Nolasco quita hierro al último choque de PP y Vox en Huesca pero sin negar el estado de tensión

El vicepresidente y principal representante de Vox en la DGA no ha tratado el tema con Azcón 
Nolasco, este jueves ante los medios. Foto: Carla Greenwood
photo_camera Nolasco, este jueves ante los medios. Foto: Carla Greenwood

Disputas y “roces internos” los hay en “los partidos políticos, las empresas, los matrimonios y todos los sitios”. Es uno de los titulares que ha dejado este jueves el vicepresidente primero del Gobierno de Aragón y principal representante de Vox en el Ejecutivo, Alejandro Nolasco, al calor de las nuevas tensiones entre su partido y el PP en el Ayuntamiento de Huesca. Socios ambos en la DGA, y con sintonía pese a las discrepancias en asuntos como la inmigración, como se ha dejado claro en los últimos meses, Nolasco ha preferido quitar hierro a lo sucedido en el último Pleno municipal, si bien no ha negado la existencia de tensiones previas.

“Lo importante es llegar a pactos”, ha valorado, porque “es la hoja de ruta” marcada en el Acuerdo por la Gobernabilidad de Aragón suscrito el pasado verano. El número dos del Pignatelli ha pedido por ello “no amplificar” estas disputas. En declaraciones a los medios, ha aclarado además que no ha tratado “todavía” el tema con el presidente y líder regional de los populares, Jorge Azcón. “Entendemos que es un asunto de Huesca”, ha aclarado.

Este último episodio se remonta al martes. En protesta por la nueva normativa de los Plenos y comparecencias impulsada por el PP, que limita la presentación de mociones y los voxistas tachan de “censura”, los concejales José Luis Rubió y Susana Magán abandonaron la sesión entre estas acusaciones y las de “complicidad” de la alcaldesa Lorena Orduna con el PSOE.

Semanas antes, en otra sonada escena de la política local, los populares dieron por roto en público el pacto de Gobierno. Orduna dirige el consistorio con mayoría simple pero necesita de un voto más, sea el de Vox o el de su concejal escindido, Antonio Laborda, para sacar adelante las iniciativas. Las primeras tensiones salieron a la luz con la aprobación de los Presupuestos y la salida de Laborda del grupo municipal voxista, al abrirse una vía alternativa para Orduna sin contar con los socios preferentes en el Ejecutivo regional.
 

Más en POLÍTICA