Adiós zaragocista a 2023: cerrojo a Zapater, salud económica y más crisis que ilusión deportiva

Zapater manteado en el centro del campo
photo_camera Zapater fue manteado por sus compañeros. Foto: Laura Trives

El Real Zaragoza camina hacia el cierre del año con múltiples caras en las facetas que atañen al club. Porque 2023 termina deportivamente de forma desastrosa, con ridículos humillantes, pero también con salud en el plano económico. En cualquier caso, es necesario un cambio urgente en los resultados para devolver la ilusión a la grada de La Romareda. La llegada de Cordero y Velázquez, el cierre de puertas a Zapater o el histórico desastre ante el Atzeneta ha sido lo más destacado.

Comenzó el año zaragocista con la desvinculación del actual director deportivo, Juan Carlos Cordero, de su club, el Tenerife. Todos los focos apuntaban al Real Zaragoza ese 2 de enero de 2023, como así se confirmó apenas tres días después. Firmó hasta 2025, aunque se encontró ya a Escribá en el banquillo y al conjunto maño en la zona baja de la tabla. Como bien señaló el entonces entrenador, se alcanzaría la permanencia "sin excesiva dificultad". Así se hizo, aunque en una lastimosa posición 13 y con 53 puntos. Solo tres más que el primer salvado, el Villarreal B.

Antes se fraguó una situación muy dolorosa para el eterno capitán del Real Zaragoza, Alberto Zapater. El director general, Raúl Sanllehí; el deportivo, Juan Carlos Cordero; y el entonces entrenador, Fran Escribá, no le permitieron continuar en el club de su vida. Le cerraron la puerta de forma casi cruel, sin trasladarle una oferta de renovación ni pactos de por medio y dando largas constantes. Adiós muy buenas a Zapater tras una vida profesional ligada al cuadro zaragocista, que le cortó su deseo de seguir vestido de blanquillo sobre el césped. El 18 de mayo se hizo oficial su salida.

Camiseta del Real Zaragoza en homenaje a Zapater

A cambio, sí se le hizo una despedida calurosa en el último partido de Liga en La Romareda, con el Tenerife como rival, que terminó 1-1. En el plano deportivo, el Real Zaragoza cerró ese día la temporada completamente mediocre. Pero lo que marcaba el fin de la campaña 2022/23 era el adiós de Zapater. Personalidades, entrenadores, futbolistas, exfutbolistas y, por primera vez en 2023, Jorge Mas, estuvieron presentes en el homenaje. Todo terminó con el ejeano emocionado, diciendo adiós entre lágrimas, manteado y en la grada. Allí se le ocurrió cantar entonces “moverse, maños, moverse”….

VOZ A LA CAMPAÑA DE ABONADOS

“Moverse, maños, moverse” era la versión zaragozana del famoso cántico de una hinchada que se definía como loca. En La Romareda no era más que un momento de desahogo en la grada de Ligallo Fondo Norte. “Moverse, maños, moverse” iba acompañado de tumulto, empujones y golpes, un clásico de los fondos de animación que también llegó con la fusión de todos los grupos en Gol de Pie. Ese día, Alberto Zapater, sin saberlo todavía y a pesar del dolor de su marcha como zaragocista, había dado comienzo a la campaña de abonados en las oficinas del Real Zaragoza.

Así que eligieron el cántico como lema y voz del reclamo de la afición. Las promesas de éxito, la situación económica relativamente positiva de la ciudadanía aragonesa y la juventud del proyecto provocó una renovación en masa. Y eso a pesar de que, si alguien quería renovar al mismo precio, tuvo que hacer hasta dos horas de fila. Pero todos los ingredientes llevaron a que se alcanzase una de las mayores cifras de abonados que ha tenido el cuadro aragonés, 28.882. La más alta en estos años en Segunda División.

Colas de aficionados en las oficinas del Real Zaragoza

Todo comenzó de la mejor forma posible, con cinco victorias en los cinco primeros partidos. Pero a partir de ahí, fue hacia abajo. Los triunfos se olvidaron, también el buen juego, aunque hacía días que ya se adivinaba que el equipo estaba cerca de caer. Y la versión de “moverse, maños, moverse” que utilizó el cuadro aragonés casi se aborreció. Desapareció de todas partes, igual que las victorias. Y hasta se hizo un cántico pesado y repetitivo.

DERROTAS QUE EMPAÑARON TODO

Las derrotas lo empañaron todo. El Real Zaragoza pasó de esas cinco victorias consecutivas a ganar al Andorra con uno más y casi pidiendo la hora. Así que Fran Escribá fue el damnificado en una situación límite. En medio un ridículo histórico. Porque en Copa del Rey, el Atzeneta, equipo de un pueblo de 1.200 habitantes, eliminó a los maños. Es decir, aplicado a la geografía aragonesa, que el conjunto de Adzaneta de Albaida eliminase al Real Zaragoza es como si lo hace el equipo de Sarrión, el de Montalbán o el de Mas de las Matas. Nada más que añadir a la penosa gesta.

Por si no fuese suficiente, el 18 de noviembre, cuatro días después del suceso indescriptible, llegó el Huesca para hundir a La Romareda. 0-2 y a casa. Fue entonces cuando un grupo de aficionados se aposentó en la puerta de salida de jugadores amenazando incluso con entrar a La Romareda. La policía cargó contra ellos y consiguió dispersarlos. Ese partido se saldó con la marcha de Fran Escribá, que se fue asegurando que volvería al Municipal para celebrar “algo grande” con el Real Zaragoza.

Cordero, Velázquez y Sanllehí posan con la camiseta del Real Zaragoza

Llegó entonces Julio Velázquez, que da mejores sensaciones, pero los números no son todavía para echar cohetes. Una victoria, tres empates y una derrota de saldo dejan al equipo desde su llegada con seis puntos cosechados sobre 15 posibles. Eso sí, aunque de momento es poco, se cierra 2023 con la sensación de que pueden llegar los resultados más pronto que tarde. Eso sería ideal para un conjunto que sigue manteniendo la idea de entrar al playoff, ubicado tan solo cinco puntos por encima.

SALUD ECONÓMICA

Para cerrar 2023, el míster pidió salud. Y al menos en lo económico, el Real Zaragoza puede presumir de que tiene. Porque se ha vuelto a reducir la deuda, algo que se lleva haciendo desde la marcha de Agapito Iglesias como máximo accionista del club. El grupo de inversores, propietarios e interesados al que pone cara visible Jorge Mas ha realizado varias inyecciones económicas y la deuda se sitúa en apenas 48,9 millones de euros. En esa faceta, el cuadro aragonés salva el año con muy buena nota.

Otra cuestión importante es La Romareda, fundamental para el beneficio de los actuales propietarios del Real Zaragoza. En este momento está constituida la sociedad dirigida por la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca; el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano; la consejera de Presidencia, Tomasa Hernández; el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro; el empresario, constructor y consejero del Real Zaragoza Juan Forcén y Mariano Aguilar, también consejero del cuadro aragonés. El comienzo de las obras está fijado para junio de este mismo año.

Juan Forcen, Jorge Mas, Mariano Aguilar y Raúl Sanllehí

Así que, para 2024, los deseos del zaragocismo están claros: pelea por el ascenso, inicio de la nueva Romareda y consolidación en la élite del fútbol español. En el césped y en los despachos están los encargados de cumplir estas ilusiones, siempre con las palabras del presidente, Jorge Mas, en la cabeza. Justo cuando tuvo lugar su segunda y última visita, el 19 de diciembre, cuando también inauguró la nueva tienda del club en calle Alfonso. “Nuestro deseo es llegar a Primera ayer”.