Azcón “escuchará” al sector para modificar la Ley de Agricultura Familiar y se abre a derogar partes

La conocida como Ley de Agricultura Familiar de Aragón, aprobada el pasado mes de febrero por el cuatripartito, apunta a sufrir cambios. Es algo que ya comentaron PP y Vox tras la firma de su pacto de Gobierno, pero el lado popular de la coalición hablaba de modificarla y los voxistas, que ahora ostentan la Consejería de Agricultura, de derogarla. Pues bien, el presidente Jorge Azcón ha dejado entrever en las Cortes una decisión salomónica, revisando las partes “interesantes” y derogando las que, a su juicio, no sirvan. Eso sí, ha reiterado, la DGA “escuchará” a los agricultores y ganaderos, algo que creen que no hizo el Ejecutivo anterior durante la tramitación de la norma.

Es uno de los titulares, aunque sin más detalles por parte de Azcón, que ha dejado este viernes el Pleno de la cámara autonómica. Ha sido a pregunta de Álvaro Sanz (Izquierda Unida) por la situación “crítica” que atraviesa este año el campo aragonés. De hecho, en la jornada de este jueves ya se debatió sobre las ayudas extraordinarias por la sequía. Para esto se elaboró, ha dicho Sanz, la Ley de Agricultura Familiar, quien también ha querido saber qué artículos se modificarán y, sobre todo, si esos cambios darán vía libre, por ejemplo, a “las grandes energéticas” frente a los pequeños productores, en pleno auge de despliegue de las renovables.

Para IU, no es una cuestión menor, y es que responsabilizan a la expansión de este y otros mercados liderados por "grandes empresas" de la desaparición de millones de cabezas de ganado. En el ovino, “en los últimos quince años”, de tres a uno, según Sanz. Por el momento, Azcón se remite a que “se están manteniendo conversaciones” con todos los implicados. “El 80% del sector se encontraba en contra, nadie entendió esa ley y ustedes siguieron adelante”, le ha contestado el presidente.

LA DEUDA DE RENFE

Otro de los temas con los que ha lidiado el presidente aragonés es la situación de los servicios ferroviarios. El portavoz de Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte, cree que no se han solucionado las carencias e incluso han ido a más, especialmente en las líneas de la provincia turolense. “También se ha suprimido desde la pandemia el tren Teruel-Valencia-Teruel y así continúa”, ha recordado.

Lo cierto es que Azcón ha coincidido en el diagnóstico, pero ha querido matizar que las competencias no las tiene Aragón sino el Estado, con Renfe y Adif. Así las cosas, el mandatario ha reconocido contactos con el Ministerio de Transportes e incluso ha adelantado que traerá a la Aljafería las posibles mejoras del servicio. Un ejemplo, ha dicho, es el corredor Teruel-Madrid de alta velocidad, que deberían prestar unos trenes que ahora mismo recorren el que une la capital de España y Galicia, y que han desembocado en un litigio legal.

Respecto a la deuda que Renfe reclama a la DGA, de 1,4 millones de euros, se ha preguntado si no es casualidad que salga a la luz ahora, “con un Gobierno socialista” en Madrid, teniendo en cuenta que se arrastra desde 2017 por el aumento de los cánones. “El PSOE va a estar bien callado sin decir nada”, ha protestado.