El tercer escaño de Huesca y Teruel, un camino al Congreso reservado para unos pocos

Solo Podemos, Ciudadanos y Teruel Existe han conseguido representación fuera de los dos grandes partidos | Foto: Congreso de los Diputados
photo_camera Solo Podemos, Ciudadanos y Teruel Existe han conseguido representación fuera de los dos grandes partidos | Foto: Congreso de los Diputados

España tiene ocho circunscripciones electorales que reparten tres diputados y dos de ellas, Huesca y Teruel, están en Aragón. La estadística dice que es casi imposible obtener representación fuera de PP y PSOE, los dos principales partidos, que en la inmensa mayoría de las elecciones se han repartido esos tres escaños. A ese “casi” se agarran ahora Sumar o Vox, a imagen de lo que sí lograron hace no tanto Podemos, Ciudadanos o Teruel Existe.

Dejando a un lado las segundas elecciones generales tras la dictadura, en 1982, donde el PSOE, Alianza Popular y el PAR en coalición, y finalmente UCD, consiguieron un diputado cada uno en estas dos provincias; la norma del reparto entre socialistas y populares no se rompió hasta 2015. De hecho, el resultado en Huesca y Teruel fue el mismo en los diez primeros comicios democráticos (1979 a 2011), siempre con dos diputados para el PSOE y otro para el PP, o a la inversa, más el caso del 82.

El primer partido abrir una brecha en sistema electoral fue Podemos. Más bien, su candidatura de unidad oscense bajo la marca Alto Aragón en Común, con el actual alcalde de Loporzano, Jorge Luis Bail, como candidato. En dicha lista, recuerda ahora su número uno en declaraciones a este medio, iba gente de los morados, de Verdes Equo, representantes los movimientos sociales de la provincia e incluso gente “que se había quedado sin partido”. Ya en 2016, tras la fusión de Unidas Podemos a nivel nacional, se sumó Izquierda Unida.

“YOLANDA DÍAZ TIENE UNA CAPACIDAD DE TRABAJO BRUTAL”

Ese particular encaje de bolillos parlamentario estaba respaldado, según Bail, por una gran “inteligencia colectiva” de personas y grupos políticos que entendieron que era clave unirse. Solo así se podía hacer frente a unas “directrices estatales bastante rígidas” a la hora de articular acuerdos. Ocurrió en dos ocasiones, siendo la segunda la repetición electoral de 2016, y pudieron quedarse en la Cámara Baja hasta 2019.

¿Puede Sumar reeditar la experiencia de ese particular frente amplio a la izquierda del PSOE? Aunque de entrada suena complicado, Jorge Luis da el beneficio de la duda. “Se puede pelear”, augura, y destaca asimismo algunas de las virtudes de Yolanda Díaz, con la que coincidió en el Congreso: “Tiene una capacidad de trabajo brutal y es bastante inteligente”.

Jorge Luis Bail, durante una comisión en el Congreso de los Diputados

El éxito de su candidatura en Aragón también dependerá, a su juicio, de crear “referentes” para liderar las listas. En Huesca, sin ir más lejos, cree que por eso mismo el Partido Popular ha escogido a Ana Alós, con peso dentro de la formación y siendo una figura reconocible. Llevándolo a su terreno, califica de “muy buena opción” haber apostado por Jorge Pueyo en Zaragoza a través de CHA.

SEIS MESES DE CIUDADANOS Y EL VOTO DECISIVO DE GUITARTE

Ciudadanos recogió en las primeras generales de 2019, celebradas en abril, el testigo del tercer escaño por Huesca y además se estrenó en Teruel. Ambas provincias volvieron a tener resultados idénticos: uno para el PP, otro para el PSOE y el restante para los naranjas, que habían crecido en detrimento de Unidas Podemos. El asiento estuvo en su poder apenas seis meses, pues Pedro Sánchez no obtuvo los apoyos suficientes y la repetición de noviembre llevaría a otro escenario inédito hasta entonces.

Mientras Huesca volvía al bipartidismo, con dos para los socialistas y el restante para los populares, Teruel Existe se colaba en la provincia más al sur de la Comunidad y llevaba a Tomás Guitarte al Congreso. Por entonces, y hasta finales de 2022, ni siquiera estaban constituidos como partido político, sino que se trataba del Movimiento Ciudadano con cerca de dos décadas de trayectoria en la lucha contra la despoblación.

El tercer escaño de una de las provincias más pequeñas de España valió un Gobierno. Guitarte, no sin presiones e incluso llegando a recibir amenazas, terminó apoyando a Sánchez en una investidura de lo más ajustada y cerrando acuerdos a contrarreloj: 167 síes, 165 noes y 18 abstenciones. Es el último capítulo de España en unas generales hasta el adelanto electoral del líder de los socialistas. El próximo, con menos partidos que en las autonómicas, y por tanto con el voto más concentrado, espera el 23 de julio.

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