"Hay que dar el servicio que se necesita, ni más ni menos"

Ricardo Oliván (Huesca, 1960) es el consejero de Sanidad, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón. Oliván ha llegado en un momento complicado en el que el Departamento acumula un déficit de cerca de 450 millones; una cifra que pretende combatir con la optimización de los recursos y manteniendo la calidad.

Zaragoza.- El pasado mes de julio, Ricardo Oliván se ponía a la cabeza de la Consejería de Sanidad, Bienestar Social y Familia. Un nuevo reto para el oscense que cuenta a sus espaldas con una amplia trayectoria profesional. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, ha sido concejal del Ayuntamiento de Huesca (2007-2009) y miembro del Comité Ejecutivo Regional del Partido Popular y de la Junta Directiva Regional desde noviembre de 2008.

Es economista de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de la Provincia de Huesca desde 1989 y director general-secretario de la misma desde enero de 2009. También ha sido profesor de la Escuela Superior de Turismo de Huesca (1986-2005) y director de la misma (1996-2005), además de profesor del Postgrado de Turismo de la Universidad de Zaragoza (2003-2005).

Oliván ha llegado a la Consejería con un objetivo muy claro: el de intentar reducir el déficit sanitario y social manteniendo la calidad y cantidad de los servicios. Para ello se van a optimizar los recursos existentes y se va a trabajar de forma conjunta con pacientes y usuarios porque los servicios del Departamento de Oliván tienen que llegar a todos los aragoneses.

Pregunta.- Hace poco tiempo que tomó las riendas de su Consejería. ¿Cómo ha sido para usted ese primer contacto?
Respuesta.- El primer contacto ha sido complicado. Éramos conscientes de que la situación no era buena, pero una vez que asumes el tema y coges las riendas te das cuenta del problema real que hay y no por las cifras, que son importantes, sino porque lo que está en riesgo es el servicio a los pacientes.

P.- El punto de partida de su Consejería deja entrever una situación bastante complicada. ¿Se han encontrado con lo que esperaban o se han llevado algún tipo de sorpresa?
R.- Aunque te imagines algo, te das cuenta de la magnitud del problema una vez que llegas. Creo que a fecha de hoy tenemos identificado el problema. Las causas me las dejo para el debate político, pero no está de más tenerlas en cuenta para no volver a incurrir en los mismos errores. Ahora lo que toca es buscar soluciones.

P.- Una de las soluciones que presentó en la comparecencia para reducir el déficit es la optimización de los recursos. Pero, ¿cómo se va a conseguir esa optimización?
R.- La mayor parte del déficit se concentra en el gasto corriente intrahospitalario, de los 450 millones, 410 están concentrados ahí. Aquí entra todo el tema de compras realizadas por hospitales como medicamentos, suministros, etc., por lo que es aquí donde tenemos el mayor campo de batalla y margen de mejora.

Con la optimización de los recursos me refiero a que hay que comprar mejor para que sea más barato y sin perder calidad. Hay que gestionar mejor los recursos y aprovechar al máximo el 100% de los recursos humanos y de material para que todo el gasto que hace el departamento tenga como consecuencia una máxima aplicación de esos recursos. En este sentido vamos a pedir el compromiso y el esfuerzo de todos los colectivos sanitarios porque no se va a poder ejecutar sin los diferentes colectivos.

Sanidad

Ricardo Oliván ha aseverado que es el momento de buscar soluciones

P.- Dentro de Sanidad se van a tomar muchas medidas durante esta legislatura, entre ellas la reforma del modelo de atención primaria. ¿Qué es lo que va a conllevar esa reforma?
R.- Es muy simple. Un objetivo que nos hemos marcado es, en la línea de mejorar el servicio, la reducción al máximo de las listas de espera. Hay un cuello de botella en atención primaria que hace que lleguen demasiadas personas, en cantidad, a las diferentes especialidades. Por ello, las listas de espera son superiores a las deseables.

Queremos que el médico de familia y de atención primaria dedique más tiempo a cada persona para que resuelva el mayor número de problemas y se pueda evitar la derivación a especialistas.

P.- La flexibilidad y movilidad del personal también forma parte de los temas a mejorar. ¿Cómo se va a actuar al respecto?
R.- Nos preocupan dos cuestiones fundamentales que tienen que ver con las características del territorio. La primera es que históricamente hemos hecho llegar todos los servicios públicos a todos los rincones de Aragón y eso se ha podido mantener con esfuerzo económico y personal por parte de muchas personas.

Pero es difícil encontrar personas dispuestas a desarrollar su actividad profesional en determinados sitios como Teruel, donde hay problemas en algunas especialidades como en el centro de resolución de Jaca, ya que hay pocos profesionales que quieran trabajar aquí. Estamos buscando soluciones porque todos los aragoneses, estén donde estén y sean de donde sean tienen derecho a recibir los mismos servicios.

P.- ¿Cuál es la situación en estos momentos del hospital de Jaca?
R.- Históricamente ha sido difícil que los especialistas vayan a Jaca a trabajar. En estos momentos en Ginecología no se podían garantizar las guardias en verano, con lo cual no se podía garantizar que una mujer fuera a ser atendida al dar a luz. Ante el riesgo que esto suponía, se decidió tomar la decisión más ventajosa para el paciente, que ha sido la de desviar los partos a Huesca.

P.- Y después del verano, ¿se dejarán de desviar los partos?
R.- Estamos intentando conseguir a los especialistas.

P.- Los hospitales de Teruel y Alcañiz también están en el punto de mira. ¿Cuál es el estado de las inversiones de ambos en estos momentos?
R.- Están en diferente fase. En el caso del nuevo hospital de Teruel se adjudicará a mitad de octubre, si no hay ningún problema, y tiene un plazo de ejecución de 54 meses sin imprevistos, por lo que nos iríamos a cuatro años y medio. Ésta va a ser la obra más importante del Gobierno de Aragón en esta legislatura.

Sin embargo, hay un problema con los accesos porque se decidió ubicar el hospital a casi tres kilómetros de la ciudad, por lo que requiere accesos que lo comuniquen con el centro, lo que supone una inversión añadida.

El hospital de Alcañiz está en una fase anterior. Hay que comenzar el proceso administrativo previo a la adjudicación y en cuanto todo esté solucionado se acometerá su ejecución. En los dos casos iremos acompasando las inversiones a las posibilidades económicas que haya en cada momento, por lo que es posible que tengamos que ralentizar su ejecución.

El consejero ha remarcado que hay que aprovechar al 100% los recursos humanos

P.- En el hospital Nuestra Señora de Gracia, los quirófanos ya están funcionando con normalidad pero, ¿qué le pareció la falsa inauguración?
R.- En estas cuestiones no voy a entrar. El otro día me dijeron que si quería ir a inaugurarlo de verdad pero me negué a hacerlo, porque no soy de los que se toma revancha.

Hay una propuesta de convertir el hospital en hospital general, que ya se planteó en las Cortes y que preocupa a la población del entorno. La situación económica es la que es y requiere una inversión que no se ha cuantificado por el momento.

Soy una persona que trabaja con datos y no suelo improvisar y tanto en Jaca, aquí, como en el tema de los genéricos voy a tomar decisiones junto con mi equipo en base a datos para optimizar la gestión y reducir los gastos.

Otras actuaciones en Sanidad

P.- Durante la legislatura se va a crear la mesa permanente de coordinación sanitaria y la social. ¿Cómo van a funcionar?
R.- En las mesas van a participar todos los colectivos relacionados con el sector sanitario y social como usuarios y pacientes, colegios, sindicatos, asociaciones de todo tipo y la administración.

No es un simple órgano de consulta, quiero que sea algo más, que sea el elemento fundamental de la estrategia que hemos definido porque tenemos que ser capaces de explicar a los colectivos de que hay que superar la situación en la que estamos. Para ello hay que comentar la situación, ser transparentes y entre todos buscar soluciones para superarla.

Todos vamos a tener que renunciar, pero el objetivo tiene que ser común y es que el sistema dentro de cuatro años tiene que estar, por lo menos, en las mismas condiciones que hoy de prestar servicios pero garantizando que esa capacidad de prestar servicios se mantenga en el futuro. Y eso, hoy por hoy no se puede decir.

P.- ¿Qué servicios serían los que podrían llegar a externalizarse durante esta legislatura?
R.- Ya se están externalizando muchísimos servicios. Me hizo gracia la intervención de algunos grupos en la comparecencia porque parecía que estábamos inventando la externalización y los conciertos, que ya están inventados y recogidos en los presupuestos.

Si el objetivo es hacer sostenible el sistema y hay que optimizar los recursos, en función de cómo seamos capaces y cuánto seamos capaces de optimizar los recursos veremos qué es lo que no podemos hacer. Pero esto una vez que los estemos aprovechando los recursos al 100%, no antes.

Todo lo que no podamos hacer y sea más barato hacerlo fuera lo vamos a externalizar para que al paciente se le atienda en las mejores condiciones, ya sea con recursos públicos o privados, pero aplicando al máximo los públicos que para eso pagan los ciudadanos los impuestos.

Familia y Bienestar Social

P.- La Ley de dependencia es otro de los temas que más preocupan a la sociedad actual. ¿En qué punto se encuentran los beneficiarios?
R.- Los beneficiarios de estas ayudas van fluctuando cada mes, pero siempre están entre 18.000 ó 19.000 personas. Lo que me preocupa es que se ha apostado más por el subsidio que por la atención y la intención que había detrás de la Ley era la contraria. Me preocupa que los anteriores gestores no previeran la evolución de los beneficiarios, porque ahora nos hemos encontrado una situación complicada, en términos relativos de mucha importancia, que va a crear un déficit de 28 millones de euros si queremos atender a todos los demandantes, que queremos y tienen derecho.

P.- En temas de familia, en la comparecencia en las Cortes señaló que se iba a fomentar la conciliación familiar y laboral. ¿Cómo se va a hacer?
R.- Vamos a incidir a nivel público y privado para que se favorezca la participación de la mujer en el trabajo y eso pasa por la conciliación. Por desgracia, el problema lo tiene más la mujer que el hombre, no debería ser así, pero es así, porque vamos a hablar de realidades.

También hay una cuestión que no debemos dejar de lado, y es el tema del empleo, en el que está incluidos todos los colectivos. Por ello, vamos a crear un plan de choque a favor del empleo en el que estén incluidas muchas áreas y que incida en otras Consejerías y Departamentos. Es el momento de centrarnos en lo que de verdad preocupa a las personas y dejar otros temas.

Oliván ha asegurado que se va a trabajar en la reducción de las listas de espera

P.- También ha anunciado una Ley de protección a la maternidad. ¿Qué es lo que va a recoger la misma?
R.- Es un documento en el que se lleva tiempo trabajando y que tiene que ver con que hoy por hoy ser madre supone una situación de renuncia y de riesgo en muchos aspectos, sobre todo en el futuro laboral. El hilo conductor de nuestra propuesta no va en el hecho de ser madre, sino en la protección de los posibles riesgos y consecuencias en el tema del trabajo.

P.- Una de las principales ideas que quiere transmitir es que es responsabilidad de todos solucionar el estado actual de su Consejería. ¿Cómo va a conseguir que los ciudadanos de a pie se sientan corresponsables?
R.- En las mesas de coordinación están los pacientes y vamos a intentar convencerles de que hay una parte de nuestra tarea que consiste en evitar gastos y servicios innecesarios. Hay que dar el servicio que se necesita, ni más ni menos, ya que de esta forma se cumple con el cometido del facultativo y las expectativas del paciente.

P.- ¿Cuál es su principal reto en la Consejería?
R.- Que dentro de cuatro años o del tiempo que esté en la Consejería se pueda decir que el sistema sociosanitario aragonés se ha consolidado, tiene velocidad de crucero y se puede mantener en el futuro con los mismos términos de calidad y cantidad que hoy en día. Algo que en la situación actual no es fácil y cuya solución pasa por el esfuerzo de todos. 

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