadel lamería el larguero para marcharse arriba. Así acabaría el choque, con 3-0, y con la sensación de que todo acaba de empezar. Que queda mucho trabajo por delante tanto para el Real Zaragoza como para su filial, pero que las ganas existen de que la ilusión eche a rodar.