Villarreal B 0-0 Real Zaragoza

La afición del Real Zaragoza se harta en La Cerámica

El empate sin goles ante el Villarreal B enfadó a los 2.400 seguidores zaragocistas desplazados
real-zaragoza
photo_camera Los aficionados desplazados en La Cerámica. Foto: La Liga

Más de 2.000 zaragocistas viajaban a Villarreal con la ilusión por bandera. El Real Zaragoza tuvo un recibimiento como si de una cita grande se tratase, la afición siempre está ahí. Desde el calentamiento, alentó a los suyos en busca de conseguir la victoria en La Cerámica, pero todo terminó con la enésima decepción. Tras el esperpento vivido con un empate sin goles, los gritos de "esa camiseta no la merecéis" y “Velázquez, vete ya”, cerraron un partido para olvidar.

A pesar de cosechar dos derrotas consecutivas, los aficionados maños nunca fallan. 300 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta han recorrido para apoyar una vez más a su equipo, pero los de Julio Velázquez no les han respondido como merecían. En un duelo sin intensidad y sin apenas generar ocasiones, el cuadro blanquillo ha sumado un punto paupérrimo, que ha enfadado a los millares de zaragozanos que se han desplazado hasta tierras valencianas.

Se esperaba que el Real Zaragoza reaccionara ante un equipo que ocupaba antes de empezar el duelo los puestos de descenso. Gracias a la igualdad, el conjunto groguet ha salido de la zona peligrosa, dejando a los maños en decadencia máxima. Solo un punto de nueve en las últimas tres jornadas sigue plasmando la poca ambición del cuadro aragonés, que terminó con el enfado de la afición después de ver solo ver un tiro a portería en todo el choque.

Al concluir el encuentro, el zaragocismo cargó contra sus jugadores, que apenas se acercaron a 45 metros del fondo de los seguidores blanquillos mientras gritaban: "Esa camiseta no la merecéis" y "queremos un tiro a puerta". También tuvieron unas palabras para el entrenador y fueron claros con su mensaje: “Velázquez, vete ya”, resonaba en el estadio de La Cerámica tras un doloroso final de partido, que aguó la fiesta a los cerca de 2.500 seguidores, que mostraron su hartazgo de revivir semana tras semana una situación que parece no tener fin.