LA OTRA CARA DE LAS CORTES

Un Pleno a medio camino entre la astenia primaveral y los líos de siempre

La figura del vicepresidente Nolasco y las protestas de la oposición centran un Pleno de las Cortes sin grandes anuncios y con alguna que otra bronca
Marta Fernández saluda a Nolasco antes del Pleno. Foto: Andrés García
photo_camera Marta Fernández saluda a Nolasco antes del Pleno. Foto: Andrés García

Sirva una confesión de puertas para dentro para introducir este Pleno de las Cortes, y es que había mucha expectación depositada en estas dos jornadas. Nada más lejos de la realidad, como la reapertura de la cafetería del parlamento, a medio camino entre el catering del jueves y el cierre a cal y canto del viernes, se ha quedado en mucho menos. Las protestas de la oposición contra el vicepresidente Alejandro Nolasco (Vox) y la distancia en asuntos de inmigración dibujada por Jorge Azcón a cuenta de la polémica del Islam, que (si no se ha cerrado) tiene ahora un punto y aparte, han centrado la atención estos dos días. Es la cumbre de la particular escalada de tensión en el seno del Ejecutivo.

La llegada de la primavera al parlamentarismo aragonés la marcan los silencios. El los cinco partidos de la oposición en bloque (PSOE, CHA, Aragón-Teruel Existe, Podemos e Izquierda Unida), que renunciaron el jueves a su turno de palabra y se abstuvieron en todas las iniciativas propuestas por Partido Popular, Vox o el PAR. La voz contraria al Gobierno se desdibujó en protesta por el “rodillo” del que acusan al Pignatelli, y que según ellos no les permite ejercer su labor de control, y por las distintas declaraciones de Nolasco. Un gesto tan insólito como breve, y es provocó que la sesión terminase tres horas antes.

Álvaro Sanz (Izquierda Unida) avanza hacia la tribuna de oradores. Foto: Andrés García
Álvaro Sanz (Izquierda Unida) avanza hacia la tribuna de oradores. Foto: Andrés García

Otro silencio, el de estar más atentos que nunca, envolvió la comparecencia de Azcón para valorar la tormenta alrededor de su número dos. Ocho meses de convivencia resumidos en 20 minutos (primer turno y réplica), lo que contempla el reglamento por el tan criticado uso del artículo 240. En el idioma de más allá de los muros de la Aljafería, significa tomar la palabra a petición propia por un asunto que había solicitado la oposición en un formato que les hubiera dado más tiempo para intervenir. Darle la vuelta a la tortilla. Se encargó de recordar el PP que Javier Lambán también lo hizo, por cierto.

Mientras el presidente se desmarcaba de las propuestas migratorias de sus socios, no se dejaba notar ni un alma en los pasillos. Todos quietos en el escaño. Firmes. Los que salen vuelven al momento. Revolotea algún reportero televisivo aferrado a sus notas antes de entrar en directo, asesores y fotógrafos, hasta cinco que se apelotonan junto a la bancada socialista mientras interviene su portavoz y líder de la oposición, Mayte Pérez. Un inicio tenso, la escena que condensa el camino desde la investidura y los matices del arco parlamentario, dentro y fuera de la coalición. Duró poco el ambiente de día señalado. Llámalo falta de cafeína, protestas, la abarrotada agenda del presidente y los consejeros o la ausencia de anuncios después del particular bombazo del Grupo Costa un día antes.

Los socialistas Ignacio Urquizu y Mayte Pérez. Foto: Cortes de Aragón
Los socialistas Ignacio Urquizu y Mayte Pérez. Foto: Cortes de Aragón

Quizá se pueda achacar al cansancio por la astenia primaveral, aunque en este caso el sol resplandeciente que baña la Aljafería se parece más a un aviso. Quedan muchos asuntos por resolver antes del parón veraniego y dos campañas electorales autonómicas en el calendario, una de ellas en la región vecina que tanto aparece en los discursos de unos y otros.

Lo que no se van son los líos. “La vicepresidente de la Mesa ayer me llamó dos veces obscena así que solicito que retire esas palabras o que sean recogidas en el acta”. Son las acusaciones de Carmen Herrarte (PP) hacia la socialista Elisa Sancho con las que ha arrancado la sesión del viernes. “Si lo he dicho y se demuestra, cuando usted pida disculpas por todas las barbaridades que ha dicho en este parlamento, ya veré lo que hago”, ha respondido esta última. La presidenta de las Cortes, Marta Fernández, ha pedido el VAR. Herrarte, móvil en mano, ha reproducido el vídeo a modo de prueba entre quejas. “Cierre de la discusión”. Hasta dentro de dos semanas.