PLENO DE LAS CORTES

Los impuestos a las renovables superan el primer trámite entre dudas de la oposición

El PSOE se ha abstenido, aunque el resto de la oposición ya ha advertido que "será difícil" que voten a favor si no hay grandes cambios en la tramitación de las enmiendas
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photo_camera Desde el Ejecutivo esperan que entre en vigor antes del verano

Los nuevos impuestos a la implantación de energías renovables han superado su primer trámite parlamentario con el apoyo de prácticamente la unanimidad de las Cortes, aunque con reparos y dudas sobre el destino del dinero que se ingrese por estas tasas o las bonificaciones a los grandes proyectos. La ley entrará ahora en periodo de enmiendas con el objetivo del Ejecutivo de que entre en vigor antes del verano y puedan percibir en torno a 30 millones de euros este año, de lo que el 15% irá dirigido a la Vicepresidencia de Desarrollo Territorial y el 50% al Fondo Aragonés de Solidaridad Energética.

La vicepresidenta segunda y consejera de Economía, Mar Vaquero, ha defendido en el hemiciclo la tramitación de estos impuestos, que buscan “evitar el descontento actual” y “concretar la responsabilidad social de las empresas”, garantizando que “el dinero va a revertir en el territorio”. Además, ha pedido “altura política” a la oposición, principalmente a los grupos que formaron el cuatripartito, ya que, ha recordado, fueron ellos quienes iniciaron estas tasas.

No obstante, el PSOE se abstendrá al considerar que esta ley requiere “un gran vuelco”, con “múltiples diferencias técnicas, tributarias y políticas” con su proyecto, ya que, entre otras cuestiones, “olvida” la progresividad y busca “tapar los agujeros” de las rebajas fiscales de PP-Vox. “Decepciona que el consejero Samper no preste atención a cómo se van a ver afectados los agricultores ni cuestiona que existan beneficios para su sector. Nosotros trabajaremos para que así sea”, ha subrayado el diputado Óscar Galeano.

Asimismo, desde CHA han tildado de “escándalo” que el Gobierno vaya a “autoenmendarse” para “perdonar este impuesto a los grandes proyectos” mediante bonificaciones. “Ahora solo hay dos PIGA a los que afectaría esta bonificación. Van a pagar pequeños y medianos y se escaquean los grandes. El Nudo Mudéjar no pagará si se incluyen en un PIGA. Quien contamina paga, pero quien más contamina no paga. ¿Van a ceder a la presión de las grandes empresas?”, ha cuestionado.

Mientras, Tomás Guitarte, de Teruel Existe, ve “esencial” este impuesto al abordar la “especulación masiva” y “sin ordenación” de renovables, pero advierte que “no debe ser una excusa para justificar cualquier modelo”. “El problema es un modelo extractivista que no busca el beneficio del territorio, sino llevar la energía a las zonas de siempre. Hay que primar instalaciones de autoconsumo. Ese es nuestro modelo y trabajaremos para que la transición energética sea una oportunidad para el medio rural, y no un expolio”, ha señalado.

Desde Vox, reconociendo que son “contrarios a la creación de nuevos impuestos”, defienden que este es “necesario” para “compensar las graves afecciones que sobre el territorio supone la industria energética”. Además, ha puesto sobre la mesa la existencia de “puertas giratorias” en este sector. “Es fácil hacer negocios a ambos lados de la ventanilla. Políticos y empresarios sin escrúpulos han generado una burbuja de renovables”, ha afirmado el diputado Fermín Civiac.

Finalmente, los tres partidos del grupo mixto han votado a favor, aunque pidiendo que revierta un mayor porcentaje en el territorio. “No tiene sentido recaudar 100 millones, y que sólo el 15% repercuta en el territorio”, ha incidido el portavoz del PAR, Alberto Izquierdo, mensaje que ha sido compartido por los diputados de IU, Álvaro Sanz, y Podemos, Andoni Corrales.