MUJERES EN DEMOCRACIA

Recuperaron la voz

Siete fueron las pioneras que en 1979 decidieron encabezar las listas de los partidos que se presentaban a las primeras elecciones municipales tras la Dictadura en los pueblos de Aragón consiguiendo las Alcaldías. Las mujeres volvían a la Democracia con otro tono y apostando por la participación de la ciudadanía para mejorar sus pueblos.

Zaragoza.- El 22 de mayo de este 2011, un total de 117 mujeres eran elegidas alcaldesas en la Comunidad Autónoma de Aragón. Un número que, aunque es bastante menor al de varones, sí que supone un gran avance respecto a lo que ocurriera en este país en las primeras elecciones municipales del 3 de abril de 1979, tras casi 40 años de Dictadura.

Ese año, 1979, fueron escogidas por sus conciudadanos 98 alcaldesas en toda España, siete de ellas en Aragón. Se trata de Ángela Blanco Brualla del PCE (Alcampell); Pilar Faustino Pellicer de UCD (Broto); Ceferina Pérez Muñoz del PAR (Pomer); Ángeles Lacoma Arazo de UCD (Barbuñales); Adelaida Sanchón Campo de UCD (Boltaña); Rosa Lanzarote Ardevines de Agrupaciones de Electores (Biel-Fuencalderas); y Concepción Fuentes Goyanes de UCD (Cella).

Mujeres que consiguieron dar a sus municipios servicios que nunca habían tenido como alcantarillado, red eléctrica, abastecimiento de agua potable e incluso Ayuntamiento. Llegaron con la Democracia tras años relegadas a un segundo plano donde no tuvieron ni voto, como el resto de los españoles, pero tampoco voz. Poco a poco fueron labrando un camino para que hoy nadie pueda poner en duda la valía de la mujer para dirigir cualquier institución pública.

Nunca han recibido un homenaje oficial en la Comunidad, pero sus vecinos las recuerdan con cariño y agradecimiento por lo que hicieron. Lamentablemente, dos de ellas ya no podrán vivir un reconocimiento por parte de las instituciones, ya que fallecieron (Ángela Blanco y Ceferina Pérez).

Ángela Blanco

Para que Ángela Blanco fuera alcaldesa de Alcampell tuvo que intervenir el mismo Santiago Marraco, según se narra en las memorias de la primer edil y de su marido, Sixto Agudo, “Alcampell en su entorno”. “La derecha nostálgica reaccionó muy mal ante el resultado de las elecciones e hizo todos los intentos para romper el pacto nacional entre el PSOE y el PCE, ofreciendo la Alcaldía a Sergio Félix Prior”. Esta cita hace referencia a lo acordado entre los partidos de izquierdas, PSOE con dos concejales, Sergio Félix Prior y Joaquín Chauvell, y PCE con tres concejales, Ángela Blanco Brualla, Sixto Luis Agudo González y Fraterno Piqué Brualla, dando los socialistas su apoyo a Ángela Blanco para que se convirtiera en alcaldesa.

La vida de Ángela había estado consagrada a la defensa de la libertad, la justicia social y el bienestar de su pueblo. Fue maestra durante muchos años y había estado en el exilio en Francia y volvió para trabajar por los alcampellenses. Así, su primera moción consistió en que la bandera nacional, la de la Comunidad y el retrato del Rey presidieran los Departamentos municipales; además, restituyó los nombres de las calles existentes antes del 18 de julio de 1936. Por ello, sufrió los ataques que incluso llegaron a amenazas de muerte para que renunciara al cargo.

También intentaron impedir que ejerciera como profesora en la localidad. No lo hizo y se le llegó a acusar de descolgar el retrato del Rey, por lo que la Guardia Civil tuvo que personarse para verificar que era falso tras el revuelo levantado. Y es que muchos alcaldes tuvieron que sufrir estos envites a su labor en esos primeros años, ya que algunos no querían olvidar la línea divisoria que produjo la Guerra Civil española y la posterior Dictadura.

Aún así, estos alcaldes siguieron adelante. Ángela Blanco construyó el pozo del camino de Castillonroy, las aceras y aglomerados de la carretera, el camino del cementerio; pavimentó tres calles, construyó 145 nichos, prolongó el alcantarillado, reparó el centro escolar, hizo las piscinas municipales, hizo la casa de la cultura para albergar las distintas asociaciones locales que se dinamizaron desde el Ayuntamiento, entre otras muchas medidas. Todo mientras aumentó el presupuesto del Ayuntamiento desde los 2,6 millones de pesetas en 1979 a 25 millones de pesetas en 1987, consiguiendo un superávit de dos millones de pesetas en 1986. Después seguiría como concejala hasta la legislatura de 1991.

Su hijo Sebastián Agudo Blanco destaca de ella su vocación por la Enseñanza y el amor hacia los niños “porque decía que eran el futuro”. Esos valores didácticos los aprendió en su casa sobretodo de su abuelo Sebastián Brualla político republicano y exalcalde de la localidad, y en sus estudios durante la II República en la Normal de Lleida y en la residencia de estudiantes, cuando se sacó la carrera. Algo que tuvo que pagar después con el exilio por mantener dichos valores hasta su muerte en el año 2000, a los 84 años de edad.

A ella no le hubieran gustado los homenajes, sino participar de la calle y con la gente a pesar de que rondaba los 62 años cuando llegó a la Alcaldía y le faltaba poco para jubilarse siguió adelante. Tuvo como compañero a Sixto Agudo diputado de Aragón, alcalde de la localidad después que ella al relevarla cuando ya estaba fatigada por todo lo que había vivido. Tuvo que estar separada de él muchos años durante la Dictadura mientras éste estaba en la cárcel 18 años. Tras su salida fueron a vivir a Barcelona, pero por poco tiempo, ya que el PCE les requirió para irse a Francia a causa de las amenazas franquistas que recibían las familias de los miembros del partido. Aún así ambos entraron habitualmente a España él de manera clandestina al ser un miembro de la dirección del PCE perseguido por el régimen de Franco.

Ángela Blanco, con su marido Sixto Agudo

Persona agradable, con gusto por las relaciones humanas y, sobre todo, con tesón por sacar adelante cualquier tipo de proyecto en beneficio del pueblo, la libertad y la democracia. Gracias a éste pudo pasar todos los obstáculos a los que tuvo que hacer frente en su vida.

Ceferina Pérez Muñoz

Ceferina Pérez Muñoz ganó las elecciones con el PAR en la localidad zaragozana de Pomer. Su hermano Emilio dice de ella, ya fallecida, que su voluntad de sacar al pueblo adelante le llevó a presentarse como candidata. Eso, unido a las amistades que poseía en la Diputación de Zaragoza, le hicieron conseguir subvenciones de hasta 500.000 pesetas.

Tenía 50 años, estaba soltera y no pretendía lucrarse con la política, asegura Emilio. Pasó de vender libros con la Editorial Planeta a realizar 94 puntos de luz, depósitos de agua de 35.000 hectómetros cúbicos, el asfaltado de las calles, el edificio del Consistorio, un comedor, etc.

En su afán por ayudar a los vecinos de Pomer daba charlas informativas. “La que levantó el pueblo fue mi hermana”, concluye Emilio.

Ángela Lacoma Arazo

Arregló acequias para el regadío, una balsa, instaló nuevas vías de luz eléctrica en el Ayuntamiento, reparó la consulta médica y no tuvo ningún problema por ser mujer “todos me atendían con mucho cariño”. Así es como describe su mandato Ángela Lacoma Arazo, primera alcaldesa democrática en 1979 de Barbuñales con “cuarenta y tantos”, asegura.

Su partido, UCD, y su mayor ejemplo, el ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez. Para éste sólo tiene buenas palabras, pero no fue lo que la llevó a la política, sino una cabezonería con su marido mientras ordeñaban las vacas. “Estábamos lavando las vacas y le dije a mi marido: oye, pon la ordeñadora que me voy a presentar a alcalde. Y allí que me fui”. Ganó las elecciones y luego volvió a presentarse para volver a ganar, ocho años gobernó como alcaldesa y ocho más estuvo como concejal.

“En aquella época éramos todos muy felices. Fueron unos años muy buenos porque todo el Ayuntamiento estábamos muy unidos, nos apoyábamos y todo salía adelante”. Para Lacoma, “las mujeres están un poco olvidadas, a pesar de que somos más revoltosas. Donde esté una mujer que se quite un hombre”.

Concepción Fuentes Goyanes

La preocupación por los asuntos sociales y, sobre todo, por la mujer llevaron a Concepción Fuentes Goyanes a presentarse por UCD a las elecciones de 1979 en Cella, en la provincia de Teruel. Cuando era pequeña sus padres se trasladaron a vivir a Cella y en la farmacia aprendió a conocer a la gente. Cuando acabó la carrera se hizo cargo de la farmacia y desde entonces procuró participar en las distintas asociaciones existentes (Amas de Casa, Cruz Roja, de Padres y Alumnos) y realizó otras actividades como dar charlas de tipo profesional, por lo que era conocida por todo el pueblo .

Para Concepción, a sus 75 años, ese tiempo fue de ilusión colectiva y la idea de UCD le atrajo y se sintió integrada en el grupo de gente que formaba el partido. No tuvo problemas por ser mujer, dice, sino al contrario. “Todos éramos nuevos en política y creíamos que se podían hacer proyectos en los que participara todo el mundo trabajando juntos y, por supuesto, con libertad y tolerancia”.

Primero tomó conciencia de los problemas del pueblo y luego intentó resolverlos . "Tanto los concejales de UCD como los del PSOE pusimos empeño en hacer las cosas lo mejor que pudimos”, así iniciaron el proyecto de la Casa de la Cultura, crearon una biblioteca pública, el campo de fútbol, el alumbrado público, una turbina, un silo para la recogida de cereales, se asfaltó el Camino Real… no recuerda todo lo que lograron, pero intentaron dar mucha importancia a la cultura: hacer exposiciones, charlas y conferencias participativas. Ella piensa que cuatro años no son suficientes para hacer todo lo que se desea, pero cree que la política tiene que ir en cadena y no puede acabar con las medidas que se estén realizando si son buenas para la localidad. “Tenía que prestar un servicio a mis conciudadanos, a mi gente de Cella”.

Concepción Fuentes Goyanes fue alcaldesa de Cella y diputada en la DPT

De todo su equipo guarda un buen recuerdo y resalta a los que ya no están entre los vivos: “Evaristo y Luis, D. Julio, Miguel, Melchor, Leoncio y Paco”.

Además, perteneció a la Diputación de Teruel, en la que dice que fue un placer colaborar con su presidente Román Alcalá, y donde pudo conocer todas las comarcas, la riqueza de sus paisajes y la calidad humana de sus gentes. Su trabajo era reforzar Teruel dentro de Aragón y dentro de España. Concepción cree que el espíritu de la Transición ya se ha agotado: “La sociedad civil se está inquietando mucho… la crisis nos está ahogando, el paro es aterrador. Quizás esté llegando el momento de replantearnos una Segunda Transición, descubrir nuevas sendas y respirar otra vez un aire limpio”.

Pilar Faustino Pellicer

Pilar Faustino Pellicer fue elegida por los brotenses en 1979 para que se pusiera al frente del Ayuntamiento. Se presentó por la Unión de Centro Democrático y ha preferido no hacer declaraciones para este reportaje.

Rosa Lanzarote Ardevines

Se presentó a las elecciones sin pertenecer a ningún partido en conjunto con un grupo de personas, en el que no había ninguna otra mujer, y crearon una lista electoral independiente. Rosa Lanzarote tenía 37 años era de Biel-Fuencalderas y trabajaba allí de maestra en esos años.

Lo primero que puso en marcha fue la recogida de basuras, ya que cada vecino echaba los residuos a las orillas del río y en los barrancos, por lo que se hizo un censo de viviendas para mantener a una persona que se encargara de ello. No llegó a dos años en el cargo dado que dejó de vivir en Biel al suprimir el colegio y trasladarse a la capital aragonesa.

Rosa Lanzarote asegura que todas las personas deberían pasar por ser alcaldes, aunque fuera sólo una semana, para conocer de primera mano cuál es su labor. “Desde fuera todo se ve muy fácil, pero no es así”, explica. A ella se lo hizo pasar mal un miembro de la oposición, afirma, quien le aseguró desde el primer día que se opondría a todas sus medidas. Respecto al hecho de ser mujer no sufrió ataques, pero sí tuvo que escuchar en algunas ocasiones que la política era de hombres y que la miraran como una “intrusa”.

Adelaida Sanchón Campo

En principio, su intención siendo directora del instituto de Aínsa no era participar en política. Tomada la decisión de presentarse participó con ilusión en la campaña y, posteriormente, en el desempeño de las funciones de la Alcaldía y la Diputación de Huesca.

Eligió el partido que más iba con su forma de pensar, U.C.D, en vez de otros que le propusieron encabezar su lista para la Alcaldía de Boltaña. Sus primeras actuaciones fueron: terminar la canalización del barranco San Martín, mejorar el suministro de aguas potable, restaurar el suelo del puente sobre la Gorga, iniciar las obras de rehabilitación de la antiguas escuelas como casa de cultura, entre otros.

Era la más joven de los diputados y su carácter emprendedor se manifestó en las comisiones de Cultura (rehabilitación de retablos, edición de libros, actos culturales...) y Servicios Sociales (mejoras en las residencias de ancianos, de niños y niñas).

Su paso por la política fue corto al trasladarse a otro instituto en Bilbao, pero guarda buenos recuerdos y agradece el apoyo del partido, de los compañeros y de sus votantes.