La CHE da la sequía por superada, aunque preocupa la margen derecha por la falta de lluvias

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photo_camera Las últimas lluvias en Aragón han repuntado el volumen de los embalses y los caudales de los principales ríos de la cuenca del Ebro.

La Confederación Hidrográfica del Ebro ha celebrado este jueves su Junta de Gobierno anual, en la que, entre otros temas, se ha abordado la sequía sufrida este durante este 2023, que afectó hasta al 85% de la cuenca. Sin embargo, las lluvias propiciaron una progresiva mejora, siendo el colofón final para una deseada normalidad las precipitaciones de las últimas semanas, que han repuntado la capacidad de los embalses y los caudales de los principales ríos. Por ello, la presidenta de la CHE, María Dolores Pascual, ha certificado que “los episodios de sequía ya se han superado” aunque continúa preocupando “la margen derecha, que está en sequía prolongada”.

La presidenta ha incidido en que la parte catalana de la cuenca no ha tenido “la fortuna de esas aportaciones de lluvia” que ha habido en Aragón y Navarra y por ello, la unidad del Segre se mantiene en situación de emergencia. También preocupa el embalse del Ebro, que se encuentra entre Cantabria y Castilla y León, ya que “tiene un porcentaje escaso para la época del año y de él dependen todos los regadíos del Eje, que son muy importantes en Aragón”. Según el último parte de la CHE, está al 25% de su capacidad. Sin embargo, aunque desde la Confederación se muestran cautos, todavía no plantean restricciones.

LAS CUENCAS DEL CINCA Y EL ARAGÓN ARRANCARÁN 2024 CON BUENAS RESERVAS

De cara al 2024, Pascual ha asegurado que es “muy pronto para hacer especulaciones” pero los territorios de la margen izquierda están “en buena situación para empezar”. “La cuenca del Cinca, el Aragón y la zona de Navarra tienen aportaciones y reservas muy buenas”, ha incidido. A su vez, ha recalcado el repunte del embalse de Mequinenza gracias a las lluvias, ya que durante este verano ha alcanzado sus cotas históricas más bajas y en la actualidad se encuentra al 83,4%.

Una suerte que no corren otras zonas del Ebro como la cuenca del ya mencionado Segre y las Nogueras catalanas, aunque la CHE confía en que se pueda equilibrar la balanza. “Este proceso es evolutivo y a finales de diciembre volveremos a revisar los indicadores de sequía, esperamos que estos territorios que se han quedado algo atrás en la recuperación hayan mejorado”. También esperan que las aportaciones de nieve aumenten, ya que por el momento se concentran principalmente en el Pirineo aragonés y están “por debajo de la media”.

Como fecha clave para lograr una situación en la cuenca con mayor abastecimiento ha señalado al mes de marzo, ya que la principal demanda de la cuenca del Ebro es para usos agropecuarios. Será entonces cuando las comunidades de regantes hagan sus previsiones y sus respectivas inversiones, si así fuera necesario, para afrontar la campaña agrícola.

A largo plazo, Pascual espera que lo ocurrido en los últimos años (de 2021 a 2023) no sea una señal de una “escasez predominante” sino que será el comienzo de una tendencia marcada por la “irregularidad” con periodos de gran abundancia y sequía, por lo que “habrá que estar adaptados a ambos extremos”, una línea en la que se trabajará desde la Confederación.

LA CHE VALORA LA GESTIÓN DE LA SEQUÍA DE FORMA “POSITIVA” AUNQUE APUNTA MEJORAS

Además, en la Junta, que ha contado con representantes de las nueve comunidades autónomas de la cuenca del Ebro, han realizado un avance del informe de la sequía de 2023 y de post sequía, que definirá con exactitud las particularidades de este episodio, evaluará los impactos económicos y sociales y detallará qué medidas se han adoptado además de explicar posibles mejoras futuras.

En este sentido, la presidenta de la CHE ha querido valorar la gestión de la sequía de forma “positiva”, gracias a un modelo “que funciona” sustentado en la planificación, la participación y el principio de unidad de cuenca. Por otro lado, uno de los aspectos a mejorar incide en los regadíos. “La modernización de los regadíos proporciona una mayor elasticidad en la demanda y permite adaptarse mejor a la situación de escasez”, ha señalado.

También se ha referido a la necesidad de mejorar los protocolos dentro de estas comunidades de regantes, así como avanzar en los planes de emergencia en los municipios para que tengan sus protocolos individualizados y transmitir la información de forma más sencilla para que llegue a la población y que pueda “tomar conciencia sobre los problemas de escasez”.

UN PASO MÁS EN EL BORRADOR DEL PLAN ESPECIAL DE SEQUÍAS

A su vez, se ha revisado el Plan especial de sequías, ya que durante este año se ha elaborado un nuevo borrador que fue sometido a consulta pública y recibió 34 aportaciones. Después de un análisis de las peticiones se ha elaborado una nueva versión del borrador, con modificaciones como la integración en el plan de los criterios orientadores para declarar una unidad territorial en “Situación excepcional por sequía extraordinaria”, entre otros.