Las leyes de Transexualidad y de Igualdad Lgtb aragonesas dan sus primeros pasos

El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de los anteproyectos de las leyes de Transexualidad y de Igualdad Lgtb. Quieren fomentar la igualdad y evitar la discriminación por motivos de orientación e identidad sexual. El primero de ellos se remitirá a las Cortes mientras que el segundo pasará por un proceso de participación ciudadana.

Zaragoza.- El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento este miércoles de los anteproyectos de ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad Autónoma de Aragón (Ley de Transexualidad) y de Igualdad y Protección Integral contra la Discriminación por razón de Orientación Sexual en Aragón (Ley Igualdad Lgtb).

El objetivo de ambas leyes es fomentar la igualdad y evitar la discriminación por motivos de orientación e identidad sexual. Estas propuestas, ha destacado la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, Mariví Broto, “tienen que contar con el mayor consenso social y político porque estamos garantizando un derecho”.

En cuanto a la Ley de Transexualidad, el texto ha sido elaborado por la Mesa de la Transexualidad, compuesta por los colectivos Lgtb (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales); y se presentará “dentro de poco” en el Parlamento. 

Su objetivo es regular los principios, medidas y procedimientos destinados a garantizar el reconocimiento a la identidad de género libremente expresada, el libre desarrollo de la personalidad acorde a la identidad o expresión libremente expresada, el respeto a la integridad física y psíquica de las personas trans, el derecho a recibir una atención integral adecuada a sus necesidades y la protección al ejercicio efectivo de la libertad y no discriminación de las personas trans.

Por otra parte, el anteproyecto de Ley de Igualdad Lgtb comparte muchas líneas de actuación con la Ley anterior y tendrá además un marcado carácter transversal y funcionará como “eje vertebrador” porque quiere erradicar cualquier tipo de discriminación. “En breve”, ha asegurado Broto, se abrirá un proceso de participación ciudadana tras el que se cerrará el texto final.

“Hay que acabar con situaciones como, por ejemplo, que una persona se pueda sentir mujer y su aspecto sea de hombre y no pueda utilizar su nombre ni la documentación necesaria. Es un tema muy serio”, ha señalado Broto, que ha insistido en que “no puede ser que una persona vaya al médico, esté en la sala de espera y con su atuendo de mujer le llamen con su nombre masculino. Eso se tiene que modificar”, ha concluido.