Interior reconoce dificultades económicas para incrementar la seguridad en los pueblos

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha reconocido que existen dificultades económicas para incrementar la seguridad en el medio rural. Por ello, ha señalado que bajo la premisa "hacer más con menos" se intentará realizar una reestructuración de la plantilla.

Calatayud.- Los robos con fuerza en los domicilios aragoneses han aumentado en los primeros tres meses del año un 56,7%. Un importante incremento que sufren especialmente en las localidades del mundo rural. A los habitantes de estos municipios se ha dirigido el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, durante una visita a Calatayud, a quienes les ha asegurado que luchará por mejorar esta problemática.

Una problemática que ha formado parte del orden del día de la reunión que Fernández Díaz ha realizado con el delegado del Gobierno de España en Aragón, Gustavo Alcalde; el alcalde de la localidad, José Manuel Aranda, y dirigentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

No obstante, ha reconocido las dificultades económicas existentes en la actualidad para reestructurar la plantilla. “Faltaría a la verdad si dijéramos que estamos en condiciones de incrementar notablemente las plantillas”, ha advertido. Asimismo, ha reconocido que tampoco se cubren las bajas que se producen tanto en Policía Nacional como en Guardia Civil, pero que va a “hacer todo lo que pueda”.

A pesar de estas palabras desesperanzadoras, el titular de Interior ha puesto de relieve que la Oferta de Empleo Público en la Guardia Civil y en el Cuerpo Nacional de Policía no tiene el tope del conjunto de la administración pública.

Los robos con fuerza en domicilios aragoneses han aumentado un 56,7% en los tres primeros meses de 2012, según los datos facilitados este martes por el Ministerio del Interior. En total, 633. Una cifra muy por encima del 22,3% del Estado.

Este delito se produce cuando el que va a robar en una vivienda lo hace rompiendo una ventana o puerta, rompiendo armarios para sustraer su contenido, mediante el uso de llaves falsas, inutilizando sistemas específicos de alarma o guarda o escalando. Todo ello está castigado con las penas de entre un año y tres de prisión.

La provincia de Huesca es en la que más ha aumentado este hecho delictivo con un 93,5%, seguida de Teruel con un 70% y de Zaragoza con un 51,1%. Además, la mayoría de ellos se registran en zonas rurales, dejando patente, según el secretario general de la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC), Juan José García Calvo, la necesidad de cerrar el 80% de las casas cuartel para “ganar en eficacia”. Todo, porque el despliegue territorial de la Benemérita data “de tiempo fundacionales” y “las cosas han cambiado mucho a nivel de comunicación o de transporte”. 


Editorial: Modernizar el siglo XIX