PP y Vox enfrían ahora la tensión por la llegada de inmigrantes

Los dos vicepresidentes, la popular Mar Vaquero y el voxista Alejandro Nolasco, se han encargado este miércoles de aparcar las diferencias
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photo_camera Vaquero, acompañada de los consejeros López y Blasco, ha comparecido ante los medios tras la celebración del Consejo de Gobierno

48 horas parece haber durado el (pen)último amago de crisis en la coalición PP-Vox. Los dos vicepresidentes, la popular Mar Vaquero y el voxista Alejandro Nolasco, se han encargado este miércoles de aparcar las diferencias y rebajar la tensión suscitada por la llegada de menores inmigrantes y el órdago de Abascal a Azcón, solicitando una reunión de la comisión de seguimiento del pacto de Gobierno que ambas formaciones quieren afrontar con normalidad.

Al respecto ha sido preguntada la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo, Mar Vaquero, tras la celebración de un Consejo de Gobierno en el que, afirma, “no se ha abordado” la celebración de ese encuentro, que “se hará con total normalidad”. “Lo más importante de este Gobierno, como ha sido históricamente en el resto de legislatura, es que hay un acuerdo de dos socios, que somos plenamente conscientes que tenemos diferentes posiciones en algunos temas, pero es previsible y normal”, ha justificado Vaquero.

En una línea similar se ha mostrado el vicepresidente primero, Alejandro Nolasco, quien, desde Teruel, ha defendido que las “discrepancias” son “normales y naturales”, sin dudar en que podrán llegar a un acuerdo en este asunto. “Sé que es competencia nacional, pero el Gobierno debe tener esa labor de denuncia y de apoyo para que esos menas vuelvan con sus padres. La reunión no la he pedido de manera formal, pero ya dije ayer que sería a la mayor brevedad posible”, ha señalado el consejero de Desarrollo Territorial.

Así, Vaquero ha garantizado que el Ejecutivo PP-Vox “comparte objetivos, valores y cualidades”, con un proyecto “común y compartido” y con “responsabilidad y lealtad por encima de todo”. Mientras, Nolasco defendía que la valoración del pacto de Gobierno es, globalmente, “positiva”, aunque “queden muchísimas cosas por hacer”, como seguir rebajando impuestos o aplicar “regímenes fiscales especiales” para los habitantes del medio rural.